Este fin de semana Cataluña superará los 2.000 hospitalizados, de los que 500 estarán ingresados en cuidados intensivos. Así lo ha anunciado este jueves el consejero de Salud, Josep Maria Argimon, que ha reclamado a la ciudadanía prudencia y reducir las interacciones. La Generalitat anuncia restricciones para todo el verano, mientras reconoce que se cerrarán puntos de vacunación por la caída de las vacunas.

Hacia cinco meses que no se veía la cifra actual en los hospitales catalanes, han reconocido los responsables de Salud. Argimon ha confirmado que Cataluña ha alcanzado el pico de contagios, pero ha advertido de que vienen fuertes semanas de incremento de la presión asistencial tanto en asistencia primaria como en hospitales y UCI.

Una situación que ya está provocando que se desprograme la actividad no urgente en los hospitales catalanes, ha reconocido el consejero. «La situación en los hospitales es crítica, muy critica» ha advertido Argimon. «Seguiremos creciendo mucho en presión hospitalaria» ha añadido, y 500 camas de UCI ocupadas por el Covid «en plenas vacaciones es de una criticidad absoluta».

El TSJC confirma el toque de queda

«Por eso hacemos un llamamiento a la ciudanía para que reduzca al máximo la interacción social». En este contexto, el Tribunal Superior de Justicia ha confirmado este jueves la autorización del segundo toque de queda para los próximos siete días. Una medida que afecta esta vez a 165 municipios catalanes, tres más que la semana anterior.

La Generalitat defiende la petición de toques de queda sucesivos cada semana «por prudencia» y porque el criterio para salir del listado de municipios confinados es pasar siete días seguidos por debajo de los 400 casos sobre 100.000 habitantes. Unas restricciones que la portavoz del Govern, Patricia Plaja, ha dejado claro que se alargarán durante todo el verano.