El secretario general del Partido Socialista de Cataluña, Miquel Iceta, ha asegurado que si el 65% de una sociedad quiere la independencia «la democracia debería facilitarla». Considera que de darse un porcentaje de respaldo así se tendrían que encontrar «mecanismos» para materializar esa demanda de la sociedad, «pero no con un  47% ni un 51%». Un proceso y referéndum que debería activarse con un acuerdo previo en el Parlamento «y una posteriormente la votación popular».

Junto a ello, insta a los partidos «de ámbito estatal» a solicitar «mayor autogobierno y una mejor financiación» para Cataluña y lograr mejorar la situación política. Reconoce que el independentismo en Cataluña tiene un suelo social consolidado y firme y que sería ingenuo que el Estado y las formaciones nacionales pensaran que «eso se puede deshacer en un momento». Iceta considera que las dos partes deberían moverse para avanzar hacia un nuevo proceso de diálogo. Para ello apela a realizar gestos previos, como que los independentistas aplazaran «entre diez y 15 años» su deseo de convocar un referéndum ya que aún «no hay en España una mayoría que respalde que el derecho de autodeterminación sea incluido en la Constitución». A las formaciones de ámbito nacional les insta a hacer a Cataluña una nueva oferta «que no pueda ser rechazada».

Iceta realiza estas manifestaciones en una entrevista concedida al diario en euskera ‘Berria’ y en el que detalla que la oferta que «no se pueda rechazar» por parte de las formaciones soberanistas catalanas debería basarse en «más autogobierno y mejor financiación». Subraya que por ahora sólo el PSOE estaría dispuesto a entrar en esa vía por una nueva oferta, «lo tenemos escrito» pero no así el PP ni Ciudadanos, «que quieren retroceder».

Iceta matiza

Tras la polémica generada por su apoyo a una eventual independencia catalana, el líder del PSC ha intentado matizar estas declaraciones, recordando que «creo en la España de todos» y «soy contrario a la independencia» así como a un referéndum sobre la independencia «que sea una solución para una sociedad dividida al 50%». Iceta insiste en su apuesta por un pacto sobre el autogobierno y la financiación que «convendría que los ciudadanos refrendaran».

Es la segunda vez que Miquel Iceta rompe las tesis socialistas contra la independencia en plena campaña electoral. Ya sucedió en los días previos a las elecciones autonómicas de 2017, tras la declaración de independencia y la aplicación del artículo 155, cuando el líder del PSC abogó por la concesión de indultos a los políticos responsables del referéndum del 1-O. Una propuesta que castigó las expectativas electorales del PSC, al tiempo que subían las de Cs, y fue duramente criticada por los independentistas que vieron en ella una condena segura a sus líderes.

Deberían retrasar 10 ó 15 años el referéndum, aún no hay una mayoría para incluir el derecho de autodeterminación en la Constitucioón»

En la entrevista, Iceta asegura que visto el clima política actual se puede concluir que aún existen «demasiadas rocas» a ambos lados del conflicto y que están favoreciendo posiciones inflexibles. El líder de los socialistas catalanes señala que las posiciones en torno al conflicto en Cataluña dentro del PSOE no se mueven dentro del dogmatismo, «hoy el partido no es una iglesia y como no existen dogmas hay distintos puntos de vista». Sin embargo, subraya que históricamente el PSOE no ha sido autonomista y en cambio ahora «todos lo son».

Defiende la opción del federalismo como la más adecuada como modelo territorial para la España actual. Apunta que muchos expertos destacan que el actual modelo autonómico tiene grandes similitudes con un modelo federal, «aunque aún habría mucho que avanzar»: «El federalismo en España se identifica con la fragmentación mientras que en el mundo, en cambio, con la unidad».  Iceta denuncia lo que califica como una «radicalización centralista» en la sociedad española y en parte de los partidos españoles. Respecto al juicio en Tribunal Supremo a la cúpula del Procés, señala que lo que se está viendo es el fracaso de la política, «si la política hubiera funcionando correctamente no habría juicio», apunta.

Sin adoctrinamiento

Durante la entrevista Iceta se refiere al papel jugado por el PSC y el PSOE durante los días previos a la declaración unilateral de independencia. Reconoce que uno de los errores cometidos fue no haber sabido convencer al independentismo y a Carles Puigdemont «a que dieran marcha atrás» y optara por un adelanto electoral en lugar de la DUI. Subraya que si no lo hizo es por no haber recibido garantías por parte del Gobierno de Rajoy «de que no aplicaría el 155»: «Nadie se fiaba de nadie, también el lehendakari Urkullu se empeñó en ello». Iceta apunta que habló en varias ocasiones con Urkullu, «al que estoy muy agradecido» y que fue en aquellos días convulsos «cuando descubrí al PNV».

No es cierto que en las escuelas en Cataluña se adoctrina en favor de la independencia. ¿Cómo se entendería que Cs sacara un millón de votos?»

No oculta que la aplicación del artículo 155 se aprobó con el respaldo del PSOE, «pero fue mucho más blando de lo que pensó la gente» y más breve, «sólo el tiempo justo para convocar elecciones» y sin activar el control de los medios de comunicación ni el sistema educativo: «Ese fue mérito del PSOE, no del PSC, a cada uno lo suyo», reconoce. En relación al modelo educativo en Cataluña, el líder de los socialistas catalanes asegura que la polémica «sobre el adoctrinamiento del sistema escolar» no es cierto: «Si fuera así, ¿cómo se entendería que Ciudadanos lograra un millón de votos? Aquí en las escuelas no se adoctrina en favor de la independencia».

En relación al papel del independentismo el 1-O, recuerda que hicieron «cosas muy graves» en el Parlamento de Cataluña las semanas previas, «traspasaron las normas y no respetaron los derechos de la oposición». Añade que aquel referéndum nunca tuvo ninguna validez para el PSC, «fue una gran metedura de pata»: «Además del daño físico, provocó un gran daño social. A partir de ahí, los independentistas hicieron un cálculo equivocado al pensar que el Estado no tomaría medidas contra quienes querían romper la unidad territorial». Para Iceta, no pueden reivindicar la independencia cuando no tienes ni siquiera la mitad de los votos y cuando en lugar de actualizar la ‘hoja de ruta’, continuan en ella»: «Dirán que sólo querían forzar la negociación, pero cuando te saltas la ley se activan unos mecanismos».

En relación a las próximas elecciones, afirma que tienen «viento a favor» pero se muestra cauteloso con el resultado del 28-A, «no vaya a ocurrir lo sucedido en Andalucía». No oculta que si el futuro del gobierno de España depende de las formaciones independentistas catalanas «no nos irá bien» ya que con todo lo que está sucediendo «no nos proporcionarán estabilidad». Por último, Iceta se refiere a Pedro Sánchez del que se muestra convencido de que si continúa gobernando mantendrá la actitud mostrada hasta ahora con Cataluña; «diálogo dentro de la ley, rectificación en el maltrato de las inversiones a Cataluña, financiación y avances hacia una acuerdo político».