Una caja de comprimidos de hidroxicloriquina, en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa (Cemilfar).

Una caja de comprimidos de hidroxicloriquina, en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa (Cemilfar). EP

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El cuento chino de la hidroxicloroquina

Fabricantes asiáticos han multiplicado por diez en mes y medio el coste del principio activo con el que se fabrica este fármaco, usado en el tratamiento de la covid-19 pese a no existir aún ningún ensayo clínico que haya acreditado su eficacia

Semanas antes de sugerir las inyecciones de «desinfectante» para combatir el coronavirus, Donald Trump defendía con vehemencia otra receta en sus comparecencias públicas en la Casa Blanca: el uso de la hidroxicloroquina, un fármaco utilizado hasta ahora para curar la malaria y que se está administrando a pacientes con covid-19. La ciencia y el tiempo certificarán la bondades de este medicamento en el abordaje de este virus; no se conoce ningún ensayo clínico en el mundo que haya demostrado todavía su eficacia.

Cuando a principios de mes Trump se empeñaba en recomendar la hidroxicloroquina, la escalada en el precio de esta medicina avanzaba casi a la misma velocidad con la que el SARS-CoV-2 se iba propagando por todo el mundo. A principios de marzo, cuando la epidemia sólo se manifestaba en dos grandes focos (China e Italia), la distribución compraba el kilogramo del principio activo con el que se fabrica este medicamento a unos 150 euros. Hoy es difícil cerrar un pedido por menos de 1.500 euros.

«Los chinos están aprovechándose de las materias primas involucradas en la covid-19. Ha pasado también con el paracetamol, que ha multiplicado su precio por dos, y con algunos excipientes. Pero la mano de obra y los costes son los mismos. Se están aprovechando de la situación», declara a El Independiente un alto directivo de una empresa especializada en el abastecimiento a la industria farmacéutica.

Fabricantes chinos han multiplicado por diez el coste del principio activo de la hidroxicloroquina, fármaco que se utiliza para tratar la covid-19

La producción de hidroxicloroquina sulfato USP41, según se describe en la farmacopea estadounidense, se concentra principalmente en China e India. El país de Asia del Sur, con más de 24.500 contagiados y al menos 780 fallecidos, prohibió a sus fabricantes exportar este principio activo ante la propagación del virus. Los laboratorios chinos han disparado su precio al reducirse la oferta e incrementarse de forma notable la demanda de este producto.

El Ministerio de Defensa español puede dar fe de este encarecimiento. A principios de marzo, la Inspección General de Sanidad de la Defensa -el órgano que se encarga de la planificación y desarrollo de la política sanitaria- pidió precio a Mapbiopharma SL para comprar 2.000 kilos de hidroxicloriquina con los que el Centro Militar de Farmacia de la Defensa (Cemilfar) produciría miles de cajas de comprimidos. El proveedor ofreció entonces un presupuesto de 408.980 euros (338.000 sin impuestos). 

Contrato firmado entre Mapbiopharma y el Ministerio de Defensa en el que se detalla la variación.

Cuando el coronel jefe de la Jefatura de Administración Económica de la Inspección General de Sanidad, Manuel del Río, y el consejero delegado de Mapbiopharma, Miguel Ara, firmaron digitalmente el contrato a principios de abril las condiciones habían cambiado de forma sustancial. La carestía había provocado que los 408.980 euros sólo daban ya para servir 1.017 kilos, poco más de la mitad de la cantidad requerida.

«La empresa ha justificado la variación de kg. respecto a lo inicialmente presupuestado por motivos de demanda en el mercado internacional», se hace constar en la primera cláusula del contrato. Éste forma parte de uno de los expedientes de compra tramitados de emergencia por el departamento que dirige Margarita Robles, publicado en la tarde del pasado martes en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

Presupuesto y financiación

El tiempo transcurrido mientras Defensa aceptaba el presupuesto y Mapbiopharma encontraba la financiación para hacer frente a la operación, al exigir por adelantado el fabricante chino el 100 % del montante del pedido, provocó que el producto hubiera doblado ya su precio medio: de 204,49 a 402,14 euros el kilogramo. Y subiendo.

Ello ha obligado a Defensa a firmar un segundo contrato para adquirir los 983 kilos restantes hasta completar las dos toneladas de producto que había demandado, de modo que terminará pagando unos 950.000 euros por una remesa que le habría costado 408.980 euros si la hubiera comprado cuando solicitó el presupuesto al proveedor.

El retraso de unos días en cerrar la compra hará que el Ministerio de Defensa tenga que pagar más del doble por un lote de dos toneladas: de 408.980 a 950.000 euros

«Creo que lo han hecho bien, pero lo podrían haber hecho mejor si, viendo lo que ocurría, se hubieran anticipado al problema cinco o diez días antes. Se habrían ahorrado dinero. No lo cerraron porque en ese momento no había urgencia, las cosas como son», sostiene Miguel Ara. Y remacha: «Igual que, si hubieran actuado más tarde, hubieran gastado muchísimo más».

El acuerdo de adjudicación se tomó el pasado 19 de marzo y la formalización del contrato tuvo lugar el 3 de abril, fijándose como plazo final de ejecución el próximo 29 de mayo. Según se detalla en el contrato, el Ministerio de Defensa hace efectivo el pago cuando recepciona la mercancía y da su conformidad.

Mapbiopharma ha suministrado al Centro Militar de Farmacia de la Defensa por ahora unos 250 kilogramos de hidroxicloroquina sulfato USP41, fabricado por la firma china Chongqing Kangle Pharmaceutical Co. Ltd. Filial de Beijing Unisplendour Pharmaceutical Co. Ltd., este laboratorio tiene su sede en el parque industrial químico de Chongqing (Changshou) y produce unos 60 principios activos diferentes para la industria mundial del medicamento.

La expansión del coronavirus ha motivado un incremento en la demanda de la hidroxicloroquina, especialmente a raíz de dispararse los contagios en Estado Unidos -el país con el mayor número de positivos de todo el mundo- y que el presidente Trump haya recomendado este medicamento en sus ruedas de prensa. 

La eficacia, pendiente de acreditarse

Pese a que el empleo de este fármaco está extendido en el tratamiento de esta infección respiratoria, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha advertido de que ningún ensayo clínico «controlado y aleatorizado» ha revelado que sea eficaz para tratar a estos pacientes. «Hasta el momento, la información disponible sobre su acción antiviral procede de estudios in vitro y series de pacientes con limitaciones de tamaño y metodología. Se están llevando a cabo diferentes estudios para evaluar su eficacia y seguridad frente al SARS-CoV-2″, ha informado.

El Consejo de Ministros tomó razón el pasado martes de 15 expedientes de contratación de emergencia tramitados por el Ministerio de Defensa, relativos a suministros y servicios relacionados con la lucha contra el coronavirus, por un importe de 4.393.338,48 euros.

Una parte de ese dinero se ha destinado a la fabricación de medicamentos (como las dos toneladas de hidroxicloriquina sulfato USP41 y 100 kilogramos de ribavirina), así como a la adquisición de kits de detección rápida, equipos de protección, productos químicos para desinfección y equipamiento para análisis de muestras biológicas. Parte de esos fondos se emplearán también en la transformación de vehículos militares en ambulancias y en la contratación de servicios extraordinarios de limpieza de la red hospitalaria militar.

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