El pleno del Parlament ha votado hoy la sustitución de Jaume Alonso Cuevillas (JxCat) por la diputada Aurora Madaula, representante del sector más radical de Junts. Un pleno en el que el Govern ha sido incapaz de explicar de dónde salió el dinero para comprar los ocho documentales de Mediapro sobre el juicio al procés, ni por qué se ha privilegiado a la cadena de gimnasios Dir con un crédito de 3 millones de euros, un tercio del total de ayudas a la reindustrialización de la pública Avança.

El ex abogado de Carles Puigdemont fue escogido por su partido como número dos de Laura Borràs en el gobierno de la cámara, pero apenas dos semanas después de la constitución del Parlament el partido decidió sustituirlo por sus reticencias con la estrategia de confrontación que defiende Puigdemont.

Madaula se ha impuesto en la votación con los votos de JxCat, ERC y la CUP al diputado de CatEC Lucas Ferro, que ha recogido el apoyo de los socialistas. Vox ha votado a su candidata, María García Fuster, mientras Cs ha optado por utilizar sus seis papeletas para escribir el mensaje «sectarismo no, democracia sí».

Fue después de que Cuevillas evitara posicionarse sobre la delegación de voto del ex conseller Lluís Puig, fugado en Bruselas y elegido diputado por las listas de Junts el 14F. Una delegación cuestionada por los partidos no independentistas, porque no responde a ninguno de los supuestos contemplados por el reglamento, y que será recurrida legalmente.

Núcleo duro de Borràs

Madaula forma parte, junto a Quim Torra, Josep Costa o Francesc de Dalmases, del núcleo duro de Borràs, representantes del ala más radical de JxCat. El grupo que con más insistencia se resiste a que Junts entre en el Govern junto a Esquerra si no es a cambio de que los republicanos rompan definitivamente con el PSOE en el Congreso.

Cuevillas no quiso comprometerse en esa votación, que los independentistas, mayoría abrumadora en la Mesa, ganaron igualmente por cuatro votos frente a los dos del PSC. Pero su abstención, y unas declaraciones posteriores en las que cuestionaba la «confrontación» impuesta por JxCat, llevaron a su partido a pedir su dimisión, que formalizó poco después.

Pleno en el hemiciclo

La votación se ha producido con un pleno al completo que ha reunido a sus 135 diputados en el hemiciclo por primera vez desde que hace más de un año se declaró el primer estado de alarma por la pandemia. El Parlament ensaya así su particular desescalada, con los espacios tradicionalmente reservados a prensa e invitados reservados para los diputados, permitiendo así que se guarden las distancias.

Todos los diputados deben llevar, dentro del hemiciclo, mascarillas FPP2 para garantizar una mayor protección. Los grupos se han comprometido además a que sólo los diputados que van a participar en los debates permanezcan en el hemiciclo tras la votación de la secretaria segunda de la mesa, que debe ser presencial y en urna.