Un ciclista que recorre la ZA-513 se siente un aventurero aunque sólo sea un dominguero. En cuestión de tres kilómetros deja atrás la provincia de Zamora, se adentra en la de Valladolid y en un par de pedaladas ya está en León. Todo ello con sus respectivos carteles, cambios bruscos en el asfaltado, aparición y desaparición de arcenes…

San Miguel del Valle (141 habitantes) es un pueblo de Zamora. El último pueblo de Zamora. Y quiere dejar de serlo. Su alcalde, el socialista Julio Hueso, se queja del abandono sistemático de la Diputación. La acusa de poner todo el dinero en manos de los ayuntamientos del Partido Popular y de tener su pueblo medio en ruinas, en contraste con Roales de Campos, a menos de un kilómetro de San Miguel por un pedregoso camino rural que conecta con Valladolid.

El alcalde socialista denuncia abandono de la Diputación, en manos del PP, y agravio comparativo con los pueblos de su alrededor

El alcalde de San Miguel ha contado en La Opinión de Zamora que quiere convocar un referéndum para que los vecinos decidan si seguir perteneciendo a Zamora o iniciar los trámites para ponerse en manos de la capital regional. El argumento más ilustrativo son dos puentes. Uno en San Miguel, sobre el río Cea: ruinoso, sin barandillas, sin protección, con un cartel de ‘prohibido el paso’ colocado por la Junta que los agricultores suelen saltarse, pero que en puridad les obligaría a dar un rodeo de casi 10 kilómetros para poder labrar sus tierras. Otro en el término municipal de Roales, con ancho suficiente para que se crucen varias máquinas agrícolas, con protecciones laterales e incluso asfaltado, pese al traqueteo pesado y constante.

También son argumento la calidad de las tuberías, foco de problemas constantes en esta zona de Tierra de Campos, gélida durante los meses de invierno. En Roales las cambiaron todas de una vez con dinero de la Diputación de Valladolid. En San Miguel, con el dinero de la Diputación de Zamora, da para “200 o 300 metros al año”, denuncia el alcalde. Se queja por agravio comparativo: mientras las subvenciones periódicas se cobran en tiempo y forma en Valdescorriel (también en Zamora, pero con alcaldesa del PP), en su pueblo, un kilómetro más al norte por carretera, siempre hay problemas con el cobro.

El precedente de Gátova en 1995

En el último siglo, sólo un municipio español ha cambiado de provincia. Lo hizo Gátova en 1995 cuando abandonó Castellón y pasó a pertenecer a Valencia. El Ayuntamiento valenciano explica el proceso -que acabó en la aprobación de una Ley Orgánica- en su página web, y destaca las dos claves que permitieron culminar la empresa con éxito.

Primero, se planteó como una “necesidad social” aplastante y “se hizo constar en todo momento que tal petición no venía en absoluto motivada por haber recibido un mal trato por parte de cualquier entidad administrativa castellonense”. Segundo, la unanimidad a lo largo de todo el proceso. La operación contó con el beneplácito en todo momento de ambas diputaciones y de la Generalitat valenciana. Y salió adelante por unanimidad en las Cortes autonómicas, en el Congreso de los Diputados y en el Senado. El primer punto es especialmente discutible en el caso de San Miguel del Valle.

‘Enclave de Roales y Quintanilla’

Pero hay otra curiosidad, en este caso geográfica, que da notoriedad al caso de esta pequeña localidad zamorana. Si finalmente consiguiera sacar adelante todos los trámites necesarios para cambiarse de provincia, en realidad no estaría ingresando en Valladolid, sino en un exclave de Valladolid rodeado de pueblos zamoranos y leoneses.

Roales de Campos y Quintanilla del Molar forman el ‘enclave de Roales y Quintanilla’, una de las 33 regiones de España separadas físicamente del resto de su provincia. Esto es así desde la división territorial de 1833, tras un error en el mapa en el que estos dos pueblos no aparecían originalmente. León (de cuyo obispado depende la iglesia de Roales) trató de reclamar el territorio durante el franquismo, aunque el intento quedó en nada y actualmente no existen tensiones significativas al respecto entre sus vecinos.

Las dos localidades del enclave, dependiente del partido judicial de Medina de Rioseco, siguen rodeadas por Valderas (León), Vega de Villalobos, Fuentes de Ropel, Valdescorriel, Villanueva del Campo (Zamora) y San Miguel del Valle (Zamora… de momento).