Al bloqueo en el corredor de Andalucía por el accidente de Adamuz se ha unido una incertidumbre total en el trayecto de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. Las limitaciones temporales de velocidad impuestas tras el goteo de avisos de maquinistas por el estado de las vías está provocando numerosos retrasos. Un trayecto que en condiciones normales se puede realizar en dos horas y media se ha convertido en una pesadilla en la que muchos viajeros tardan hasta cinco horas.
En las últimas franjas del día la situación se agrava porque van acumulándose los retrasos de toda la jornada. Algunos trenes llegan a destino pasada la medianoche o más. Las últimas circulaciones "estaban llegando a destino dentro de la denominada banda de mantenimiento, el horario nocturno que se destina a revisión y reparación de la infraestructura", aseguran desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
Por eso, la compañía que preside Pedro Marco de la Peña pidió este lunes a las operadoras que supriman los últimos servicios del día, a fin de que haya tiempo suficiente durante el horario nocturno para realizar las tareas de mantenimiento y reparación. Normalmente se realiza entre las doce de la noche y las cinco de la mañana. Fuentes de la empresa pública dependiente del ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que dirige Óscar Puente no dan una fecha concreta para la normalización de la situación.
"Esta medida, que se pone en marcha a partir de hoy, y únicamente en este corredor, permitirá a los equipos de mantenimiento de Adif desarrollar las habituales tareas de conservación de la infraestructura cuando no circulan servicios comerciales", explican. Desde el accidente de Adamuz, los maquinistas reportan un mayor número de incidencias en el trayecto, que se están viendo además agravadas por la climatología adversa. Esos avisos obligan a Adif a imponer reducciones de velocidad para garantizar la seguridad hasta que se puede revisar el punto en cuestión. En el tramo entre Madrid y Ricla (Zaragoza) hay una limitación temporal de velocidad a 160 km/h.
Hasta nuevo aviso, Renfe suprime tres trenes AVE; los que salen de Madrid Puerta de Atocha a las 20:27 y 21:07, así como el que sale de Barcelona-Sants a las 21:05. La compañía pública está informando a los clientes de su nuevo tren, coche y plaza, derivado del proceso de reubicación automática. Además, les ofrece la opción de realizar cambios o anulaciones sin coste si la alternativa propuesta no se ajusta a sus necesidades.
Por su parte, Ouigo ha readaptado algunos horarios. Los viajeros del tren con salida de Barcelona a las 6h25 se reubican en un tren posterior con salida a las 7h35. Y los que salen de Madrid a las 21h02 se han reubicado en el tren anterior, con salida a las 20h10. Además, se readaptarán a partir del jueves 5 de febrero. Asimismo, Iryo también ha suprimido el que salía de Madrid Puerta de Atocha a las 20:22 y el que partía de Sants a las 20:35. Con toda esta situación, el puente aéreo que operan Iberia y Air Europa está siendo la única alternativa para los que necesitan viajar entre ambas ciudades de forma inaplazable.
Algunos actores del sector turístico como la Mesa del Turismo han pedido ya que se apliquen rebajas en los precios de los billetes. "En estos momentos los viajeros están abonando el precio íntegro de un servicio de Alta Velocidad que, en la práctica, no se está prestando", dice la patronal que preside Juan Molas. En este sentido, apoyan la advertencia lanzada la semana pasada por la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), que alertó del impacto de la crisis ferroviaria en la imagen internacional de España.
Renfe e Iryo advirtieron hace unos días a sus clientes que su política de indemnizaciones por retraso queda suspendida en caso de que estos sean provocados por las limitaciones temporales de velocidad que impone Adif. Las asociaciones de usuarios y consumidores niegan que tengan capacidad de hacerlo.
El último informe trimestral sobre transporte ferroviario que elabora la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) refleja que en el caso de la relación Madrid-Barcelona, el precio subió de media un 25% interanual respecto al verano de 2024, hasta los 64,3 euros por trayecto. La operadora Iryo vendió sus billetes a 63,8 euros de media, lo que supone una subida del 12,5% interanual.
En Ouigo, el incremento fue de un 20%, hasta los 51,86 euros de media. Por su parte, Renfe vendió a 70,58 euros de media el asiento de AVE, lo que representa un alza del 13,3%. El de su marca de bajo coste Avlo se quedó en los 51,35 euros, tras subir también un 13%. En septiembre, la operadora pública se vio obligada a retirar la flota de Talgo 106 que prestaba servicio en la línea tras detectar fisuras en los bogies. Se trata del modelo más moderno de la compañía, que los ha reubicado en la ruta Madrid-Segovia-Valladolid.
Mientras tanto, los sindicatos ferroviarios han convocado una concentración este martes ante la sede del Ministerio de Transportes para exigir medidas concretas que refuercen la seguridad y la organización del sistema ferroviario. Se trata de una concentración previa a las tres jornadas de huelga de 24 horas convocadas para los próximos 9, 10 y 11 de febrero, y contará con representantes de todas las organizaciones sindicales que integran los comités generales de empresa del Grupo Renfe y Adif. Entre ellos Semaf (maquinistas), CCOO, UGT, CGT, Sindicato Ferroviario (SF) y Sindicato de Circulación Ferroviaria (SCF).
Por la tarde, Puente comparecerá ante la Comisión de Transportes del Congreso para informar de los últimos accidentes en trenes de alta velocidad y cercanías que han dejado hasta 47 personas fallecidas en enero, así como otras incidencias en la red ferroviaria. La intención del Ministerio es que la conexión con Sevilla pueda estar de nuevo operativa el 7 de febrero, si las condiciones climáticas lo permiten.
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