El líder de la trama Gürtel, Francisco Correa, ha enviado una carta escrita de su puño y letra desde la cárcel de Valdemoro (Madrid) a la Fiscalía Anticorrupción en la que confiesa haber pagado dádivas a cambio de adjudicaciones públicas a Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla del Monte (Madrid) procesado precisamente por recibir regalos por valor de 600.000 euros de parte del empresario.

El ex primer edil madrileño se enfrenta por estos hechos a 40 años de prisión en el juicio de Gürtel Boadilla previsto para septiembre de este año. En el escrito de Correa al que ha tenido acceso El Independiente, éste apuntala el escrito de acusación de la Fiscalía contra González Panero y, a la vez, reconoce la corrupción en la que incurrió él mismo, en prisión por la sentencia firme de Gürtel Época I, en la que fue condenado a la mayor pena, de 51 años y 11 meses de prisión.

En la citada misiva, Correa afirma que «en referencia al alcalde Arturo González Panero, he de decir que su ambición era desmedida, desproporcionada, con una falta y carencia de moralidad inexplicable. La relación con él era muy complicada no mantenía su palabra ni código ninguno, prometía y garantizaba contratos a diestro y siniestro, cambiaba adjudicaciones aún habiéndolas prometido a un empresario, si posteriormente otro empresario mejoraba la dádiva, dicho lo cual su actuación se podría resumir como ‘amoral'».

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«Especies, viajes, ropa, regalos, etc.»

Afirma que «en cuanto a los trabajos que encargaba a nuestras empresas [Grupo Correa] la comunicación la mantenía directamente con Isabel Jordán [exadministradora de las empresas de Correa condenada a más de 20 años de prisión en Gürtel Época I y Fitur] tal y como expliqué en mi anterior escrito y las dádivas se materializaban en especies, viajes, ropa, regalos, etc. Isabel Jordán tenía facultades dadas por mí para decidir las dádivas en especies de los distintos trabajos que nos encomendaba».

El cabecilla de Gürtel describe en el escrito remitido a Anticorrupción el método empleado supuestamente por González Panero para cobrar dichos regalos: «Aunque Arturo percibía dádivas de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), quien adjudicaba los contratos era Tomás Martín Morales y los contratos del Ayuntamiento los mejoraba Arturo personalmente, aunque últimamente incorporó al Ayuntamiento a una persona que provenía de la Junta de Castilla y León, no recuerdo su nombre al objeto de interponerse entre él y los empresarios para no dar la cara continuamente y protegerse en cierta medida, de esta forma también ampliaban el abanico de empresarios de otra Comunidad».

«Tenía adicción de invertir en la ‘Bolsa'»

«Quiero señalar que Arturo mantenía una obsesión diaria, hasta el punto de convertirse en una adicción, de invertir en la ‘Bolsa’, motivo por el cual me presentó a un amigo suyo Javier Del Valle, creo recordar que tenía su despacho en la c/Velázquez, su empresa se dedicaba al asesoramiento financiero, Javier le organizaba sus estructuras societarias y financieras», continúa con su confesión que es más bien una acusación contra González Panero.

Correa relata uno de los negocios en los que participó supuestamente con el exalcalde madrileño, precisamente una inversión en bolsa. «Durante un almuerzo acordamos crear una empresa para invertir en la ‘Bolsa’ poniendo una cantidad equivalente cada uno de los participantes, no recuerdo la cifra concreta, pero no era muy importante, y en ese proyecto participamos Javier del Valle, Arturo González Panero, Tomás Martín Morales, Francisco Correa y a José Galeote le invité yo, poniéndole la parte que le correspondía, también participó Pedro Pérez amigo mío y de José Galeote. Este proyecto se planteó teniendo en cuenta las excelentes habilidades que tenía Arturo para invertir en el mercado bursátil, realmente no tuvo ningún recorrido y al cabo de un tiempo se hizo el reparto de devolución a cada uno de los participantes, inclusive creo recordar que con una pequeña pérdida de lo que invertimos», concluye.