El Banco Santander logró un beneficio neto de 5.455 millones de euros en el primer trimestre de 2026. Eso supone mejorar en un 60,3% su resultado del año pasado, gracias en buena medida al impacto de la venta de su filial en Polonia, que traspasó al Erste Group por aproximadamente 7.000 millones.
La entidad que preside Ana Botín logró un impacto positivo de 1.895 millones de euros por la venta de Santander Bank Polska. Si no se tiene en cuenta este punto, el resultado ordinario fue de 3.560 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 12% más.
Por su parte, los ingresos totales llegaron hasta los 15.140 millones de euros en el primer trimestre, un 3,8% más. Se apoyan en un margen de intereses de 11.019 millones (+4%) y unos ingresos por comisiones de 3.357 millones (+6%),
Además, Santander continuó ampliando el número de clientes, con la incorporación de ocho millones de clientes totales en los últimos doce meses, hasta alcanzar los 176 millones. Los costes totales disminuyeron un 3%, hasta 6.484 millones de euros.
Asimismo, el banco siguió mejorando la rentabilidad y la creación de valor para el accionista, con un retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario del 15,2% (+0,5 puntos porcentuales) y un beneficio por acción (BPA) ordinario que aumentó un 17%. La ratio de capital CET1 aumentó hasta el 14,4%, 1,5 puntos porcentuales más en los últimos doce meses.
"Nuestra diversificación geográfica y de balance, junto con una gestión disciplinada del riesgo, siguen siendo fortalezas clave en un entorno de mayor incertidumbre geopolítica, lo que nos permite ofrecer un crecimiento rentable y sólido", ha señalado la presidenta Botín.
Pese al actual contexto de incertidumbre abierto por la guerra de Irán, el Santander reitera sus objetivos para 2026-2028 presentados el pasado febrero en el Investor Day. Los objetivos de 2026 incluyen un crecimiento de los ingresos de un dígito medio y costes a la baja en euros constantes, un mayor beneficio y una ratio CET1 del 12,8%-13%.
Te puede interesar