Economía

Las claves por las que el Banco de España cree que el PIB crecerá 0,7 puntos menos que el Gobierno

El supervisor ahora cree que la economía avanzará un 1,4% en 2023, muy por debajo del 2,1% que estima el Ejecutivo

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, durante un evento de banca.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, durante un evento de banca. Juan Barbosa / Europa Press

El Banco de España ha retocado este jueves sus previsiones de crecimiento para la economía nacional. En dos direcciones: mejorando su estimación de cara a este año del 4,1 al 4,5%, sobre todo por el buen desempeño del segundo trimestre, y recortando su pronóstico para 2023. La institución ahora estima que el avance del PIB el año que viene será del 1,4%, siete décimas menos del 2,1% pronosticado por el Gobierno tan solo dos días antes y 1,5 puntos menos que en su informe de julio.

Desde el supervisor han preferido no hacer comentarios sobre los Presupuestos Generales del Estado aprobados esta semana, ni ahondar en sus discrepancias con el Gobierno, pero la diferencia es amplia en un momento en que lo peor de la pandemia, y también de las subidas de precios, en teoría ha pasado. En 2024, en cambio, espera que el PIB español retome un mayor dinamismo, avanzado un 2,9%.

La desaceleración de la economía a nivel mundial

«Se aprecian claros síntomas de una desaceleración económica global», es claro el Banco de España. «En los últimos trimestres, la intensidad y el carácter generalizado con la que se han venido observando a escala global, tanto unas fuertes presiones inflacionistas como un endurecimiento de la política monetaria, tienen pocos precedentes históricos, la mayor parte de los cuales han venido acompañados de un notable debilitamiento posterior de la actividad económica mundial», explican.

Teniendo en cuenta el retroceso que ha experimentado el PIB de EEUU en el primer semestre de este año y el de China en el segundo trimestre, los analistas han rebajado sus perspectivas de crecimiento de la actividad mundial. Y el Banco está de acuerdo, porque coincide en que «la extraordinaria incertidumbre» que se aprecia en este escenario no lleva sino a debilitar la confianza de los agentes económicos y a la economía en general.

La guerra de Ucrania

Por supuesto, además, España está expuesta a los vaivenes de la guerra de Ucrania al igual que el resto del continente europeo, sobre todo por su dependencia de las materias primas que vienen de Rusia y especialmente el gas que utilizan empresas, familias y también para la producción de electricidad. A día de hoy, «las actuaciones desarrolladas hasta la fecha no garantizan plenamente la ausencia de interrupciones en el suministro durante el próximo invierno», dice el Banco, algo que podría afectar a la economía.

«La evolución económica depende crucialmente de los desarrollos de la guerra en Ucrania. Un eventual alivio de la incertidumbre generada por el conflicto debería dar pie a una mejora de la actividad», rezan en sus proyecciones macroeconómicas de otoño, especialmente ahora que los cuellos de botella que afectaban a las empresas a nivel mundial están remitiendo y que también lo está haciendo la inflación.

La inflación

Se ha visto agravada por la guerra, y sin duda es uno de los principales motivos por los que el supervisor revisa tan a la baja el crecimiento para el próximo año. El Banco de España ahora contempla subidas de precios aún más fuertes a lo largo de todo el horizonte de la proyección, con una tasa de inflación media en 2022 del 8,7%, que se moderará gradualmente hasta el 5,6% y el 1,9% en 2023 y 2024, respectivamente.

Que los precios se relajen o no dependerá de cómo avancen los precios de las materias primas y de cómo reaccionen los salarios y los márgenes empresariales al actual contexto -porque si suben especialmente podrían provocar efectos de segunda ronda, es decir, más inflación-. Pero no hay duda de que el encarecimiento del precio de la energía se está contagiando más y más a los bienes y servicios que consumen los hogares, lo que les ha llevado a reducir su poder de compra, y por tanto, su gasto.

La subida de los tipos de interés

De la misma manera, la subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales afecta a los bolsillos de las familias, en la medida en que encarece las operaciones de créditos bancarios que se les conceden. También a las empresas, que ya están sufriendo esa decisión, algo que empezó a notarse en el segundo trimestre y que ha empeorado durante el tercero. En consecuencia, los hogares y las empresas piden menos financiación, y por tanto conducen a una ralentización de la economía, frenando la inflación: así se consigue el efecto que se busca con las subidas de tipos.

estas perspectivas acerca de la evolución de la inflación en nuestro país también están sometidas a una extraordinaria incertidumbre y dependerán, entre otros aspectos, de la trayectoria de los precios de las materias primas y de la reacción de los salarios y de los márgenes empresariales ante el aumento de los precios de consumo y los costes de producción.

La menor inversión empresarial

El ritmo de la inversión de las empresas podría haberse moderado este tercer trimestre -sobre el que no existen aún datos confirmados-, por la caída de la confianza en este contexto de incertidumbre y de peores perspectivas económicas, por el mayor coste que ahora tiene financiarse a través de los bancos y también por el retraso en la ejecución de los fondos europeos Next Generation. Así lo muestran algunos indicadores como los ligados a la producción (PMI de IHS Markit) o el de la confianza de la industria de la Comisión Europea, lo que podría lastrar la economía el próximo año.

Por todo ello, el Banco de España no espera que la economía española recupere «un mayor dinamismo» hasta la primavera del año próximo, ya que en 2023 sí prevé que los precios empiecen a moderar sus subidas, que remitan los cuellos de botella y también que dejen de notarse las consecuencias de la guerra en Ucrania. A la vez, los fondos europeos Next Generation, los que creó la UE para ayudar a sacar a los países miembros de la crisis del coronavirus, se espera que empiecen a notarse en la economía.

Te puede interesar

Comentar ()