La campaña de la renta de este año dio el pistoletazo de salida el pasado 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio. Sin embargo, a menos de un mes para que los más rezagados presenten su declaración antes del cierre del plazo, el Ministerio de Hacienda ya se ha embolsado más de 1.100 millones de euros adicionales respecto a la campaña del año pasado. Según un comunicado remitido por la Agencia Tributaria, el departamento que dirige Arcadi España ha recaudado 5.710 millones de euros hasta el 1 de junio, lo que supone un 23,8% más que en el mismo periodo de 2025, cuando ingresó 4.610 millones.

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El incremento de la recaudación se apoya en el aumento del número de contribuyentes que han presentado su declaración. Concretamente, la Agencia Tributaria ha recibido 15.202.429 declaraciones hasta el 1 de junio, 700.000 más que en 2025, cuando se presentaron 14.514.563. Además, los contribuyentes cuyo resultado les ha salido a pagar también se han incrementado en un 7,8%: desde los 2.969.595 de 2025 hasta los 3.201.991 actuales.

En paralelo, los contribuyentes a los que Hacienda tiene que devolver dinero también han crecido, aunque a un ritmo inferior al de aquellos cuya declaración ha salido a pagar: alcanzan a 10.966.485 de declarantes, un 3,8% más que en la campaña anterior. Y de ellos, Hacienda ya ha abonado 8.277.489 devoluciones por un importe acumulado de 5.710 millones de euros, un 3,7% más que hace un año.

Recaudación récord

No obstante, aunque hasta el momento Hacienda ha ingresado lo mismo que ha devuelto —5.710 millones de euros en ambos casos—, todavía queda casi un mes para que concluya el plazo de presentación de declaraciones. Y, además, los datos de recaudación acumulados hasta abril apuntan a que la Agencia Tributaria volverá a cerrar 2026 con cifras récord de ingresos vía IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

Según los últimos datos de recaudación, Hacienda ha ingresado 54.203 millones de euros por IRPF entre enero y abril de 2026, un 8,9% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando la cifra ascendió a 49.773 millones. Se trata de 4.430 millones de euros adicionales en apenas cuatro meses y detrás de este incremento se encuentra, en primer lugar, el dinamismo del mercado laboral. Tan solo en el último año se han incorporado más de medio millón de trabajadores, lo que ha ampliado la base de contribuyentes sujetos a retenciones.

Y a ello se suma el crecimiento de los salarios —que eleva automáticamente la recaudación del impuesto sobre la renta— y la negativa del ministro España de ajustar la inflación a los tramos del IRPF, lo que se conoce como "progresividad en frío". Es decir, cuando los salarios aumentan para compensar la inflación, pero los tramos del IRPF permanecen congelados. Cuando esto sucede, muchos trabajadores terminan soportando una mayor carga fiscal al saltar a un tramo superior sin haber ganado realmente poder adquisitivo porque el coste de la vida es más elevado de lo que se han incrementado sus salarios.

Hacienda se niega a ajustar los tramos del IRPF

Precisamente esta cuestión se debate con frecuencia en el Congreso de los Diputados. Este mismo jueves, durante la primera comparecencia como ministro de Arcadi España en la Comisión de Hacienda, el titular del departamento ha defendido que una de las prioridades de su mandato será seguir avanzando hacia un sistema tributario "más progresivo, eficiente y adaptado a los nuevos tiempos", basado en que "la contribución se ajuste a la capacidad económica" de cada contribuyente.

Ante estas palabras, el portavoz del PP, Pedro Puy, ha reprochado al ministro que siga sin actualizar los tramos del IRPF conforme a la inflación, ya que esto provoca un aumento encubierto de la carga fiscal sobre todos los contribuyentes. El último cálculo de este fenómeno lo ha realizado el Colegio General de Economistas y, según sus estimaciones, un contribuyente con un salario medio habría soportado un "sobrecoste fiscal" de 820 euros entre 2021 y 2025.

Pese a ello, el nuevo ministro seguirá la hoja de ruta de su predecesora María Jesús Montero. En el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo remitido a Bruselas, el Ejecutivo recoge la recomendación del Consejo Europeo de elevar los ingresos fiscales en un 0,1% del PIB hasta 2028 y vincula este objetivo a mantener la no deflactación del IRPF.