La huelga feminista del 8M no se ha librado del vandalismo en las calles de Barcelona. Unas 2000 mujeres marcharon la noche del domingo por el barrio de Sant Gervasi de Barcelona y provocaron destrozos en sucursales bancarias, un concesionario de coches y algunos comercios tras ser desviadas por los Mossos d’Esquadra para evitar que alcanzaran la sede de Vox en la capital catalana.

La marcha empezó de forma festiva en los ferrocarriles del Puxet, vigilada desde Plaza Kennedy por varios furgones de antidisturbios de los mossos, al grito de «la noche es nuestra». Al alcanzar la confluencia de Muntaner con General Mirte, cerca de la sede de Vox en la capital catalana, fueron desviadas de su marcha por esta avenida hacia la Plaza Molina. A partir de ese momento empezaron las muestras de vandalismo.

Grupos de manifestantes destrozaron los cristales de un concesionario de coches y varias sucursales bancarias. También vandalizaron tiendas, una agencia de viajes y una consulta de dentista.

Este lunes la protesta se ha trasladado a la Meridiana, donde unas tres decenas de personas han cortado el tráfico a primera hora, dificultando el acceso a la capital catalana en hora punta.