Cuando el actual portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid, Juan Lobato (Madrid, 1984) consiguió su acta de concejal del municipio del Soto del Real en 2003, su partido venía de un exiguo 14,6 por ciento del voto. Al dejar el ayuntamiento este año para ir a las autonómicas del 4-M y centrarse de lleno en la política regional era alcalde con un porcentaje del 59,3 de los apoyos. Vamos, que sabe de elecciones y de vértigos, como el que se visualiza desde la planta 30 del hotel Eurostars Madrid Tower donde se hace esta entrevista.

Pero el retrato de Lobato no estaría completo si no se dijera de él que es el más firme candidato a hacerse con el liderazgo de los escombros del partido en Madrid y de hacerlo con el aval de Pedro Sánchez. Dice que ahora no está en eso, que abrir esa página no toca hasta la celebración del congreso regional a finales de año, aunque, sin rehuir la autocrítica, visualiza un partido al que hay que dar “un impulso muy contundente” y “ser audaces”.

Pregunta. -¿Cómo se ve la Asamblea de Madrid desde el gallinero?

Respuesta. -Más que el sitio en el que estamos sentados lo importante es el trabajo que se haga, política y sectorialmente. Tenemos que dar un impulso muy contundente para que se vea la ambición y la ilusión que tenemos para cambiar en Madrid tantas cosas que hay que cambiar.

P. -¿Qué falló el 4 de mayo?

R. -La convocatoria, claramente intencionada por la presidenta, se produce en el momento en que el PSOE de Madrid está en un proceso de cambio, en un año en que tenemos congreso federal y regional y con un posible relevo en los liderazgos institucionales. Además, ante el efecto devastador que la pandemia ha tenido en miles de madrileños, el PP, y hay que felicitarlo por ello, supo conectar con un estado emocional y ofrecer una salida, que podemos juzgar si es lógica, pero que entendieron los ciudadanos.

No hemos sido capaces de ofrecer un proyecto ambicioso de futuro»

P. -¿Significa que los madrileños valoraron en positivo la gestión de Ayuso de la pandemia?

R. -Más que la gestión, lo que supo es plantear que existía una forma de salir de esta pandemia y de conectar psicológicamente con el hartazgo y con la situación tan dura que hemos vivido. Y ahí vieron una luz, que a mi juicio no se concretaba mucho.

P. -En su momento se culpó a Moncloa y a Iván Redondo de la estrategia de la campaña

R. -La culpa más directa la tenemos los socialistas madrileños, que somos los que tenemos que asumir la responsabilidad de tener iniciativa y conexión con los ciudadanos para ofrecerles un proyecto ambicioso de futuro. No hemos sido capaces de ofrecerlo. A partir de ahí, bienvenida sea esa ayuda, pero los responsables somos nosotros, que debemos tener claro qué visión de región tenemos, los medios para hacer política eficaz y con ambición para conseguirlo.

P. -El PSOE de Madrid siempre ha parecido una sucursal de Ferraz.

Ha habido falta de ambición y de ilusión en nosotros mismos»

R. -Hay dos análisis históricos que se hacen del PSOE de Madrid. Uno, las eternas peleas, que hemos sabido superar con claridad en esta última etapa. El segundo es el de la autonomía. El problema no es de otros, es nuestro. Si el PSOE de Madrid es capaz de organizarse, tiene fuerza, ilusión, no hace falta que venga nadie para decir este es el equipo, este es el candidato, el proyecto y la campaña, porque seríamos nosotros mismos los que durante años, con coherencia, consistencia e ilusión fuéramos capaces de poner sobre la mesa un proyecto atractivo. No es un tema de injerencia, sino de falta de ambición y de ilusión en nosotros mismos.

P. -¿No ha habido esa fuerza ni ilusión?

R. -No de la forma suficiente y ahí somos todos responsables, sobre todo los dirigentes. Yo he sido alcalde todos estos años y soy parte de no haber tenido esa capacidad para haber impulsado un proyecto con esa fuerza como para plantear un proyecto contundente y serio.

P. -¿Qué hubiera hecho distinto en la campaña? ¿Se sentía cómodo con el dilema fascismo o democracia?

R. – No podemos decir que la campaña sea la causa de todos los males. Es verdad que hemos jugado en marcos que, a lo mejor, no eran los nuestros. Hemos entrado en algunos que nos ha planteado tanto Ayuso como Iglesias que quizá no era lo que los madrileños esperaban. Yo creo que en Madrid, y es fácil decirlo a posteriori, no había nadie preocupado por la libertad ni la democracia, sino gente harta por la pandemia, de no poder salir ni ver a sus amigos y familiares. Era mucho más el hartazgo que el riesgo de entrar en una situación de fascismo o de falta de democracia.

En Madrid no había nadie preocupado por la libertad ni la democracia, sino gente harta por la pandemia»

P. -¿Cuándo va a confirmar su candidatura a las primarias para liderar el partido en Madrid?

R. -No estamos en eso. Vista la gravedad del resultado estamos muy centrados en hacer una escucha activa y visitar todos los municipios, barrios y distritos. Ese es el trabajo que tiene ahora el partido. Primero, para dar la cara, decir aquí estamos, el resultado ha sido malísimo pero queremos asumir nuestras responsabilidades y, segundo, escuchar. Dónde se ha generado esa falta de conexión y qué cosas podemos cambiar. Nos piden implicarnos más. No hay tiempo que perder. Tenemos que hacer política y estos meses son fundamentales para el resultado de 2023.

P. -¿No se plantea usted presentarse a esas primarias?

R. -Pues en este momento no. La verdad es que no estamos en esa fase y me he creído este proceso que ha planteado la gestora.

P. -¿Cómo puede resucitar el PSOE en dos años cuando el liderazgo de la oposición lo tiene otro partido?

R, – Siendo el trabajo parlamentario muy importante, hay que abordar el sectorial y el territorial. También ser audaces, saber entender la realidad social de una región dinámica, joven y actualizar el proyecto. Explicar que tenemos una propuesta progresista, ambiciosa, moderna que apuesta por el emprendimiento, la digitalización y los servicios públicos con nuestros valores de igualdad de oportunidades y de justicia social. Ser mucho más transversales y llegar a sectores sociales que han desconectado.

P. -¿Se ha quedado antiguo el PSOE en Madrid?

Un eje clave de esta campaña ha sido lo antiguo frente a lo moderno”

R. -Un eje clave de esta campaña fue lo antiguo frente a lo moderno. Por supuesto el eje izquierda-derecha va a estar siempre en política, pero el eje antiguo-moderno existe. Hay que reconocerle a Ayuso que ha sabido reflejar, a mi modo de ver de forma artificial, la modernidad, la rebeldía, frente al PSOE que ha tenido una posición más clásica en algunos asuntos.

P. -¿Cómo van a hacer oposición a Ayuso? ¿En algún momento se han planteado la posibilidad de apoyarla para que no dependa de Vos?

R. -No, nos lo hemos planteado en ningún momento porque Ayuso es la mejor candidata de Vox en Madrid. Al contrario, la labor de oposición del PSOE debe ser contundencia y trabajo permanente de fiscalización con propuesta alternativa siempre. No hay varitas mágicas, y todo ello con un posicionamiento moderno, hará que el PSOE recupere esa confianza.

P. -¿Lastró que hubiera un candidato que se consideraba de salida?

R. – El mejor momento no era. Ya se hablaba de una posible labor, muy importante, que podría tener Ángel Gabilondo en el medio plazo y eso, de cara a un proceso electoral, hace que muchos no le vieran ya en el momento de asumir el liderazgo en la Comunidad. Ha sido lo mejor que le ha pasado al PSOE de Madrid en los últimos 15 o 20 años, pero es verdad que los tiempos en política son importantes y en este momento los tiempos nos han venido mal.

Muchos no vieron a Gabilondo para asumir el liderazgo de la Comunidad de Madrid»

P.- ¿Qué tipo de relación se plantean con Más Madrid¿ ¿De colaboración, de frente común, de diferenciarse…?

R. – Trabajar y colaborar intensamente. con Más Madrid y Podemos. Ambos vienen de posiciones políticas más radicales que el PSOE no comparte porque es socialdemócrata, pero a partir de ahí, colaboración. La inmensa mayoría de población de izquierdas madrileña es progresista, socialdemócrata, cree en los servicios públicos, en la gestión, quiere progresar, que le vaya mejor, tener un coche, una casa… y eso quien lo defiende es el PSOE. Han tenido un voto puntual por fallos nuestros y es un voto que pude volver. 

P. -¿Cree que los indultos y la mesa de diálogo les perjudicarán en Madrid?

R. -En situaciones tan atascadas o movemos el tablero para que, recolocando las piezas, seamos capaces de avanzar, o nos va ir muy mal. Por lo tanto, abre espacios de diálogo para que pueda haber una solución a medio plazo. Es fundamental para Madrid. Cataluña y Barcelona son aliados clave en términos económicos, turísticos, culturales, empresariales… deben ser un nexo de unión brutal en el sur de Europa.