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'Txeroki' y Arzalluz niegan su participación en el asesinato del juez Lidón

Garikoitz Aspiazu, alias 'Txeroki', junto a Asier Arzalluz, en la Audiencia Nacional.

Garikoitz Aspiazu, alias 'Txeroki', junto a Asier Arzalluz, en la Audiencia Nacional.

Quien fuera jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, alias ‘Txeroki’ y Asier Arzalluz, alias ‘Sendoa’, han negado hoy su participación en el asesinato del juez José María Lidón el 7 de noviembre de 2001 en Getxo. Durante el juicio que se ha iniciado esta mañana en la Audiencia Nacional para esclarecer el asesinato del primer magistrado a manos de ETA hace ahora casi 18 años, los dos acusados han asegurado que no se encontraban en Vizcaya en el día en el que se cometió el crimen y que tampoco participaron en él. La Fiscalía pide 30 años contra ‘Txeroki’ y en cambio, contra Arzalluz ha anunciado que finalmente retirará la misma petición que inicialmente planteaba.

A preguntas de su abogado defensor, Alfonso Zenón, ‘Txeroki’ ha negado hasta en tres ocasiones con un escuet0 ‘No’ que se encontrara en al barrio de Algorta, donde se encontraba la residencia de la familia Lidón y ante cuyo garaje fue asesinado la mañana del 7 noviembre de 2001 el juez cuando salía en su vehículo acompañado de su mujer y precedido en otro coche por su hijo Iñigo. De igual modo, Arzalluz ha negado su participación en este asesinato por el que les inculpa el Ministerio Fiscal, que solicita 30 años de prisión para cada uno de ellos.

En la vista celebrada hoy también han participado la viuda del juez y su hijo, ambos testigos presenciales del tiroteo cometido por dos miembros de ETA y que acabó con la vida del juez. Los dos han reconocido que tras ver la imagen de ‘Txeroki’ en televisión recordaron «su mirada» en el día en el que se cometió el asesinato. Los dos han relatado hoy cómo vivieron ese momento en el que coincidieron que la persona que acababan de ver en televisión era la misma que participó en el atentado del que fueron testigos. Fue a partir de entonces cuando lo pusieron en conocimiento de la Policía y se reanudaron los intentos para esclarecer y resolver el crimen que acabó con la vida de su marido y padre.

En su declaración, la viuda de Lidón ha afirmado estar «absolutamente segura, no tengo ninguna duda» de que Aspiazu era uno de los miembros de ETA que participó en el asesinato del juez. Su hijo Iñigo, se ha emocionado mientras recordaba el momento en el que fueron conscientes de que aquella mirada que vieron por televisión correspondía con la de uno de los autores del asesinato de su padre. Ha recordado cómo no tuvieron noticias «durante muchos años de absolutamente nadie» y que no fue sino por el empeño de la familia como se logró que el caso llegara hasta la vista que se ha celebrado hoy en la Audiencia Nacional.

Cenando y en el telediario

En la declaración de la viuda, preguntada de por qué no fue capaz de identificar a Txeroki poco después del atentado y sí años después, Marisa Galarraga ha asegurado que «después de vivir ese horror, a los dos días si me preguntan cómo me llamo igual no lo s:é»: «Tenía bastantes pastillas dentro, se hicieron funerales y una cosa y otra y no era el momento más adecuado para poder identificar a nadie o al menos, tal y como yo me encontraba». Iñigo Lidón ha añadido que «una hora después había cuarenta o cincuenta personas en mi casa. Son unas circunstancias en las que te llevan en volandas y no eres muy consciente de lo que haces».

Según sus testimonios, madre e hijo reconocieron a ‘Txeroki’ como al más alto de los dos cuando, años después, le vieron bajar de un avión en un Telediario. Ambos han coincidido en que fue un momento de shock. Cenaban juntos viendo la televisión y ahí, al verle de cuerpo entero y en las fotografías que ilustraban la información, se miraron y se dijeron: «Sí, es él». Sin embargo, han diferido en las fechas en que ocurrió: Ella cree que fue en el año 2008 y él sostiene que el descubrimiento tuvo lugar en 2011.

Sí coinciden en el relato del día del asesinato. Lidón hijo había salido en su propio coche minutos antes que sus padres. Cuando circulaba por el pasillo que da acceso a la calle, adelantó a un individuo al que sólo vio por la ventanilla y se cruzó con otro, al que observó caminar frente a él, en dirección opuesta. Le vio de frente, le vio cuando le rebasó por un lateral y después por el retrovisor, cuando al escuchar ruidos miró atrás y se dio cuenta de que los dos individuos estaban disparando a su padre, que salía en su vehículo del garaje a continuación.

Corrió hacia su madre y se abrazó a ella mientras los dos huían, pero uno, al que identifican como ‘Txeroki’, se volvió a mirar justo antes de marcharse. Ese es el detalle que ambos recuerdan con más claridad. «Yo su mirada la tengo muy clavada y cuando le vi en la televisión, su mirada me hizo volver a revivir todo aquello», ha dicho Galarraga. «Si no llega a ser la suerte de estar viendo la televisión aquel día.. -ha añadido Íñigo Lidón-, Hasta que no ves la imagen de la persona no revives todo otra vez».

Pese a ello, la instrucción del atentado contra el juez Lidón permaneció prácticamente paralizado durante muchos años. Los investigadores consideraron que la localización, un año más tarde, de una de las armas empleadas en el asesinato entre los restos de un vehículo que explotó cuando sus integrantes -miembros de ETA- manipulaban una bomba, llevó c concluir que los autores del asesinato del juez Lidón habían muerto. Sin embargo, investigaciones posteriores llevadas a cabo por la familia permitieron concluir que tanto ‘Txeroki’, al que la viuda y el hijo identificaron en una rueda de reconocimiento en 2016, como Arzalluz formarían parte del comando que actuó contra su padre. Las dificultades para su extradición, tras extraviarse la petición oficial, ha complicado la celebración del juicio que hoy ha comenzado en la Audiencia Nacional.

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