El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha criticado el pacto de ERC con el Gobierno para aprobar los Presupuestos, al que llama «pactismo mágico», porque cree que pretender resolver cuestiones estructurales aprovechando la debilidad parlamentaria de un gobierno es de «una ingenuidad peligrosa».

Puigdemont publica este domingo un artículo en La Vanguardia titulado Los acuerdos con el Estado y el pactismo mágico en el que, sin nombrar a ERC, considera «extremadamente arriesgado y peligroso» pactar con el Estado sin tomar las debidas precauciones, «porque la posibilidad de que la maquinaria te engulla antes de que te hayas dado cuenta es muy elevada».

Cree que pretender resolver cuestiones estructurales «aprovechando la debilidad parlamentaria de un gobierno es de una ingenuidad peligrosa, que ignora el verdadero poder del Estado».

«Es un ejercicio de autoengaño que quizás permite transitar pacíficamente de unas elecciones a otras, pero que contribuye a la cronificación del conflicto», añade.

Los defensores del «pactismo mágico» se anuncian como un remedio a la cura de casi todos los males, aunque nadie explica el «cómo ni el por qué de esta cura»

Para Puigdemont, los críticos con el «tenemos prisa» tienen ahora mismo una «prisa exagerada» por pactar con el Estado y los críticos con el «independentismo mágico» son ahora unos fervientes defensores del «pactismo mágico», que se anuncia como un remedio a la cura de casi todos los males, aunque nadie explica el «cómo ni el por qué de esta cura».

Según el expresidente catalán, la estrategia para poner en macha un estado propio no va vinculada a las mayorías coyunturales que haya en el Congreso y cree que ni la supervivencia de un gobierno de izquierdas ni la lucha contra la extrema derecha justifican «ningún aplazamiento estratégico».

Puigdemont asegura que lo importante de los acuerdos a que se llega con el Estado en relación con Cataluña no es su firma ni los detalles, sino su «cumplimiento» y que verificar el respeto de los anteriores es una «condición necesaria» para firmar los nuevos.