Jaume Giró será el nuevo consejero de Economía de la Generalitat, ocupando el lugar que inicialmente parecía destinado a Elsa Artadi. Se despeja así una de las grandes incógnitas del futuro gobierno catalán, que Pere Aragonès y Jordi Sánchez deben definir en los próximos días. Ex director general de la Fundación LaCaixa, cargo que abandonó por desavenencias con Isidre Fainé, Giró fue en los últimos meses uno de los nombres clave en la candidatura de Joan Laporta a la presidencia del Barça.

Llegado el momento, sin embargó, Giró rechazó integrarse en la nueva ejecutiva del club azulgrana con responsable económico de la entidad. En su salida de laCaixa pesó, según diversas fuentes, su compromiso con el proceso independentista, dando apoyo desde la entidad bancaria a Artur Mas y Carles Puigdemont. Un papel que podría haber sido clave ahora para su desingación como responsable de la cartera de Economía, tal como ha avanzado Ara.

Al frente de ese departamento Giró se convertirá en uno de los principales contrapesos de Esquerra en el Govern, con las llaves de los presupuestos y un papel determinante en la gestión de los fondos europeos, aunque su distribución dependerá de una comisión transversal presidida por el propio Aragonés. Giró asume economía con un programa de gobierno marcado por los pactos con la CUP, que exigen subidas de impuestos y poner en marcha la renta mínima universal.

Espantada de Artadi

Despejada la incógnita de Economía, Aragonés y Sánchez se enfrentan ahora al resto del puzle que supone un gobierno con 14 consejeros, paritario y con siete representantes de cada partido. Tras la investidura del nuevo presidente catalán, los líderes de ERC y JxCat deben cerrar un nuevo ejecutivo en el que la gran incógnita es quien será el hombre, o la mujer, fuerte de Junts tras la «espantada» de Elsa Artadi.

La tarde del lunes está previsto que Aragonès tome posesión como presidente de la Generalitat y será entonces, aseguran en Junts, cuando el secretario general del partido le remita la propuesta de consejeros de JxCat. Una lista en la que debe dirimirse el juego de equilibrios internos de este partido en construcción, con familias enfrentadas por el control de la formación.

Con Laura Borràs, cabeza de lista en las elecciones, amortizada en la presidencia del Parlament, y Elsa Artadi auto descartada, el primer paso es decidir quién ejercerá de líder juntero en el Govern. Un papel que hasta ahora se suponía asociado a la consejería de Economía, aunque JxCat nunca puso por escrito que su vicepresidencia tuviera que ir asociada a este departamento.

El peso fuerte de JxCat

Ahora crecen las opciones de dos pesos fuertes, un vicepresidente y el consejero de Economía. Y algunas voces apuntan al Departamento de Exteriores que podría quedar en manos de Josep Rius. Hombre de confianza de Carles Puigdemont, ha sido su voz en el equipo negociador en JxCat, y desde Waterloo esperan que convierta la Consejería de Acción Exterior y Transparencia en su puente con el Govern.

Más allá de la vicepresidencia, el siguiente problema de Junts es el exceso de hombres aspirando a una consejería, o la falta de mujeres, descartadas Borràs y Artadi, en virtud del compromiso de hacer un gobierno paritario. Una situación que da alas a las aspiraciones de la hasta ahora portavoz y consejera de Presidencia, Meritxell Budó.

Representante de la ex Convergencia y del grupo de poder que representan los condenados Josep Rull y Jordi Turull, podría conseguir la continuidad en el Govern al frente de la nueva consejería de Derechos Sociales. Junto a Budó, suenan en esa cuota femenina la portavoz en el Parlament, Gemma Geis, la alcaldesa de Vic, Anna Erra, o la diputada Teresa Pallarès.

Junts busca consejeras

Geis, fichaje de Puigdemont en 2017, llega avalada por los buenos resultados obtenidos como cabeza de lista en Girona, tras haber superado en las primarias a la alcaldesa Marta Madrenas. Profesora de Derecho en la Universidad de Girona, podría ser la próxima consejera del nuevo departamento de Investigación y Universidades.

Compite además con los ex consejeros Damià Calvet, que deja Territorio en manos de ERC, Miquel Sàmper, hasta ahora al frente de Interior, y Ramon Tremosa, ex responsable de Empresa. Calvet -con el apoyo de los presos- y Tremosa -próximo a Puigdemont- optaban también a la cartera de Economía, por lo que sus expectativas se disuelven con el fichaje de Giró, mientras Sàmper podría asumir Justicia.

El único que parece tener segura la plaza es Josep Maria Argimon, que sustituiría a Alba Vergès en Salud. Jordi Puigneró, por su parte, tiene muchos puntos para seguir al frente de Políticas Digitales y Territorio.

Rescatar a Roger Torrent

En Esquerra tampoco hay grandes certezas. La más segura parece ser la designación de Laura Vilagrà como cabeza de la nueva superconsejería de Presidencia. Ascendida en estas elecciones al número dos de las listas republicanas, cuenta con la confianza de Aragonès y Junqueras y tiene fama de ser mujer conciliadora, de las que ha tendido puentes con JxCat durante estos tres meses de negociaciones.

Aragonés tiene además el compromiso de integrar en el Govern a Roger Torrent, ex presidente del Parlament, que en su momento intentó disputarle el liderazgo del partido. Tras haber soportado tres años como blanco favorito de los ataques de JxCat, Torrent se ha convertido en el comodín de las consejerías republicanas.

La más complicada, sin duda, es la de Interior. La hasta ahora titular de Justicia, Ester Capella, es uno de los nombres que suenan con más fuerza, pero ella se ha resistido tenazmente a asumir el departamento más complejo de la Generalitat.

Dejan el Govern los consejeros de Educación, Josep Bargalló, y Bienestar Social, Chakir el Homrani, pero parece segura la continuidad de Alba Vergés, tras el duro año vivido al frente de la crisis sanitaria. También podría seguir Teresa Jordà, con una consejería ampliada con las competencias de Agricultura y Acción Climática.