Arran, la organización juvenil integrada en la CUP, defiende en sus redes sociales «pinchar la luz» para sortear la subida de tarifas eléctricas decretada por el Gobierno. «No planches de madrugada, pincha la luz» defienden los antisistema, junto a un tutorial sobre cómo realizar la operación tanto en caso de una instalación con contadores como en caso de que el edificio no los tenga.

«Mientras las grandes compañías eléctricas se enriquecen subiendo lo factura a nosotros cada día nos cuesta más llegar a final de mes» se lamentan desde Arran. Los jóvenes antisistema defienden que la electricidad «debe ser un derecho básico garantizado para la clase trabajadora» y concluyen proponiendo como primer paso «pinchar la luz», advirtiendo: «mañana expropiaremos las eléctricas».

Cambio de modelo de cálculo

Lo cierto, sin embargo, es que el cambio en el modelo de facturación de la lyz corresponde al Gobierno, no a las compañías. Desde el 1 de junio se aplican en España las tarifas nuevas tarifas eléctricas, furto de la modificación de la metodología de cálculo de los peajes, que fija la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y los cargos, que corresponde fijar al Gobierno.

Este cambio universaliza la discriminación horaria, que antes se aplicaba sólo a una serie de tarifas, y que ahora se extiende con la unificación de todas las tarifas existentes en una única para los consumidores domésticos, lo que da lugar a los nuevos tramos horarios: valle, llano y punta.

Los beneficiados serán los 19 millones de consumidores que hasta ahora no tenían discriminación horaria, mientras que la factura por peajes y cargos se incrementará para los 10 millones que ya tenían discriminación y tenían un precio más barato.