España

Cataluña pide el estado de alarma y el Gobierno se prepara para decretarlo el fin de semana

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante los medios tras la reunión del Consejo de Ministros.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante los medios tras la reunión del Consejo de Ministros. EFE

La Generalitat ha solicitado al Gobierno de Pedro Sánchez que declare el estado de alarma. Cataluña se suma así a la petición del País Vasco, Asturias, Extremadura, La Rioja, Navarra, Castilla-La Mancha y Melilla. Ante esta demanda, el Ejecutivo no descarta convocar un Consejo de Ministros extraordinario para valorar declarar el estado de alarma.

De hecho, el vicepresidente catalán, Pere Aragonés, ha expresado su confianza en que el Consejo de Ministros se reúna este sábado para acordar el estado de alarma, por lo que ya ha convocado para el sábado la reunión del comité de emergencias, el Procicat. La Generalitat ha sido el último gobierno autonómico en solicitar el estado de alarma, que ya se ha cursado al Gobierno, con el objetivo de decretar un toque de queda nocturno que se fijaría, en principio, entre las 23 y las 6 horas.

Aragonés ha insistido en el anuncio de esta medida en que ha dejado claro tanto al presidente Pedro Sánchez, como al ministro de Sanidad, Salvador Illa, que la Generalitat debe ser el «mando único» de la gestión de ese estado de alarma en Cataluña. Una exigencia que el Gobierno habría aceptado, según Aragonés, que se sumaba así a los requerimientos del lehendakari Urkullu.

Se mantiene el cierre de la restauración

El presidente en funciones catalán ha advertido además que la implantación del toque de queda no implicará la reapertura de la restauración, como habían reclamado las patronales o partidos como el PP. El toque de queda «es una medida que tiene sentido en sí misma» ha argumentado Aragonés, «y se aplicara independientemente de las otras medidas en vigor, que tienen una vigencia de 15 días».

El cierre de la restauración se fijó por quince días que concluyen el próximo viernes y «la modificación, supresión o ampliación se hará con criterios siempre de sanitarios» en función de la evolución de los contagios. Unos datos que hoy han escalado nuevos máximos en Cataluña, con 5.400 nuevos positivos en las últimas horas, casi 300 enfermos en las UCI y un acumulado de 460 casos por cada 100.000 habitantes. En estas condiciones el índice de riesgo de rebrote sigue desbocado y se sitúa ya en 635 y la velocidad de contagio roza el 1,5.

El País Vasco abre la veda

En el caso del País Vasco, el lehendakari Iñigo Urkullu ha solicitado que se declare el estado de alarma en toda España con «mando y gestión del mismo en la presidencia de cada Comunidad Autónoma de manera coordinada con el conjunto del Estado». La petición de Urkullu, que hoy se presentará formalmente, intenta así solventar las limitaciones legales a las medidas que el Gobierno vasco quería imponer a la sociedad vasca a partir de mañana.

Tras el anuncio del lehendakari, otras comunidades se han sumado a su petición. El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha anunciado esta tarde que solicitará al Gobierno central la declaración del estado de alarma para restringir la movilidad nocturna en la comunidad autónoma. Poco después, Guillermo Vara, ha solicitado el instrumento para Extremadura. También La Rioja, que ha registrado este viernes su peor dato de contagios desde el inicio de la pandemia.

El presidente de la ciudad autónoma de Melilla, Eduardo de Castro, ha pedido el estado de alarma por escrito para aplicar el confinamiento nocturno desde las 22 hasta las 6 horas. La ciudad, ha alertado De Castro, «está a punto del colapso».

Durante su comparecencia de este mediodía, el presidente Sánchez no se ha referido a la posibilidad de decretar el Estado de Alarma. Se ha limitado a desarrollar los nuevos criterios fijados en hasta cuatro niveles para actuar de acuerdo a la evolución de la epidemia. El País Vasco requiere de la declaración del Estado de Alarma para poder limitar los encuentros de personas, según un auto conocido ayer del Tribunal Superior de Justicia que considera que carece de soporte legal para establecerlo.

Urkullu ha reconocido durante una comparecencia celebrada esta tarde que «hay otros presidente de Comunidades Autónomas que están dispuestos a proceder como yo lo he hecho». Se ha negeado a desvelar a cuáles se refería, «tengo que dejar que sean ellos quienes lo digan».

El lehendakari ha señalado que su petición la ha decidido tras concluir la intervención de Sánchez sin que éste anunciará intención alguna de dar pasos hacia un Estado de Alarma. Ha asegurado que la situación de la pandemia está empeorando de modo importante, «estamos asistiendo a un crecimiento exponencial de manera vertiginosa», lo que requiere la adopción urgente de medidas.

Salud frente a ‘recentralización’

La peticion del Estado de Alarma responde, según el lehendakari, a la necesidad de contar con herramientas legales que permitan «actuar con la mayor celeridad y diligencia posible para intentar preservar la salud de la ciudadanía»: «Y con ello limitar la transmisión comunitaria del coronavirus y como consecuencia, la saturación de camas hospitalarias». Ha apuntado que actualmente no está en peligro la saturación del sistema hospitalario en Euskadi. Ha recordado que para tomar la decisión de restricciones de actividad y movilidad que entre hoy y mañana entrarán en vigor cuenta con el dictamen favorable de su consejería de Salud y de su Comité Asesor del Plan de Protección Civil.

Urkullu ha afirmado que el presidente del Gobierno se ha comprometido a «estudiar» su petición sin que conozca cuál pueda ser la decisión definitiva. Ha defendido que la petición que él ha trasladado se refiera al conjunto del país y no sólo para Euskadi por las características de transmisión del virus.

Preguntado por la posible contradicción en la que estaría incurriendo al reclamar una medida que supone una «recentralización» -contra la que siempre se ha mostrado contrario-, el lehendakari ha apuntado que «ahora debe primar la salud de la ciudadanía»: «Yo siempre he criticado el modo, la forma en la que se ha gestionado el Estado de Alarma. Siempre he dicho que habría que modificar la legislación ordinaria para poder adoptar decisiones, pero ante una situación gravisima nos tenemos que acoger a una legislación española, lo hacemos, prima la salud de las personas».

Toques de queda

Dentro de la batería de restricciones el Ejecutivo había previsto prohibir los encuentros superiores a seis personas. Previa a la publicación de la orden en el Boletín Oficial del País Vasco, el Gobierno remitió para su validación la propuesta al Tribunal Superior de Justicia vasco. Sin embargo, en su resolución la Justicia tumbó la pretensión de Urkullu de limitar el número de personas en reuniones, así como condicionar la movilidad. En caso de que se pueda decretar el Estado de Alarma Urkullu ha dejado ver que las actuales recomendaciones podría transformarse en prohibiciones. También ha planteado la posibilidad de que se contemple decretar toques de queda por las noches, «limitaciones de actividad nocturna prefiero llamarlo».

El auto del TSJPV llevó ayer el departamento de Salud a rebajar a mera «recomendación» tanto la entrada y salida de los 25 municipios con peores datos de incidencia del Covid como a «recomendar» la reducción por debajo de seis integrantes los encuentros.

Ha señalado que la petición trasladada a Sánchez la ha hecho llegar a numerosos presidentes de Comunidades Autónoma, así como a los representantes de las instituciones en el País Vasco, no así de los partidos políticos vascos.

Récord de positivos

Los datos de la pandemia en Euskadi se han ido complicando en los últimos días. Hoy se han registrado los peores desde el inicio de la epidemia, con 1.207 contagios en sólo un día y una tasa de infección del 8,5%. Como la mayoría del país, también en el País Vasco algunos de los indicadores se situarían ya en el máximo nivel de alerta del ‘semáforo’ de incidencia detallado hoy por Sánchez.

Así, si el máximo nivel se fija en 250 casos por cada 100.000 habitantes, el departamento de Salud cifra en 452 el número de casos medios en Euskadi. El impacto del covid es muy superior en Guipúzcoa, con 626 casos por cada 100.000 habitantes. Es precisamente en este territorio histórico en el que se ha recomendado el ‘confinamiento’ de su población en una veintena de localidades. En municipios como Azpitia, Azkoiti, Zumarraga o Durango desde mañana se prohíbe la actividad hostelera más allá de las 21.00 horas, así como el consumo en barra. Además, se fija el cierre de parques y la recomendación de no salir ni entrar a los municipios. A todo ello se suma la reducción de aforos más severa que la ya establecida para el conjunto de la Comunidad Autónoma Vasca.

Comentar ()