España

Mossos hace público el protocolo de uso de las balas de foam para esquivar su prohibición

La CUP rechaza el protocolo de actuación y sigue reclamando la prohibición de estos proyectiles en orden público

Agentes de la Brimo, en una concentración tras el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél.

Agentes de la Brimo, durante una actuación tras el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél. EP

La web oficial de los Mossos d’Esquadra ha hecho público este lunes el protocolo de uso de las balas de foam en la estrategia de orden público de la policía autonómica. Con esta publicación, los mossos esquivan la prohibición de los proyectiles de foam, exigida por la CUP en el pacto de investidura suscrito con Esquerra, en el que los republicanos asumían la prohibición de estos proyectiles «hasta que se hagan públicos los protocolos» de orden público que habilitan el uso de estos proyectiles.

Los antisistema han fijado en las unidades de orden público de los mossos -Brimo y Arro- especialmente tras los enfrentamientos de manifestantes y fuerzas policiales en las protestas tras la sentencia del 1-O, en 2019, repetidas el pasado otoño con la detención de rapero Pablo Hassel. ERC aceptó limitar las herramientas de estas unidades, a cambio del apoyo de los antisistema, una decisión que puso en pie de guerra a todos los sindicatos policiales.

La dirigente de ERC Laura Vilagrà, que lidera las negociaciones con la CUP, ha anunciado hoy esta publicación tras la ejecutiva de Esquerra, señalando que con ella se da cumplimiento al pacto con los antisistema.

Trazabilidad de las balas de foam

El protocolo hecho público por los mossos define los parámetros en los que se pueden utilizar todos los elementos a su disposición para afrontar incidentes violentos. Es decir, tanto los proyectiles de foam como botes de humo y gas pimienta.

La norma establece medidas para garantizar la «trazabilidad» de los proyectiles disparados, uno de los argumentos que sirvió para sustituir las pelotas de goma por el foam. Así, quedan registrados todos los agentes que utilicen este tipo de fusiles y tras las intervenciones de orden público deben declarar el número de proyectiles disparados, el tipo de proyectiles y la hora y lugar exactos de su uso.

La CUP rechaza el protocolo

La publicación del protocolo no ha aplacado a la CUP, que sigue exigiendo la prohibición de los proyectiles. El diputado antisistema Xavier Pellicer ha comparecido en el Parlament para dejar claro que la maniobra, orquestada por Interior para impedir la moratoria pactada con ERC, no les satisface.

Pellicer se ha referido a los heridos por proyectiles de foam -concretamente a la mujer que el pasado otoño perdió un ojo en las manifestaciones por Pablo Hassel- y ha tachado de «vergonzoso» el protocolo de la Generalitat, como recogido después en un tuit.

L CUP critica que el protocolo hecho público contemple la posibilidad de saltarse la prohibición de disparar por encima de la cintura apuntando a las extremidades, una excepción que a su juicio permite que se repitan los accidentes y heridax graves a los manifestantes. Una excepción que también ha reclamado que se elimine la Asociación Iridia de derechos civiles.

El documento hecho público, ha concluido Pellicer, es un «insulto» a todos los heridos en manifestaciones. «Esto no es un protocolo, es un documento que podría haber escrito cualquiera sin ser ni en Interior para escribirlo». 

Sàmper defiende la publicación

Miquel Sàmper, consejero de Interior, ha señalado por su parte que el departamento hubiera preferido posponer la publicación de los protocolos para introducir cambios que están en estudio. Y ha asegurado que se ampliará con las conclusiones del debate previsto en el Parlament al respecto.

Sàmper ha argumentado, sin embargo, que tras haberse comprometido en enero a hacer público este protocolo «no podíamos llegar a mayo» sin publicarlo. «No tenemos que esconder, ni los Mossos ni el conjunto de las policías».

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