La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha advertido hoy del riesgo que supondría una victoria de «las derechas» el próximo 28 de abril. En un acto celebrado en Bilbao, ha asegurado que los partidos que estuvieron manifestándose en la Plaza de Colon «defienden posiciones preconstitucionales» y si llegan a Gobernar impondrán una España «autoritaria». En una referencia velada al PP, Vox y Ciudadanos, Celaá ha señalado que las tres formaciones defienden un regreso a un Estado «centralista y cerrado». Ha apuntado que pese a «apropiarse» de la Carta Magna defienden posiciones previas a la Constitución poniendo en cuestión derechos fundamentales «como el de manifestación, se expresan en contra del Concierto Económico vasco o contra la diversidad lingüística».

La portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez ha señalado que lo que está en juego en la próxima cita electoral es «la evolución o la involución» y el riesgo de retornar «a una España de pensamiento único que sólo nos retrotrae al peor de nuestros pasados».

En el acto también ha intervenido el ex lehendakari y candidato por Vizcaya al Congreso, Patxi López, quien ha instado a acudir a votar. Ha reiterado que tras el 28 de abril no bastará «lamentarse por lo que pudo haber sido y no fue». Ha añadido que esa movilización se deberá mantener después al menos hasta el 26-M, «son elecciones a doble vuelta», ha dicho, para que el cambio se extienda a «toda la arquitectura institucional» del país. López ha insistido en que el único objetivo que tiene hoy el PSOE es «frenar a la extrema derecha» y que para ello el único «voto útil» es el socialista.

El candidato del PSE por Guipúzcoa, Odón Elorza, también ha arremetido contra el «frente nacional» que ha apuntado que «ha salido del armario del franquismo». Ha señalado que las últimas incorporaciones de altos ex cargos del ejército a las filas de Vox supone «enseñar la patita» de lo que quieren hacer, «ahora sólo falta que el PP, Ciudadanos o Podemos fichen al priori del Valle de los Caídos».

Sin «consultas extravagantes»

Por su parte la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, ha asegurado que en la «agenda» de los socialistas no están «ni el derecho a decidir ni las consultas extravagantes». Se ha dirigido al PNV para reprocharle que lo que ellos denominan «agenda vasca» es en realidad una «agenda nacionalista» y no la que interesa «al conjunto de la ciudadanía, la que no excluye a nadie». Ha apelado a la necesidad de reforzar el apoyo al PSOE para que el Gobierno de Pedro Sánchez pueda consolidar el proyecto iniciado hace diez meses, «necesitamos consolidar el rumbo, hasta ahora sólo hemos escrito el prólogo de un libro excelente».

Ha reprochado a las formaciones nacionalistas que aún se arroguen «la etiqueta de ser los únicos vascos defensores de los vascos». Mendia ha recordado que hace ya diez años fue el PNV quien  pronosticó que «los cerdos volarían antes de que hubiera un Gobierno socialista»: «Hoy nos hablan de golondrinos», ha apuntado.

Mendia ha subrayado que en los diez meses de Pedro Sánchez lleva en el Gobierno se han normalizado las relaciones entre el Ejecutivo central y el vasco, «con el encauzamiento del diálogo y la negociación» y tras acreditar un verdadero compromiso con el autogobierno vasco, «con el Estatuto de Gernika». Ha destacado que con los candidatos que el socialismo vasco presenta en las próximas elecciones generales ese perfil se verá aún más reforzado. Ha recordado cómo Isabel Celaá  transformó el sistema educativo vasco cuando ocupó la consejería del Ejecutivo en Euskadi o cómo Patxi López dio «la vuelta a la agenda de este país al hablar de ciudadanía y no de banderas»: «La ciudadanía vasca quiere alejarse de la confrontación y consolidar un tiempo de estabilidad y diálogo». Por último, ha advertido del riesgo de «recentralización impuesta» que se percibe en las formaciones de derechas y que está «abocada a la confrontación, a uniformizar el país y a nosotros nos gusta la pluralidad».