Economía

El mundo frena el consumo de petróleo por la guerra de Irán: 2,5 millones de barriles menos al día

El diésel es la causa del 25% de la caída de la demanda. La AIE prevé que la demanda remontará en el primer trimestre de 2027, aunque aún por debajo de 2025

Es la consecuencia de la guerra en Irán y su impacto en los mercados energéticos: menor oferta de petróleo, precios del crudo más altos e inflación disparada en muchos países. Como resultado de esta crisis de suministro y precio, la demanda mundial de petróleo se ha resentido sensiblemente. Durante el cuarto trimestre de este año, el planeta consumirá 2,5 millones de barriles diarios menos que hace un año. Sin duda, el deterioro de las perspectivas económicas globales ha influido en este comportamiento del mercado, en el que el consumo de diésel representa el 25% de la caída.

PUBLICIDAD

Es el análisis que ha hecho hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe mensual de octubre, donde augura que la oferta irá recuperándose a medida que el conflicto en Oriente Medio se pueda reconducir, aunque advierte de que por ahora el proceso será largo.

PUBLICIDAD

Se da la paradoja de que en España el comportamiento está siendo inverso. Actualmente consumimos un 7% más de gasolina y un 4,5% más de queroseno para aviación -según datos de CORES (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos)- y sólo hemos reducido en torno a un 1,9% el consumo de diésel. Y si miramos más atrás, consumimos actualmente un 8,5% más de petróleo y sus derivados que hace una década. El incremento de precio no está frenando la demanda de petróleo, y en los nueve primeros meses de este año ya hemos consumido 45,5 millones de toneladas, frente a los 41,9 millones del mismo periodo de hace una década, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES).

Recuperación frágil en el Golfo

En términos globales, según el diagnóstico hecho público hoy por la Agencia Internacional de la Energía, la recuperación en la producción de petroleo empezó a notarse en septiembre, cuando la oferta global de crudo aumentó en 2,5 millones de barriles diarios en comparación con los datos del mes anterior. Fueron los países del Golfo Pérsico los que comenzaron a remontar su producción, fundamentalmente con Arabia Saudí a la cabeza. La producción de petróleo en septiembre alcanzó los 102,3 millones de barriles diarios. Se trata de una recuperación que la AIE califica de "frágil". El año se cerrará con una reducción media anual de 5,8 mb/d y no será hasta el próximo año cuando se pueda alcanzar una oferta diaria de crudo en torno a los 107-108 millones de barriles.

Ante este panorama tan complejo, el pasado 2 de octubre, los líderes del G7 anunciaron su compromiso de acelerar la liberación de reservas estratégicas de petróleo, dando prioridad a la rápida inyección de suministros de diésel al mercado en las próximas semanas. Será la AIE la que en las próximas horas pueda anunciar la vía oficial para ejecutar esta nueva acción colectiva para aliviar la tensión energética mundial y asegurar el abastecimiento.

Sin duda, los nuevos ataques en el Golfo y la escalada bélica en la zona están complicando que el mercado del petróleo vuelva a niveles anteriores al inicio del conflicto el pasado febrero. Es el mercado del diésel el que mayor impacto está sufriendo. Su demanda es muy relevante para la actividad económica y, pese a que las exportaciones mundiales de diésel en septiembre fueron 700.000 barriles diarios inferiores a las del año pasado, el aumento de los precios ha complicado el abastecimiento de combustible y el margen de refinado a nivel global.

Impacto en las reservas mundiales

La demanda de gasóleo, relativamente inelástica al precio, se ha mantenido fuerte, según la AIE, al estar en muchos casos respaldada por medidas gubernamentales para mitigar la inflación. La producción mundial de gasóleo se redujo a 26,4 millones de barriles diarios en el segundo trimestre -1,5 millones menos cada día que el año pasado-, mientras que en el tercer trimestre la caída se profundizó hasta los 1,7 millones de barriles diarios.

De igual manera, esta reducción de la oferta ha provocado que las reservas mundiales de petróleo se resientan. En septiembre se redujeron en 10 millones de barriles. Pese a que los inventarios terrestres de crudo se hundieron en 113 millones de barriles, la caída fue compensada en gran medida por un incremento de las reservas en depósitos marinos. Hoy los inventarios globales de petróleo se sitúan 509 millones de barriles por debajo de los niveles previos a la guerra del Golfo (2,4 millones de barriles diarios menos). Se prevé que la reducción de inventarios de combustible se acelere en octubre a medida que la demanda aumente con la llegada del otoño e invierno.

La reciente escalada bélica en Oriente Medio ha frenado la recuperación del suministro energético que comenzaba a percibirse en la región y que, según la AIE, se acercaba a niveles previos a la guerra. Los ataques a infraestructuras energéticas, los daños en refinerías y las tarifas récord en los buques cisterna han elevado exponencialmente los costes de transporte y el precio de los futuros del crudo Brent.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto