El ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid vuelven a verse las caras este martes, cuatro días después de que el Gobierno ordenase la declaración del estado de alarma en la capital y otras ocho ciudades con alta incidencia del virus. Ya sin la urgencia de un éxodo de presuntos contagiados yéndose de puente, que precipitó el establecimiento de controles policiales aun cuando el BOE ni siquiera se había publicado, las cartas están sobre la mesa.

Madrid pedirá desde ya el fin del estado de alarma, con datos en la mano. En el informe de Sanidad de este lunes, la incidencia acumulada a 14 días de la Comunidad es de 501,58 casos, al borde de los 500 que estableció como umbral el ministerio hace semanas para confinar grandes ciudades. El lunes pasado esa incidencia era de 586,64 en la región. Hace 14 días, de 775,13.

La consejería de Sanidad que dirige Enrique Ruiz Escudero usará esa tendencia para insistir en el mensaje que se traslada desde la Puerta del Sol: los datos llevaban semanas mejorando sin la intervención del Gobierno.

Ciudades bajo el umbral

Además, la Comunidad actualiza cada martes las tasas de incidencia por municipios y Zonas Básicas de Salud, que trasladará también al encuentro con los responsables de Sanidad. Cabe destacar que Alcalá de Henares quedó fuera el viernes pasado del decreto de estado de alarma, en el que sí se incluyó a Móstoles pese a estar por debajo de los 500 casos por 100.000.

José Luis Martínez-Almeida ha repetido en los últimos días que la ciudad de Madrid (dividida a efectos estadísticos en 21 distritos) se encuentra ya en la misma situación. Otras como Fuenlabrada o Parla todavía estaban lejos del umbral.

Los mejores datos para Madrid tras la actualización del fin de semana, no obstante, siguen estando en los hospitales. Ahí la tendencia a la baja es cada vez más clara y se nota ya en las UCI.

La situación en los hospitales

El viernes Sanidad informaba de 3.256 hospitalizados en la Comunidad de Madrid, 490 de ellos en camas de UCI. Una ocupación del total de camas del 20,61% y del 39,33%, respectivamente. El lunes los datos habían descendido a 3.020 hospitalizados (20,00%), 477 en cuidados intensivos (38,28%).

Con esa tendencia, es posible que Madrid también baje del umbral del 35% de ocupación en las UCI, otro de los tres requisitos que estableció Sanidad para decidir los cierres perimetrales y que, en ese momento, no se cumplía en ninguna otra región de España.

Actualmente, otras comunidades como Aragón (32,66%), La Rioja (30%) o Castilla y León (29,65%) presentan tendencias al alza en ese sentido. También Navarra ha empeorado su situación durante el puente, aunque está todavía en el 24,81%.

La situación de los hospitales en Madrid, de acuerdo con los datos de Sanidad, es la mejor desde hace más de un mes. La Comunidad no presentaba una tasa de hospitalizados Covid del 20% desde el pasado 11 de septiembre. Aun así, Madrid supera ampliamente el 8,27% en el que se establece la media nacional, con solo otros cinco territorios por encima del 10% actualmente: Aragón (10,32%), Castilla-La Mancha (12%), Castilla y León (14,06%), Melilla (12%) y Navarra (11.40%).

Obstáculos en el Congreso

Fernando Simón, que no compareció este lunes como es habitual, por ser festivo, lo hará el martes para valorar los datos y, previsiblemente, también la reunión que mantendrá horas antes con los responsables de la Comunidad de Madrid.

El tono bronco de Salvador Illa durante la comparecencia del viernes, en la que acusó a la Comunidad de «no hacer nada» y no «querer ver» la gravedad de los datos, parece descartar que el ministerio vaya a torcer el brazo sólo cuatro días después de instaurar el estado de alarma.

Pero el tiempo corre en contra de Moncloa, que si quiere alargar las restricciones durante más de 15 días tendrá que pasar por el Congreso de los Diputados y sacar adelante la votación ante un panorama complejo.

Con Ciudadanos formando parte del gobierno de la Comunidad, el socio del Ejecutivo durante los estados de alarma de marzo, abril, mayo y junio se tambalearía ahora. El PNV, pese a las críticas que no escatima hacia la actuación de Madrid en la segunda ola, tampoco se ha mostrado entusiasmado con la imagen de un Gobierno central decretando estados de alarma sobre sus autonomías. En este sentido, la posición de ERC y el resto de independentistas catalanes también supone una incógnita.