Pere Aragonès no reunirá la mesa de partidos catalanes para preparar la nueva etapa de negociación con el Gobierno de Pero Sánchez. Pese a las reclamaciones del líder de la oposición, el socialista Salvador Illa, el nuevo presidente catalán no está dispuesto a rebajar el peso de Esquerra en el diálogo con el Gobierno, tampoco a otorgárselo al PSC.

Desde el inicio de la legislatura Illa ha reclamado un diálogo «de Cataluña hacia adentro» entre independentistas y no independentistas representados en el Parlament. Un diálogo que para el socialista debería producirse en la mesa de partidos inaugurada por Quim Torra a petición del anterior líder del PSC, Miquel Iceta. Pero la respuesta de Aragonès ha sido una «ronda de contactos» que el president ha iniciado este lunes con el líder de JxCat en el Parlament, Albert Batet.

JxCat promete lealtad

Tras el encuentro, Junts ha asegurado su compromiso «leal» con la mesa de diálogo. Insistiendo, eso sí, en que «trabajaremos incansablemente para conseguir la independencia». Lo ha hecho en un comunicado de prensa tras la reunión manenida por Aragonés y Batet en el Palau de la Generalitat, que sí ha valorado la consejera de Presidencia, la republicana Laura Vilagrà.

Batet anunció la semana pasada que trasladaría a Aragonès su descontento por el artículo de Oriol Junqueras en el que agradecía los indultos y tachaba de indeseable la vía unilateral. JxCat no ha vuelto a referirse a la polémica, pero sí ha dejado claro que si la mesa no ofrece «resultados tangibles, habrá que explorar tadas las vías» que recoge el pacto de gobierno. Entre las que Junts recuerda que se encuentra la vía unilateral.

Aragonès ha decidido que sus primeros interlocutores deben ser los partidos que dieron apoyo a su investidura, JxCat y la CUP. Partidos con los que su formación ha estado tres meses negociando la estrategia de la legislatura, con especial atención a bajo qué condiciones debía producirse la negociación con el Gobierno. Solo después de reunirse con Batet y la líder de la CUP, Dolors Sabaté, llegará el turno de Illa. Le seguirán los líderes de comunes, Cs y el PP, pero no Vox, vetado en la ronda de contactos del Govern.

Encuentro con el Rey con los indultos de fondo

El ninguneo al PSC coincide con una semana clave para Pere Aragonès en las relaciones tanto con el Gobierno como con el mundo económico y empresarial. El presidente catalán afrontará el miércoles el primer posible encuentro con el Rey Felipe VI, en la cena inaugural de la Reunión del Círculo de Economía.

Un encuentro en el que, tras la suspensión provocada por la pandemia en 2020, el círculo ha echado el resto con la presencia de Mario Draghi, Ana Patricia Botín, o José María Álvarez-Pallete. Además del desembarco gubernamental, encabezado por Pedro Sánchez y las vicepresidentas económicas, Nadia Calviño y Yolanda Díaz.

Quim Torra nombró a Felipe VI persona non grata e impuso el veto a los actos convocados por la Casa Real en Cataluña. Pero no a aquellos actos en los que participara el Rey invitado por otras instituciones. Fue el caso de la inauguración de los Juegos del Mediterráneo o la inauguración del Mobile World Congress, eventos a los que el president acudía, pero no participaba en saludo oficial al Jefe del Estado.

Aragonès no ha aclarado todavía cómo afronta la presencia de Felipe VI en Barcelona, este miércoles, para presidir la cena inaugural de la Reunión del Círculo. Un encuentro en el que también participará el presidente de Corea del Sur, Moon Jae In.