El partido F. C. Barcelona-Nápoles de Champions previsto para el próximo 18 de marzo se celebrará a puerta cerrada. Así lo han acordado esta mañana los responsables de Sanidad y la Secretaría General de Deportes de la Generalitat, reunidos con responsables del club blaugrana, anfitrión del encuentro. La decisión se enmarca en las medidas de prevención contra el contagio del Covid-19, que han llevado al gobierno italiano a declarar el confinamiento en todo el país, así como a cerrar al público diversos eventos deportivos también en España.

La decisión adoptada esta mañana confirma la propuesta lanzada ayer desde la Generalitat, después de que se haya confirmado que el Valencia-Atalanta se disputará mañana a puerta cerrada en Mestalla. También se jugará sin público el Getafe-Inter de Europa League del día 19 de marzo, así como el Roma-Sevilla, en la capital italiana.

El secretario de Deportes de la Generalitat, Gerard Figueras, ha argumentado la medida atendiendo a criterios sanitarios que el F.C. Barcelona «asume y aplicará con responsabilidad y solidaridad».

Por su parte, el secretario de Salud Pública, Joan Guix, ha explicado la decisión porque la situación sanitaria en el conjunto de Europa «ha cambiado notablemente en los últimos dias, con un crecimiento de los casos y los confinamientos que era esperado».

En este contexto, Guix ha argumentado que «por un principio de precaución en la estrategia de contención que se está siguiendo» es lógico que se adopten medidas como la de jugar los partidos de futbol a puerta cerrada.

La medida llega después de que este sábado, en contra de lo que se aseguraba hasta un día antes, el Ayuntamiento de Barcelona anunció el aplazamiento de la Maratón de Barcelona que debía correrse en la capital catalana el domingo anterior al partido. La decisión se adoptó este sábado entre la secretaría de Deportes y las consejerías de Salud e Interior, precisamente porque había centenares de atletas inscritos que procedían de Italia.