La Junta Electoral de Barcelona ha prohibido la celebración de dos concentraciones organizadas por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Omnium para dar la bienvenida a los condenados por el 1-O, tras su salida de prisión en aplicación de Lledoners. Pero lo ha hecho hablando, en su resolución, de «presos políticos» y «exiliados» lo que ha abierto ya la polémica en las redes, mientras el independentismo se apunta el tanto.

En el texto, la Junta afirma que se deniega la solicitud de concentración «en homenaje a los presos políticos y exiliados» porque en estas reuniones se hace apología «de los derechos y cualidades de líderes políticos en prisión o en el exilio».

Reconocimiento institucional

El primero en hacerlo oficialmente ha sido el Consell per la República que preside Carles Puigdemont, y que en un comunicado se ha felicitado porque «una institución jurídica española como la JEP reconoce que en España hay presos políticos y exiliados».

En las redes sociales, defensores del independentismo como Bea Talegón no han tardado en reproducir la resolución, mientras otros activistas se felicitan por el «reconocimiento de la Junta Electoral Provincial. «Brutal, unos cracks, vaya» afirma una usuaria. «Si lo dice la Junta Electoral, ya puede decirlo abiertamente TV3, que empiecen esta noche» señala otro.

Desobedecer a la JEP

Al margen de esta polémica, el Consell reclama a ANC y Òmnium que desobedezcan la orden de la Junta y celebren las concentraciones en favor de los condenados.

«Ante este nuevo ataque a la libertad política» afirman, «instamos a desobedecer esta injusta decisión». E invitan » a todo el mundo a celebrar estos encuentros en las fechas ya concertadas».