Es un invierno demográfico pero también laboral. Los bajos índices de natalidad en Euskadi hace tiempo que comenzaron a resentir el mercado de trabajo. Ahora, la patronal vasca, Confebask, le ha puesto cifras: en el País Vasco faltarán 240.000 trabajadores dentro de una década para cubrir la demanda del tejido empresarial vasco. El pronóstico se basa no sólo en el descenso demográfico, sino en la edad avanzada de una buena parte de la mano de obra actual que se jubilará en los próximos diez años y cuya reposición se antoja muy complicada.
A ello, los empresarios añaden otro gran problema: el ineficaz ajuste entre los profesionales que gradúa la Universidad y la Formación Profesional y los que realmente demanda y demandará el mercado. El estudio publicado por la patronal, ‘Reto demográfico y competitividad en Euskadi’, señala que el 82% de las necesidades de trabajadores de las empresas se concentra en seis familias profesionales universitarias y que la Universidad actualmente solo titula a un 38% de sus estudiantes en esas áreas. En el caso de la Formación Profesional, el desfase es similar: un 75% de la demanda empresarial se focaliza en ocho áreas donde solo se titula el 56% de los estudiantes de FP.
Inmigración laboral
Cubrir este déficit de trabajadores tendría una de sus principales soluciones en la inmigración laboral, señala Confebask. La patronal considera que supone una oportunidad estratégica que habría que trabajar de modo coordinado con instituciones y centros formativos. Plantea la necesidad de idear un sistema que permita la llegada ordenada de inmigrantes directamente desde sus países de origen. Unas contrataciones que deberían ir acompañadas de formación en origen y de una actualización y agilización en la homologación de títulos extranjeros. Para todo ello, los empresarios instan a promover una gobernanza integrada y ejecutiva.
Actualmente, la población inmigrante representa en torno al 15% del total en Euskadi, pero solo supone el 10% de la población ocupada. Lo hace, además, concentrándose en el sector servicios, que absorbe al 73,6% de los trabajadores extranjeros. Por ello, Confebask apuesta por un modelo que permita adaptar su formación para contribuir a su incorporación en un abanico más amplio de sectores industriales y estratégicos. Propone la elaboración de listas de escasez de mano de obra dinámicas que permitan formar en origen para posteriormente contratar en Euskadi a esa mano de obra exterior.
Impacto en el PIB y en el IRPF
El informe incluso cuantifica la factura económica que tendría no poner en marcha un plan para revertir la escasez de mano de obra provocada por la realidad demográfica. Considera que la falta de trabajadores supondría dejar de generar 22.600 millones de euros en el PIB vasco, perder el 22,3% del empleo actual y dejar de recaudar cerca de 1.271 millones de euros en términos de IRPF y 2.734 millones en cotizaciones empresariales a la Seguridad Social.
Actualmente en Euskadi existe una bolsa de desempleo que oscila en torno a los 100.000 desempleados. Los empresarios subrayan que se trata de una bolsa muy establa que no se logra absorber, pese a la necesidad de trabajadores, por un desfase entre la cualificación que aportan y las necesidades reales de la economía vasca. Por ello, consideran que sería útil promover un plan intensivo de recualificación que permitiera incorporar al mercado laboral a parte de desa bolsa de parados.
El plan propuesto también pasa por acelerar la generación de talento que demanda la empresa para la próxima década. Uno de los ejes clave se centra en orientar la cultura empresarial hacia una mayor inclusión de las mujeres, los jóvenes y las personas migrantes en puestos cualificados de difícil cobertura. Junto a ello, se señala la necesidad de idear un sistema de planificación anticipada de talento por sectores industriales que permita detectar y preparar perfiles en ciclos de entre 3 y 5 años. Fomentar la atracción de mujeres a sectores masculinizados (STEM e industria) es otra de las prioridades estratégicas señaladas.
Retener el talento local
La retención del talento local es otro de los objetivos indispensables que se deben fomentar. La fuga o salida de profesionales sigue siendo un reto que las instituciones no han logrado revertir plenamente. Actualmente, cerca de un 22% del talento universitario formado en Euskadi trabaja fuera de la comunidad (un 10,4% por motivos strictly laborales), fundamentalmente con destino a Madrid, Navarra y Barcelona. Ante esta situación, los empresarios instan a promover programas de retorno atractivos que, apoyados en condiciones laborales competitivas y estabilidad, consigan fidelizar y recuperar a los trabajadores cualificados.
Confebask señala que la atracción de talento exige un tipo de soluciones transversales como el acceso a la vivienda asequible o la reducción de la burocracia para su contratación. También aboga por impulsar medidas fiscales como deducciones en el IRPF para atraer a profesionales cualificados al País Vasco.
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