A Pablo Casado se le siguen atragantando algunas de las candidaturas que él y su equipo han promovido. Si anteriormente ocurrió con la que iba a ser candidata del PP por Cantabria, Ruth Beitia -que finalmente renunció a presentarse- y que suscitó una division interna con la que hoy es candidata, la presidenta del PP cántabro, María José Sáenz de Buruaga, las dudas se ciernen ahora en la vecina Asturias. En este caso sobre la cabeza de cartel autonómico de los populares, que cuenta con el respaldo de Casado, Teresa Mallada. Su designación también provocó un profundo malestar interno en el PP asturiano que ha visto cómo su presidenta, Mercedes Fernández, se queda fuera de las listas.

La semana pasada trascendió que Mallada está imputada por un supuesto delito de prevaricación urbanística por la autorización, cuando era concejal del municipio de Aller, de la compra presuntamente irregular de unos terrenos para construir un centro para mayores. Ahora la sombra sobre la idoneidad de Mallada se remonta a 2015. Según la información que avanza hoy eldiario.es, Mallada cargó gastos por la compra de quitaesmaltes, marisco, joyas, ropa de bebé o cachopo a la cuenta de la sociedad pública Hunosa, de la que fue presidenta entre 2012 y 2018.

Según la auditoria referida, que data de 2015, la hoy candidata autonómica del PP habría presentado entre el 1 de enero de 2014 y el 30 de junio de 2015 un total de 108 facturas por un importe de 8.028 euros y que en la mayoría de los casos no estaría suficientemente justificados. Según se señala, tan sólo el 14,1% de las facturas presentadas tendrían un «claro e indubitado soporte documental justificativo». Las citadas facturas se habrían tramitado bajo el concepto de «Anticipo de viaje de la Presidencia», que según el auditor en la mayoría de los casos no respondería a la naturaleza del más de un centenar de facturas analizadas.

Quitaesmaltes para la impresora

Entre los gastos puestos en cuestión figura la compra de supermercado de «salteados de pollo, chocolate, ajo, canelones o cachopo», según se detalla en la auditoria. En la información se asegura que desde el entorno de la candidata se considera que todo se justificó en las alegaciones pertinentes. En ellas se justificaba la compra de «quitaesmaltes» como componente para «limpiar la impresora», la compra en joyería para la elaborar una placa conmemorativa para el anterior presidente de Hunosa y la compra de ropa de bebé para tener «un detalle» con la directora de otra empresa que acababa de ser madre.

En el diario ‘La Nueva España’ la propia Mallada habría declarado que «no hay nada irregular» y que la auditoría pasó «todos los filtros». Respecto a la compra de marisco con cargo a Hunosa, éste se habría adquirido para proveer un cátering con motivo de una reunión con el presidente de la SEPI, Ramon Aguirre, según las alegaciones presentadas.

Las dudas sobre la situacion de Mallada se suman a la situación generada en el PP asturiano después de que la dirección nacional destituyera al hasta ahora secretario general del partido en Asturias, Luis Venta. La medida se adoptó después de hacerse pública la acusación contra Venta del portavoz del PP en Gijón, Pablo González, que ha denunciado ante la policía haber recibido amenazas por escrito de su secretario general. Genova ha dado más veracidad a la versión de González, cercano a Mellada, frente a la de Venta, afin a la actual presidenta del PP asturiano, que asegura que la autoría de la carta amenzante no es suya.