Economía

El Gobierno recula y pospone la reforma que subiría los precios del gas y la gasolina

El Fondo supondría un mordisco de 7.000 millones a las principales empresas energéticas

Surtidor de una gasolinera en Barcelona.

Surtidor de una gasolinera en Barcelona. EUROPA PRESS

Un nuevo giro en el guion del Gobierno. El Ejecutivo de Pedro Sánchez va a posponer, como mínimo hasta septiembre, la tramitación del Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE).

Este fondo iba a traer consigo una subida en los precios del gas y la gasolina puesto que repercutiría a las compañías energéticas más contaminantes. Esta decisión ha sido tomada este mismo viernes, según ha adelantado El Confidencial y ha podido confirmar este medio.

La principal razón por la que se frena la creación del fondo es por la falta de apoyos parlamentarios para sacarlo adelante, ya que debe aprobarse en el Congreso de los Diputados. La intención del PSOE y Unidas Podemos era aprobar en comisión el próximo martes esas leyes para remitirlas al Senado. Este sábado se aprueba un nuevo real decreto para rebajar los precios energéticos, una vez que los precios del gas y del petróleo siguen disparados.

Las fuentes consultadas explican que esta medida no contaba con total apoyo de los socios de Gobierno como PNV y Esquerra puesto que entienden que este sábado se bonificarán ayudas a energías fósiles mientras se «crea otra ley para ir contra ellas».

También se suspende, por otra parte, la tramitación de ley para minoración de los ingresos de las eléctricas por el CO2. Con este hachazo a las eléctricas se quería reducir los ingresos de Endesa e Iberdrola ya que venden la energía al mismo precio que aquellas que emiten dióxido de carbono, sin tener que pagar por estos derechos.

El Ejecutivo, según señalan fuentes

El fondo de Sostenibilidad tiene como objetivo rebajar un 13% el recibo eléctrico en cinco años tras sacar del recibo el coste de las primas a las energías renovables. El anteproyecto de ley se diseña para frenar la sobre retribución que percibe en el mercado mayorista la generación de energía mediante las centrales eléctricas no emisoras de CO2 (hidráulicas y nucleares) anteriores a 2005, que se traducirá en una reducción adicional de la factura de la luz entre un 4% y un 5%.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez pretende sacar de la factura eléctrica un total de 7.000 millones de euros en los próximos cinco años. Para ello, las empresas del sector que más energía contaminante necesiten para generar electricidad o que vendan dichas materias primas pagarán más. Y es en este punto en el que converge el gran problema. Las empresas gasistas y petroleras dejaron claro al Ejecutivo que los costes derivados del FNSSE se trasladarían a los clientes en el precio final del servicio. Es decir, en los surtidores y en la tarifa del gas.

Las grandes damnificadas eran Repsol, Cepsa y Naturgy puesto que su negocio pertenece a las energías más contaminantes.

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