Javier Cercas se ha coronado esta semana como miembro de honor del club de los botiflers encumbrados sin piedad por el independentismo. Un grupo al que ya pertenecen otros literatos como Eduardo Mendoza o Juan Marsé, los cantautores y otrora símbolos del catalanismo, Joan Manuel Serrat y Raimon, la directora de cine Isabel Coixet o el dramaturgo Albert Boadella. Para ello sólo hizo falta acudir este sábado al programa FAQs, de TV3, y defender allí la democracia española y el papel de Juan Carlos I en el golpe del estado del 23F.

Su intervención provocó una auténtica avalancha de quejas en las redes por el hecho de que un reconocido crítico del proceso independentista fuera invitado en el programa estrella del fin de semana en la televisión autonómica. Y el argumento para vestir las quejas lo proporcionaron al alimón la diputada de Junts Cristina Casol y el abogado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye.

Cercas ha defendido la intervención del Ejército en Cataluña para frenar el proceso independentista, aseguran. Una especie que tiene su origen en un vídeo de una intervención de Cercas en la celebración del Día de Extremadura de 2019, en la que se homenajeaba a la Unidad Militar de Emergencias (UME). «Cercas, en Extremadura, incitando al odio y reclamando la intervención del ejército contra Cataluña» rezaba el tuit original, obra de un perfil que se define como economista y que, tras el revuelo, ha sido oportunamente borrado.

Ese día, en Mérida, el escritor se declaró defensor del «aburrimiento escandinavo» en la política, y advirtió: «Cuando la política se llena de pasión, de aventuras, de emociones, como nos ha pasado a los catalanes en los últimos años, échate a temblar o llama a la unidad del general», en referencia al teniente general de la UME Miguel Alcañiz.

Cogiéndose al hilo de esa supuesta llamada a la intervención del Ejército en Cataluña, el periodista y profesor de la Universidad Ramon Llull Enric Calpena iba un paso más allá, señalando al escritor como el «Karadzic español». Radovan Karadzic, afirmaba en un tuit, «era un poeta reconocido antes de la Guerra de Bosnia. Nikola Koljevik, vicepresidente serbio, era especialista en Shakespeare y dio la orden de destruir la biblioteca de Sarajevo».

Karadzic fue condenado por genocidio y crímenes de guerra por el Tribunal de la Haya, que lo responsabilizó del genocidio y Srebrenika y el sitio de Sarajevo, además de numerosas matanzas por toda Bosnia.

Acciones judiciales

La broma le está saliendo cara a Cercas. Tanto, que el escritor ha anunciado esta semana su intención de iniciar acciones judiciales contra quien siga difundiendo su supuesta defensa de una intervención armada en Cataluña.

“Las pequeñas verdades sirven para crear grandes mentiras”, afirma Cercas en declaraciones a El País. “Han interpretado que yo defiendo la intervención del Ejército, cuando lo que hago es una broma en la que planteo que si se produce un desastre político, tienen que acudir los bomberos de la unidad experta en catástrofes. La UME no es una unidad militar al uso, y así lo entendió el público”.