La fiesta de la victoria demócrata, que se ha traducido en manifestaciones de alegría, música y bocinazos en las grandes ciudades de EEUU, ha terminado este sábado en el Chase Center de Wilmington, Delaware, con los discursos de Kamala Harris como vicepresidenta electa y Joe Biden como presidente electo. Joe Biden ha mostrado su fe en una América en la que todo es posible siempre que esté unida.

El mensaje de Joe Biden, cuya larga trayectoria lo retrata como un hombre de consensos, ha sido claro: «Hemos recibido el mandato de cooperar. Es una decisión. Vamos a decidir cooperar». Se ha mostrado decidido a «poner fin a esta nefasta era de demonización». Sin culpar a unos u otros por la polarización, con la mano tendida.

El presidente electo sabe que su principal desafío es ser el presidente de todos los estadounidenses, los que le han votado y los que no lo han hecho. Si bien es cierto que es el candidato con más apoyo de la Historia, con más de 74 millones de votos, sabe que el presidente saliente ha superado los 70 millones. Y Biden, «orgulloso demócrata», será el presidente de «todos los americanos».

Démonos una oportunidad los unos a los otros. Es hora de dejar de bajar la temperatura, de escucharnos de nuevo»

joe biden

En su discurso, se ha dirigido a los que han votado por Trump. «Entiendo la decepción esta noche. Yo también he perdido un par de veces. Pero ahora, démonos una oportunidad los unos a los otros. Es hora de dejar de lado la retórica hiriente, de bajar la temperatura, de vernos, de escucharnos de nuevo». Y ha añadido: «Es hora de curar las heridas».

En línea con lo que ya ha dicho en otros discursos ha insistido en que no hay estados «rojos» (republicanos) o «azules» (demócratas) sino Estados Unidos de América. Finalmente, ha sido su estado natal, Pensilvania, el que ha garantizado la Presidencia a Joe Biden.

Tras un recuento agónico, al quinto día, se ha sabido que en los 20 votos electorales de Pensilvania eran de Biden. De esta manera, el candidato demócrata ha recuperado los tres estados del rust belt (Michigan, Wisconsin y Pensilvania) que costaron la Presidencia a Hillary Clinton en 2016.

Joe Biden se ha dirigido a sus seguidores en el 48 aniversario de su primera victoria electoral. En 1972 fue elegido senador por Delaware. Semanas más tarde perdía en un accidente de tráfico a su esposa Neilia, y su bebé, Naomi. La historia personal del líder demócrata está llena de momentos de tremendas pérdidas. Con gran esfuerzo siempre recuperó la esperanza.

De ahí que ahora es quien mejor encarna la esperanza en el pueblo americano en esa reconciliación y en superar una crisis excepcional como la originada por la propagación del coronavirus.

El presidente electo es consciente de los desafíos que afronta. «El resto del país nos está mirando. El resto del mundo nos está mirando. Vamos a asegurarnos de que este país avanza unido y el mensaje para el mundo, que está en un momento de caos, es: América ha vuelto».

Kamala: «No seré la última»

Ha sido Kamala Harris quien ha intervenido primero ante los seguidores demócratas, que aplaudía y daban bocinazos desde sus coches en el Chase Center de Wilmington, ciudad donde vive Joe Biden. La vicepresidenta electa ha agradecido a Joe Biden por su «audacia» a la hora de elegir a una mujer como compañera de fórmula electoral.

«Quizá sea la primera mujer en el puesto, pero no seré la última porque las niñas que estén viéndonos esta noche sabrán que este es un país de posibilidades», ha dicho Harris, que ha sido senadora por California y antes fiscal general de su estado natal.

Y ha invocado a su madre, la oncóloga Shyamala Gopalan, que llegó a los 19 años desde su India natal a Estados Unidos para explorar esas posibilidades. La madre de Kamala se separó de su marido, jamaicano, cuando Kamala y su hermana Maya eran pequeñas y las crió sola. Es la persona que más ha marcado a la vicepresidenta electa.

«Ella es la razón por la que yo estoy aquí esta noche», ha afirmado, al tiempo que ha rendido homenaje «a todas aquellas mujeres que han allanado el camino». Ha invocado a todas las mujeres afroamericanas, con especial énfasis, blancas, latinas, nativoamericanas, que con su esfuerzo superan obstáculos cada día.

El pueblo ha hablado. Ha elegido esperanza, uniad, decencia, ciencia y, sí, verdad»

kamala harris

En ningún momento han mencionado a Trump, que no ha aceptado su derrota ni ha llamado a su rival para felicitarlo. Sin embargo, en las palabras de Biden y Harris hay una voluntad de ruptura con la era Trump. «El pueblo ha hablado. Ha elegido esperanza, unidad, decencia, ciencia y sí, verdad», ha remarcado la vicepresidenta electa.

Cuando han terminado sus intervenciones, han subido al estrado sus familias, encabezadas por la que será primera dama, Jill Biden, y el marido de Kamala Harris, Doug Emhoff. Todos juntos han contemplado los fuegos artificiales que dibujaban en el cielo un mapa de Estados Unidos y el nombre de los triunfadores de las elecciones en EEUU.

Una de las canciones que se han escuchado en esta noche festiva, A sky full of stars, de Coldplay, era la favorita de Beau, el hijo de Joe Biden fallecido por un tumor cerebral hace cinco años. Era fiscal general de Delaware y amigo de Kamala Harris. Dicen que el amor a Beau les ha unido. Fue él quien animó a su padre a seguir adelante, a no desfallecer, y lo hizo cuando sabía que se moría. «Porque en un cielo lleno de estrellas, creo haberte visto». Una canción de amor incondicional. Y de esperanza.