La candidata del Partido Socialista de Navarra, María Chivite, será presidenta al final de esta semana, para cuando se ha convocado el Pleno de Investidura en el Parlamento de Navarra. Tras la ronda de contactos celebrada esta semana, el presidente de la Camara Foral, Unai Hualde, ha anunciado que el jueves y el viernes próximos se celebrarán las dos sesiones en las que, salvo sorpresas, Chivite será proclamada presidenta por mayoría simple de la Cámara y relevará así en el cargo de Uxue Barkos (Geroa Bai).

Hualde se ha reunido esta mañana con todas las formaciones que le han trasladado, salvo Navarra Suma, su disposición a respaldar la candidatura del PSN. El Partido Socialista ya oficializó el acuerdo de Gobierno con quienes serán sus socios en un Ejecutivo tripartito junto a Podemos y Geroa Bai, la coalición que lidera el PNV. Un Gobierno en el que el PSN ostentaría ocho carteras, Geroa Bai cuatro y Podemos una. Además, la coalición del PNV y el PSN ocuparían una vicepresidencia cada uno.

Todo apunta a que Chivite no será elegida en primera votación, cuando se requiere mayoría absoluta, es decir, 23 de los 25 escaños del Parlamento. Por el momento dispone del respaldo de los once diputados socialistas, los nueve de Geroa Bai y los dos de Podemos, estos últimos aún pendientes de que sean ratificados por las bases.

Mayoría con Bildu

El jueves la candidata expondrá su programa y candidatura en un pleno que arrancará a las 12.00 horas. No tendrá límite de tiempo. A su conclusión la sesión se interrrumpirá para dar paso a las 15.00 horas al turno de los partidos, en orden de mayor a menor por espacio de 30 minutos cada uno. Chivite podrá dar la réplica cuantas veces lo requiera. En torno a las 20.30 horas está prevista la primera votación, que se realizará en secreto y mediante papeleta. Si no logra mayoría absoluta, la segunda votación se celebrará 24 horas después, a las 20.30 horas del viernes, y bastará entonces mayoría simple de síes para considerar que logra la confianza de la Cámara.

En el caso de EH Bildu, la Mesa Política de la coalición abertzale se ha mostrado partidaria de abstenerse y dar una oportunidad a Chivite, como la mejor opción posible para evitar un gobierno de Navarra Suma, la coalición de derechas que se impuso en las pasadas elecciones. EH Bildu celebrará mañana su consulta, que será vinculante y cuyo resultado no dará a conocer hasta el miércoles.

En una carta interna remitida por la dirección de la coalición que lidera Arnaldo Otegi se afirmaba que los socios de Chivite le habían trasladado «garantías» de que EH Bildu sería un interlocutor prioritario del futuro Gobierno foral y un aliado con el que se mantendría una interlocución permanente.

Geroa Bai ha afirmado a la salida de la ronda de contactos que su relación con EH Bildu será habitual, «la lógica y natural» a lo largo de los próximos cuatro años con quien ha sido un «socio» del ahora Gobierno en funciones, presidido por Uxue Barkos.

Inclinar la balanza

De igual modo, el portavoz de Podemos, Mikel Buil, se ha comprometido a favorecer la elección de Chivite en el pleno de investidura de esta semana. En el caso de Izquierda-Ezkerra, su portavoz, Marisol de Simón, ha asegurado que trabajarán para dotar de estabilidad al futuro Ejecutivo con una mayoría de 30 votos, en los que se incluirían los siete diputados de EH Bildu.

La izquierda abertzale ha asegurado a través de su Coordinador General, Arnaldo Otegi, que pese a que facilitar un gobierno del PSN no es su opción deseada, es la única que evitaría un Ejecutivo del «trifachito». Otegi y EH Bildu ha defendido su respaldo a Chivite, pese a que no ha mantenido contactos ni negociaciones directas con ellos, al comprobar que serán ellos quienes tengan en su mano»inclinar la balanza» a lo largo de la legislatura. Un poder de decisión y de condicionar la acción de Gobierno que la izquierda abertzale considera muy valiosa.