Araceli vive en medio de un entorno natural envidiable en una casa de piedra junto a la de su hermana. En la localidad soriana de Espejo de Tera apenas hay un puñado de casas habitadas y el supermercado más cercano está a más de 15 kilómetros. Ambas superan ya los 70 años y no tienen cómo desplazarse.

Sin embargo, cada semana reciben la visita de la furgoneta de La Exclusiva, una red de logística social y comercial que trabaja en alianza con la cadena de supermercados Dia para llevar la compra a pueblos con muy pocos habitantes donde los negocios de alimentación acabaron desapareciendo por falta de demanda.

«Mi hija me hace el pedido por internet cada semana. Y nos vamos apañando con el camión de los congelados que viene los lunes y con el panadero, que viene dos días a la semana», relata. «Para la gente que vivimos en un pueblo sin manera de movernos, es una idea estupenda que nos permite no tener que recurrir siempre a la familia», añade.

El proyecto social de La Exclusiva echó a andar en 2014 con el objetivo de reducir el impacto de la despoblación en las zonas rurales de Soria, una provincia que ha perdido más del 40% de sus habitantes en el último medio siglo y tiene una de las tasas de envejecimiento más altas de la Unión Europea. 

Alejandro Guzmán, vecino de la localidad de Pedrajas, antes era cliente asiduo de las tiendas físicas de Dia. Pero con la llegada de la pandemia y la situación de alto riesgo de su mujer les han llevado a decantarse por que la compra llegue directamente a casa. «Yo estoy cerca de la ciudad, pero los que están lejos, no tienen ningún servicio y no pueden ir a Soria todos los días. Los medios que hay en la provincia son nulos», se queja.

El nombre de La Exclusiva se debe a la línea de autobús del mismo nombre que recorría en los años sesenta el trayecto entre Calahorra (La Rioja) y Tierras Altas (Soria). Actualmente, en el proyecto cuentan con dos furgonetas de reparto para cestas medias de entre 50 y 100 euros.

Pero la inflación también supone un problema añadido para su actividad. «El gasoil ha pasado de ser un gasto asumible a representar un sueldo», explica su Victoria Tortosa, cofundadora de La Exclusiva a El Independiente. El modelo de negocio se basa en el cobro de un porcentaje al proveedor sobre el volumen de ventas mensuales. Y desde sus inicios, la empresa nunca ha cobrado ningún tipo de subvención.

Aunque frente a la subida de costes, su solución pasa por ampliar servicios. En su mente está extender el proyecto más allá de las fronteras sorianas. En concreto, tienen la mirada puesta ya en Burgos, Palencia, Segovia, Guadalajara, Cuenca y Teruel.

Actualmente, durante los veranos cuentan con entre 4 y 5 empleados, mientras que durante el duro invierno se quedan con tres personas. Su público potencial son los 15.000 habitantes de pueblos donde no existe una tienda de retail organizado. «Y si el pueblo tiene tienda, se lo llevamos a la tienda para que todos ganemos», abunda Tortosa. También reparten otro tipo de productos; desde teléfonos móviles a lavadoras.

Desde el Grupo Dia afirman estar muy satisfechos con el desarrollo de la alianza, que han usado ya más de 7.000 familias de la provincia. Explican que la filosofía no es tanto abrir su canal online al mundo rural, ya que en ese entorno es necesario hacer una labor comercial sin internet que como gran distribuidor no pueden cubrir.

Eso es precisamente lo que aporta La Exclusiva, con una atención personalizada puerta a puerta muy alejada del tradicional repartidor que toca el timbre y entrega la compra en la gran ciudad. El objetivo, explican fuentes del grupo, es que la operación sea no tanto rentable sino sostenible para que se pueda replicar en otras zonas a las que es imposible llegar con una logística estándar.

«El objetivo de esta alianza es llegar a esos hogares aislados que no tienen una tienda Dia cerca y a los que todavía no llegamos con nuestro canal online», afirma Alma Román, responsable de Sostenibilidad de Grupo Dia. «A través de la red de logística de La Exclusiva, Dia facilita semanalmente alimentos frescos a personas que de otra forma tienen difícil acceso a una dieta equilibrada, puesto que estas zonas suelen estar habitadas por una población envejecida con una autonomía limitada», concluye.