España

Robles afirma que los exmilitares del chat "no merecen haber llevado el uniforme"

La ministra de Defensa, Margarita Robles, visita al personal de las Fuerzas Armadas.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, visita al personal de las Fuerzas Armadas. EP

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha tomado las riendas de una situación que amenaza con perjudicar la labor de las Fuerzas Armadas españolas (FAS). Un chat de Whatsapp formado por altos mandos militares retirados pertenecientes a la XIX promoción de la Academia General del Aire y el mensaje del ex general de división Francisco Beca («no queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de hijos de puta») han desatado una polémica que la titular de Defensa quiere zanjar por la vía legal, pero también en el escenario público. «Tenemos que poner en valor las Fuerzas Armadas y denunciar a aquellos que se amparan en ellas para proferir expresiones que nos avergüenzan a todos», ha declarado este viernes en una entrevista en Hoy por hoy.

«En vez de hablar de las FAS que tenemos, modernas y que hacen un gran servicio a nuestro país, estamos hablando de unas personas que se embozan en la condición que tuvieron de militares», ha señalado la ministra socialista, que ha incidido además en que varios de los exmilitares que participan en ese grupo privado «abandonaron el Ejército hace 40 años; algunos dejaron muy pronto su uniforme, en vez de servir a su país, para irse a las líneas privadas del Ejército». Para Robles, que ha presentado la información publicada de un chat a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que investigue «su eventual relevancia penal, en defensa de la legalidad», ha recalcado en la Cadena SER que «son personas que se están aprovechando de lo que un día fueron», pero «no representan a las Fuerzas Armadas y están causando vergüenza a los demócratas de este país» e «implicando al Jefe del Estado».

Para Margarita Robles, los altos cargos retirados que aseguraron que «aniquilaría de raíz nuestra democracia» no merecían «haber llevado en su momento el uniforme de militares». «Son personas que, apoyándose en una condición de militar que tuvieron hace muchísimos años y que ya no tienen, están atribuyéndose el ser representantes no sé muy bien de qué con unos chats y unas cartas que nos avergüenzan a cualquier demócrata», ha asegurado Robles. Por el contrario, la representante socialista ha dicho sentirse muy orgullosa como ministra de Defensa de estas Fuerzas Armadas «modernas y preparadas» que han estado «con las residencias, las familias y los fallecidos» durante la pandemia.

La ministra ha querido hacerse eco a su vez del comunicado que ha emitido esta misma mañana el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general Miguel Ángel Villarroya, en el que ha subrayado el compromiso de las Fuerzas Armadas con las misiones que les otorga la Constitución y en el que ha rechazado las consideraciones de militares retirados a los que acusa de arrogarse un derecho de representatividad «que no poseen», de «dañar» la imagen de los Ejércitos y la Armada y de «confundir» a la opinión pública. «Nuestras FAS están por la Constitución y al servicio de todos los ciudadanos de España», ha apostillado la titulas de Defensa, que ha recalcado que «el único valor que mueve a las Fuerzas Armadas es la Constitución». «No sé porque hay interés de relacionarlas con el franquismo», ha sostenido.

«A las FAS no las puede patrimonializar nadie»

Este miércoles, el diputado del PSOE Odón Elorza increpó a la bancada de Vox por la noticia de las declaraciones de este chat, que publicó InfoLibre, y sugirió que Santiago Abascal había estado en contacto con los 73 altos cargos del Ejército de Tierra retirados que enviaron una carta al Rey para alertarle de los riesgos que corre la «cohesión nacional» con el actual Gobierno de coalición «socialcomunista apoyado por filoetarras e independentistas». «¿A qué 26 millones de españoles hijos de puta hay que fusilar?», preguntó Elorza.

Macarena Olona, portavoz de Vox en el Hemiciclo, pidió la palabra para responder a «las graves alusiones de Elorza»: «Por supuesto que es nuestra gente». «Cuando algún partido político, en este caso Vox, dice ‘son nuestra gente’, lo he dicho muchísimas veces: a las FAS, a España y a sus símbolos no las puede patrimonializar nadie, y mucho menos la ultraderecha», porque están «al servicio de todos» los españoles.

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