La empresaria germano-danesa y ex amante del rey emérito, Corinna Larsen, ha declarado como testigo judicial este viernes por videoconferencia desde Londres que el ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán la amenazó, afirmando que «no podía asegurar mi integridad ni la de mis hijos», según ha dicho, durante una reunión que ambos mantuvieron en un hotel de Londres en 2012.

El comisario José Manuel Villarejo se ha sentado este viernes en el banquillo acusado por calumnias contra Sanz Roldán por afirmar en una entrevista en televisión que éste amenazó a la ex amante de Juan Carlos I para que callara sobre lo que sabía del emérito. Corinna Larsen ha declarado como testigo a petición de Villarejo y ha confirmado que recibió dicha amenaza y que las palabras del ex director de la Inteligencia española le «aterrorizaron». «Por supuesto que me aterrorizaron, cualquiera estaría aterrorizado con estas palabras. El hecho de que el jefe de Seguridad viniera a visitarme a Londres ya era bastante escalofriante», contestó Larsen a la pregunta del abogado de Villarejo, Antonio García Cabrera.

Corinna Larsen también dijo durante su declaración: «Me gustaría afirmar en este momento que el rey Juan Carlos y Sanz Roldán siempre querían dejar que constase que era el rey Juan Carlos el que daba las órdenes a Sanz Roldán y que, por tanto, él recibía las órdenes desde arriba».

La empresaria ha asegurado que antes de que se celebrara la reunión en el hotel Connaught de Londres el 5 de mayo de 2012 en la que, según asegura, fue amenazada, «hubo bastantes antecedentes aterrorizantes». «Déjeme que añada que durante el 23, 24 y 25 (de abril) un extraño estuvo entrando en mi habitación», relató. También contó que por aquellas fechas encontró un libro sobre la muerte de Lady Di en su casa de Mónaco. «Ese día fui a la casa familiar en Suiza y al volver me encontré un libro en mi apartamento sobre la conspiración sobre la muerte de Diana. A primera hora de la mañana recibí una llamada de un número secreto en la que en español me decían que había muchos túneles secretos entre Londres y Niza. Esto deja efecto de la situación en la que me encontraba de amenazas y peligros», ha declarado.

Larsen relató, igual que dejó reflejado en un acta notarial en Londres aportada por la defensa de Villarejo, que después del viaje de caza Botsuana (África) en el que Juan Carlos I sufrió un accidente y tuvo que ser operado -viaje al que fue acompañado por Corinna Larsen saliendo a la luz su relación- Sanz Roldán le informó de que una empresa de seguridad entraría en su domicilio en Londres y sus oficinas. Según Larsen, no podía oponerse a ello pero manifestó que no le parecía normal: «Recibí un mensaje de texto en el que se decía que mi casa estaba ocupada por una empresa de Seguridad. Llamé al rey Juan Carlos para pedirle una explicación. No fue claro pero me dijo que el señor Roldán estaba llevando a cabo una operación para protegerme de los paparazzi. Desde mi punto de vista y hasta donde yo se, no había autorizado esa operación y no veía razón para ella. Además, yo me iba al día siguiente a Mónaco a las 12.30″.

La empresaria considera que la actuación de los servicios secretos españoles fue una «ocupación ilegal de mis oficinas y mi casa» y considera que la amenaza que asegura recibió por parte de Sanz Roldán llegó como consecuencia de que ella se quejara al rey Juan Carlos de dicha intervención: «El problema fue que yo no había estado de acuerdo con los agentes españoles durante cinco días en mis oficinas y mi casa, y eso no le había gustado. Cada vez que yo me negaba o decía que no estaba de acuerdo con lo que él me pedía, era más que probable que él me dijera que no era buena idea que me negara y que habría consecuencias. Creo que esto ocurrió porque yo llamé al rey Juan Carlos pidiendo explicaciones y quejándome por lo que estaba ocurriendo».

¿Por qué no denunció los hechos?

Ante las preguntas de la Abogacía del Estado, que participa en la causa igual que la Fiscalía contra el comisario jubilado, Larsen insistió: «Dije que las amenazas me las hizo el general Sanz Roldán y que me las hizo en persona, así que no podía ser otra persona».

Tanto la representante de la Abogacía del Estado como el de la Fiscalía, que pide un año de prisión para Villarejo por calumnias contra Sanz Roldán, preguntaron a Larsen por qué tardo tres años en denunciar las supuestas amenazas que recibió de éste y lo hizo ante Villarejo. En este sentido, Larsen argumentó: «Cuanto más asustado estás por estar enfrentándote a personas con determinado poder, no traes hechos a la luz a no ser que estés respaldado por otras personas. Recuerdo que hasta 2019 Sanz Roldán era jefe de la Seguridad del Estado». Respondiendo a la Fiscalía, fue más allá: «El hecho de denunciar al señor Roldán supondría también que estaría denunciando al rey Juan Carlos por estar dándole las órdenes y al tener inmunidad diplomática y estar protegido por la ley, no tendría ninguna consecuencia y podría estar amenazada mi seguridad en Londres».

Corinna Larsen explicó que se reunió con José Manuel Villarejo en 2015 por recomendación de su amigo, el empresario Juan Villalonga. «El señor Villalonga me dijo que después de las amenazas que había recibido era recomendable tener esa reunión y yo también quería tener constancia de qué otras amenazas se podían producir». Después de esa reunión, Larsen ha reconocido que tuvo unos cuantos encuentros más con el comisario Villarejo.

Éste, durante su declaración como acusado por calumnias en el juicio que se ha celebrado en el Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid ante el magistrado Jesús de Jesús, ha afirmado que Corinna «grabó aquella conversación [en alusión al encuentro con Sanz Roldán en el que supuestamente fue amenazada] y no sabe si esta señora hará algo al respecto alguna vez».