La batalla por la Presidencia entre el presidente, Donald Trump, y el aspirante demócrata, Joe Biden, se dirime en cinco estados: Arizona, Georgia, Nevada, Pensilvania y Carolina del Norte. Para ganar precisan 270 votos electorales: Joe Biden tiene 253 (algunos medios le otorgan 264 porque ya suman Arizona, aunque otros expertos sostienen que esa concesión es precipitada). Ganaría sólo con sumar Pensilvania, o con Arizona y Nevada, o forzaría como máximo un empate si consiguiera robarle Georgia a los republicanos.

Donald Trump cuenta con 214 votos electorales. Los estados en juego se asignan por el sistema conocido como the winner takes it all, es decir, quien gane, aunque sea por una papeleta a su favor, se lleva todos los votos electorales.

Para lograr los 270 votos electorales a Joe Biden le bastaría con Pensilvania, que tiene 20 votos electorales y sumados a los 253 que tiene ya sumarían 273. Si logra Georgia, 16 votos, se quedaría a un voto y precisaría un estado más, aunque fuera Nevada, que cuenta con seis. También sumaría con Nevada y Arizona (11), con lo que conseguiría justos 270. Es la combinación más posible, según va el proceso.

Donald Trump, que tiene ahora 214 votos electorales, lo tiene mucho más complicado. Tendría que sumar a Carolina del Norte y Alaska, casi seguras y que añaden 232 a su contador, Pensilvania, con 20 votos, Georgia, con 16 y Nevada con 6. Solo podría perder Arizona o Nevada de los que están en juego. Si Biden solo gana Georgia, habría empate a 269.

El recuento avanza lento, pero avanza. Esto es, en detalle, todo lo que queda por recontar, dónde y cómo puede afectar al resultado electoral:

Pensilvania, 20 votos electorales

Es el estado clave. Si Joe Biden lo gana, se acabó la partida y no necesitaría nada más, a la espera de las batallas judiciales. A primera hora del viernes en España, Donald Trump tiene una menguante ventaja de 18.224 votos, cuando quedan unas 175.000 papeletas por contar. Trump cuenta con el 49,5% de las papeletas y Biden el 49,2%.

Biden va remontando a gran ritmo, como puede verse en la evolución del jueves. Tanto los expertos como la campaña de los demócratas creen que lo logrará de sobra. Quedan 58.000 votos de Filadelfia, afín a los demócratas. Biden puede remontar e imponerse por unas 90.000 papeletas de diferencia, aunque los demócratas aspiraban durante el día a que lo hiciese por mucho más.

Arizona, 11 votos electorales

Joe Biden está en cabeza por unas 47.000 papeletas, con un 50,1% frente al 48,5% de Trump. Quedan más de 280.000 papeletas por contar. Pero el presidente aún tiene posibilidades de alcanzarle, pese a que Fox y Associated Press ya le hayan dado la victoria allí a Biden. Otros medios como The New York Times opinan que deberían retractarse. Exactamente lo mismo que pide la candidatura de Donald Trump.

En el curso del viernes se van a seguir conociendo resultados del condado de Maricopa, que incluye a la ciudad de Phoenix y donde Biden es especialmente fuertes. Arizona, el estado del fallecido senador republicano John McCain, gran amigo de Biden, no se decanta por un candidato demócrata desde 1996.

En Arizona los republicanos tienen una importante estructura para organizar el voto por correo, a diferencia de otros estados. Pero probablemente no todos los votos que quedan por recontar respondan a la misma tipología. En cualquier caso, la carrera está reñida y la campaña de Trump tiene esperanzas en que se decante a su favor.

Georgia, 16 votos

Será de infarto. Actualmente, Joe Biden está en cabeza por primera vez de 917 votos…y subiendo. Solo quedan 2.500 por contar del condado de Clayton. Faltan por contar zonas residenciales de Atlanta, favorables a Biden. En 2016 Trump ganó el estado por un 5%. Ningún demócrata se ha impuesto en Georgia dede 1992. Es muy relevante porque si lo gana Biden, Trump solo podría aspirar a un empate a 269, pero no va a pasar.

Lo más probable es que Biden termine ganando por cientos o pocos miles de votos, lo que condenaría al Estado a un recuento como el de Florida en el año 2000. Exactamente igual si Trump consigue aguantar. Los márgenes son estrechísimos y cualquiera de los dos puede ganar, a la espera de votos del extranjero, de militares y pendientes de solucionar errores. Lo más probable es que no se declare un ganador hasta dentro de varias semanas, sea cual sea el resultado.

Nevada, 6 votos

En el estado de Nevada, que incluye las ciudades de Las Vegas y Reno, quedan por contar 190.000 papeletas, es decir un 11% del total. El 90% corresponde al condado de Clark, donde Biden está en cabeza por ocho puntos.

Hillary Clinton ganó Nevada en 2016 por un estrechísimo margen, de ahí que Donald Trump confiara en recuperarlo, ya que solía ser un estado republicano, aunque se está transformando en un swing state o estado bisagra. Su industria del turismo se ha resentido por la crisis del coronavirus, lo que habría perjudicado a los republicanos.

Carolina del Norte, 15 votos

Los republicanos han ganado este estado en nueve de las diez últimas elecciones. Solo logró sus 15 votos electorales Barack Obama en 2008. Parece el estado más decantado hacia Donald Trump, que manda por 77.000 votos. Biden necesitaría dos tercios de las papeletas aún por contar y no son de zonas teóricamente demócratas. Queda apenas un 5%, pero es probable que no haya ninguna noticia hasta la semana que viene: los votos enviados con fecha máxima del 3 de noviembre pueden recibirse hasta el día 12.

Alaska, 3 votos

También Alaska falta por añadir sus resultados al conteo, aunque probablemente tardarán, ya que se incluirán los recibidos hasta el 10 de noviembre. Se da por seguro que apoyará a Donald Trump, aunque ninguna organización se lo ha adjudicado todavía a los republicanos.


El ex vicepresidente Joe Biden ha tuiteado a primera hora de la mañana desde Wilmington que hay que seguir contando los votos por correo, un sistema legal para facilitar a los ciudadanos, especialmente en tiempos de pandemia, su derecho al voto.

Sin embargo, el presidente, Donald Trump, ha amanecido en pie de guerra. En mayúsculas ha gritado desde su red social favorita: «STOP THE COUNT! (parad el recuento)» Sus equipos legales se están encargando de que así se haga. Hoy mismo, un juez de Pensilvania le ha dado la razón a la campaña de Trump y ha ordenado que todos los observadores del partido puedan seguir de cerca el recuento, tras la denuncia de los republicanos de que algunos no habían podido hacerlo. A la vez su campaña está recogiendo fondos para acometer lo que promete ser una dura y futura batalla legal. Su segundo tuit del día ha sido censurado por Twitter por incluir información o acusaciones no comprobadas.