El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado este viernes la inminente supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre cónyuges y familiares directos en la Comunidad Autónoma, un proyecto de ley que se debatirá finalmente en el pleno de las Cortes de los días 27 y 28 de abril.

La eliminación de este «impuesto injusto», que beneficiará a entre 5.000 y 15.000 castellanoleoneses cada año, supondrá un ahorro para las personas de 35 millones de euros anuales, 23 millones en el caso concreto de 2021, según ha precisado posteriormente el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo.

Según ha reivindicado el presidente de la Junta, se trata del cumplimiento de un «compromiso político y personal» que está contemplado además en el pacto de gobernabilidad entre PP y Ciudadanos y que quedó aparcado como consecuencia de la pandemia –se iba a aprobar definitivamente en el pleno de marzo de 2020 que quedó suspendido por el estado de alarma– y paralizado después tras el Pacto por la Recuperación de la Comunidad suscrito con el PSOE, entre otras fuerzas.