Una aeronave propiedad del gobierno de Argelia, con matrícula 7T-VPM, ha despegado a primera hora de esta mañana desde la base militar de Boufarik con destino al norte de España, aunque se ha dado la vuelta mientras sobrevolaba Ibiza para volver a su aeródromo de partida. El vuelo ha coincidido con la declaración en la Audiencia Nacional del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, que ha negado las acusaciones de genocidio y ha quedado en libertad sin medidas cautelares.

Ghali, por tanto, es libre de abandonar el país, donde permanece ingresado en un hospital de Logroño después de llegar desde Argelia en el mes de mayo. En el centro médico fue ingresado con la identidad de Mohamed Ben Batouche. La publicación de su estancia en España, que se había tratado de mantener oculta, provocó el conflicto diplomático que actualmente mantiene abierto el Gobierno con Marruecos.

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha asegurado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Gobierno no tiene constancia sobre los motivos de este vuelo ni de su cancelación final.

Fuentes de Enaire han explicado a Efe que se trataba de un «un jet de Estado», un avión diplomático.

Según estas fuentes, los controladores de Baleares recibieron instrucciones de controladores militares para pedir a un avión que venía de Argelia que se retirara del espacio aéreo español porque no tenía permiso para sobrevolarlo, tras lo que el avión se dio media vuelta.

La ruta que seguía el avión hasta que dio la vuelta era compatible con un aterrizaje en el aeropuerto de Agoncillo-Logroño.