La gestión de la pandemia del Covid-19 ha desembocado en un inédito tira y afloja entre la cuestionada Junta directiva del F.C. Barcelona que preside Josep Maria Bartomeu y el gobierno catalán. El motivo, la votación de la moción de censura contra Bartomeu, que según los estatutos debería llevarse acabo los próximos 1 y 2 de noviembre en las instalaciones del club, después de que los opositores a la Junta presentaran las firmas necesarias para promoverla.

La situación de estado de alarma y máximo riesgo de rebrote en Cataluña, sin embargo, llevan a cuestionar una votación que afecta a un censo de 110.000 personas y que aparentemente contraviene todas las medidas sanitarias dictadas por el Govern en las últimas semanas. A eso se agarra la junta de Bartomeu para solicitar el aplazamiento o suspensión de las votaciones. Pero el Govern, que no desaprovecha ninguna oportunidad para demostrar que es el más severo en la aplicación de restricciones por el coronavirus, ha decido en este caso mostrar su cara más liberal y permitir las votaciones, ponerse de perfil y avalar los comicios.

Bartomeu, «perplejo» con el Govern

Bartomeu se ha declarado este lunes «perplejo» por lo que considera decisiones contradictorias del Govern, que avala su plan de votación descentralizada pero no ha dado al club los 15 días que éste requiere para organizarla. Una situación que lleva a Bartomeu y su junta a mantener el envite a la Generalitat: ni dimisión ni convocatoria del referéndum a la espera de que el Procicat se pronuncie y asuma la responsabilidad de un voto masivo en el Camp Nou el próximo 1 y 2 de noviembre.

En este contexto, el presidente blaugrana «quiere pensar que no existe» una voluntad política de la Generalitat en facilitar el cambio de directiva en el Barça, tal como le han preguntado en su comparecencia.

«Somos una Junta que desde el 2010 hemos intentando salvar al club de poderes políticos, económicos y mediáticos. Nuestro objetivo es que el club sea de los socios» explicaba Bartomeu. El problema, para su junta, es que sus equilibrios durante el procés independentista han conseguido enervar tanto al constitucionalismo como al independentismo, que sueña con una nueva Junta próxima a sus postulados liderada por Víctor Font, con el apoyo en la sombra de Jaume Roures.

Apurando plazos

Bartomeu ha apurado los plazos hasta este lunes. Primero, dirigiéndose al president en funciones, Pere Aragonés, para volver a pedir la suspensión de los comicios. Lo hizo el domingo, con una misiva remitida justo después de la aprobación del estado de alarma y del anuncio del toque de queda ampliado en Cataluña. Y este lunes, con la convocatoria de una Junta de urgencia en la que no ha prosperado ni la dimisión en bloque que auguraban algunos ni la convocatoria de la consulta sobre la moción de censura.

El Barça «tiene un censo electoral de 110.00 socios a los que la Junta debe garantizar sin excepciones el pleno ejercicio de su derecho al voto» recuerda Bartomeu en su carta, en la que anuncia que es «imposible» implementar el plan de votación en 21 puntos distribuidos por toda España por las diversidad de sedes y administraciones que deberían autorizar esos puntos de votación.

Votación en el Camp Nou

Ante esta constatación, el Barça propone ahora votar en una única sede, el Nou Camp, y hacer dos semanas después de lo inicialmente previsto. Pero la Generalitat ya dejó claro la semana pasada que no veía motivos para aplazar la votación. Ni el Procicat ni el secretario general de Deportes, Gerard Figueras, avalaron los requerimientos de la directiva blaugrana.

«No existe ningún impedimento de tipo legal ni sanitario que impida su celebración» señalaron Figueras y Meritxell Budó, ambos de Junts. Bartomeu jugó su última carta apelando a Aragonés, pero el republicano ha dado idéntica respuesta.

«Es una decisión de una entidad privada» apuntado con toda frialdad Aragonés. «Nosotros nos limitamos a explicar las condiciones sanitarias en las que se puede hacer» ha añadido remitiéndose al Procicat.

Ese es el contexto en el que Bartomeu convocó una reunión de urgencia de la Junta, de la que algunos confiaban que saliera la dimisión de la directiva. Pero el presidente del Barça no ha dimitido ni ha convocado las elecciones para el próximo lunes. Y mientras, los promotores de la moción advierten que la Junta tiene hasta las 9 horas de este martes para anunciar la convocatoria de los comicios, esgrimiendo la amenaza de medidas legales contra Bartomeu y su directiva.