La Generalitat ha acordado hoy la compra de los terrenos de Vila-seca y Salou en los que debe ubicarse el futuro complejo de ocio BCNWorld. El proyecto, liderado por Hard Rock Entertainment World, prevé la construcción de casinos, hoteles y tiendas de lujo junto a Port Aventura, y supone la compra de los terrenos propiedad de CaixaBank, por un monto de 120 millones de euros.

El Incasól (Instituto Catalán del Suelo) adelanta la compra de los terrenos, que después serán adquiridos por la promotora. Se trata de una operación gestionada por el vicepresidente Pere Aragonés y el conseller de Territorio, Damià Calvet, que ha sido aplaudida por los ayuntamientos de la zona pero muy criticada por los Comunes y la CUP.

«La Generalitat adelanta 120 millones para compra de terrenos, y cuando se apruebe plan urbanístico la empresa comprará los terrenos» en un plazo máximo de dos meses, ha confirmado la portavoz del Govern, Meritxell Budó. La operación sujeta a que la multinacional suscriba una póliza para cubrir el riesgo derivado de las solicitudes de retaxación que fueron expropiados en su día, ha añadido Budó.

Recalificación urbanística

La operación está sujeta a una recalificación urbanística, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anulara parcialmente la planificación urbanística tras determinar que el futuro complejo se ubica en una zona de riesgo de accidente de la industria de la zona.

«Lo resolveremos», apuntó el conseller Calvet cuando se hizo pública la sentencia, el pasado 29 de septiembre, garantizando que el complejo de ocio «sale adelante». El proyecto, iniciado en tiempos del gobierno de Artur Mas la frente de la Generalitat, supone la ampliación del polo turístico de Port Aventura que ha sido criticado tanto por la apuesta por el juego como por la operación urbanística que conlleva.

Macrocasino y conciertos

La firma con sede en Florida prevé una inversión global de 2.000 millones de euros en un proyecto que se haría por fases, en un ámbito de 745.000 metros cuadrados. La primera fase supone la inversión de unos 665 millones. Contempla un millar de habitaciones hoteleras, un casino, equipaciones dirigidas al ocio y el entretenimiento y una avenida comercial con tiendas. Se trataría de boutiques de primeras marcas mundiales -Gucci, Prada, Armani, Guess, etc- que pretenden atraer a turistas de alto poder adquisitivo.

La joya de la corona será el macrocasino con 1.200 máquinas recreativas y 100 mesas de apuesta de la cadena Hard Rock, además de 75 tiendas de lujo a lo largo de una gran avenida, una gran piscina de 6.000 metros cuadrados y un espacio para conciertos con capacidad para 15.000 personas.

También dispondrá de la oferta Hard Rock Live -que ya ofrece en Las Vegas y Orlando- y que promociona «el mejor entretenimiento en directo» con conciertos y espectáculos diversos. El plan prevé ademças construir nuevos espacios para congresos.