Levantar el pesimismo que trasladan las encuestas parece que no va a ser el único desafío al que se va a enfrentar Ciudadanos de cara a las elecciones autonómicas del 14-F. Inés Arrimadas recibió ayer, 2 de diciembre, una carta en la que el denominado ‘sector crítico’ de la formación naranja en Cataluña se quejaba de que la presidenta nacional del partido haya respondido con silencio la misiva que estos mismos dirigentes enviaron el pasado mes de octubre exigiendo un proceso de primarias en el partido para las próximas autonómicas, después de que la dirección nacional impusiese como candidato a Carlos Carrizosa y apartase, de mutuo acuerdo, a Lorena Roldán para la carrera electoral.

La misiva la firma Pedro Miret, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona. Él mismo se presenta como rival de Carrizosa en unas eventuales primarias si Arrimadas diese el visto bueno para ello, aunque todo apunta a que no será así. Desde la delegación liberal catalana se pide de nuevo al Comité Ejecutivo que reconsidere esta decisión.

Según aparece en la misiva, a la que ha accedido El Independiente, los críticos denuncian que se ha persistido en la «privación del derecho de los militantes a participar en la elección de sus representantes» y lamentan que, frente a la idea de que Ciudadanos debería ser «ejemplo de democracia y participación» y «no caer en el error de incurrir en decisiones arbitrarias», se ha hecho precisamente todo lo contrario.

Y en mitad del ‘divorcio’ expreso entre Albert Rivera e Inés Arrimadas, Miret recuerda unas palabras del ex dirigente naranja, en concreto cuando éste sostenía que «si uno tiene miedo a las primarias, siempre tendrá la duda de si le quieren o no sus militantes. Cuando uno tiene autoridad moral para liderar algo con el apoyo de sus bases, tiene mucha más fuerza. No hay que tenerle miedo a poner urnas en tu partido», rememora.

El caso omiso de Arrimadas a la petición ha enfurecido a un sector al que también pertenecen, según varias fuentes consultadas, «diputados autonómicos» del Parlament con las siglas naranjas, quienes se quejan en privado de una ausencia flagrante de «democracia interna» en las filas naranjas, uno de los ‘pecados originales’ de la formación que han denunciado en público y en privado dirigentes y ex dirigentes de Ciudadanos, quienes lamentan que la toma de decisiones esté en manos únicamente de dos brazos ejecutores: la propia Arrimadas y Carlos Cuadrado.