La entrevista con Pablo Montesinos (Málaga, 1985) se produce en plena canícula madrileña y en una casi solitaria sede nacional de Génova, de donde todavía no se han mudado. Con el viento de cola gracias a unos sondeos con intención de voto que auguran el triunfo electoral de los populares, asegura que «el cambio de ciclo es imparable» frente a un Sánchez que «ha incumplido todo aquello que decía que no iba a hacer». Mientras, el PP mantiene el objetivo de reagrupar el voto de centro-derecha abriendo las puertas a un amplio espectro de electores «desde un descontento con el ‘sanchismo’ al votante de Vox».

Pregunta. -¿Cómo pueden ustedes mantener durante dos años, en caso de que se agote la legislatura, la ventaja que les dan los sondeos?

Respuesta. -Lo importante es el cambio de ciclo y las encuestas confirman que es imparable en tanto en cuanto, semana tras semana, constatan que Casado será jefe del Ejecutivo. Los sondeos también dicen algo más, que Sánchez hizo una crisis de Gobierno para mejorar sus perspectivas electorales, pero se sigue hundiendo porque su problema no es uno u otro ministro, sino él. Por eso solo lo vemos en la calle si está en Nueva York o Los Ángeles, porque si lo hace en España los ciudadanos le trasladan su disconformidad con su política, su gestión y sus mentiras, porque ha hecho de las mentiras su acción de gobierno. No creen la palabra de Sánchez, ha incumplido todo aquello que decía que no iba a hacer y nosotros vamos a mantener el rumbo.

A Sánchez sólo lo vemos en la calle si está en Nueva York o Los Ángeles»

P. -¿Qué espera de la convención que van a celebrar ustedes en octubre?

R. -Se va a visualizar en esa convención que el PP está preparado para gobernar, que tiene equipo para hacerlo y que hay un liderazgo muy sólido. Que los españoles conozcan nuestro compromiso de presente y de futuro, políticas económicas, plan reformista… Hay un proceso muy abierto de mesas de trabajo en las que se está escuchando a mucha gente.

P. -Alguna de esas mesas les han dado problemas como la de la República y el golpe de Estado del 36

R. -Escuchamos a mucha gente y luego el partido tiene una opinión.

P. -Uno de los proyectos de Casado es reagrupar el centro-derecha, ¿se va a dar algún paso más en la convención en ese sentido?

R. -Se verá que el PP tiene una puerta lo suficientemente ancha para que entre desde un votante socialista descontento con el «sanchismo» a un votante de Vox. Nos dirigimos a las bases con un mensaje claro y rotundo, esto es, si unificamos el voto de centro-derecha en torno al PP, Sánchez tiene los días contados en Moncloa. Y ese mensaje tan potente ha tenido su ejemplo perfecto en la comunidad de Madrid o, anteriormente, en Galicia. Si el centro-derecha vota unido, es muy superior a la izquierda en votos y escaños.

P. -¿Le gustaría que Rivera acabara en el PP? ¿Ha tenido un papel activo en el trasvase de algunos dirigentes a Génova?

R. -La relación del PP con Rivera es laboral. Él está llevando recursos del partido, que están funcionando muy bien, y además hay una relación buena y positiva con Casado , pero esa es la relación. A partir de ahí, cuando Ciudadanos toma la decisión de traicionar al PP en Murcia, abrimos el partido a determinados cuadros y cargos de ese partido.

La relación del PP con Rivera es laboral. LLeva recursos del partido que funcionan muy bien»

P. -¿Y sus relaciones con Vox?

R. -Las normales de dos formaciones políticas que en algunas comunidades y ayuntamientos necesitan llegar a acuerdos para que los gobiernos del PP saquen adelante sus políticas como la reducción de impuestos en Andalucía. Nosotros nos dirigimos al votante de Vox para que venga al PP. El objetivo es la reunificación del centro-derecha bajo las siglas del PP.

P. -Hay un debate sobre el pasaporte Covid en Andalucía ¿creen que Vox está tentada a ponerles las cosas difíciles en esta Comunidad?

R. – Me resisto a creer que si el PP lleva una política de bajada de impuestos al parlamento andaluz, Vox vaya a votar con la izquierda. A partir de ahí, si Vox está en buscar líos y discusiones, el PP por ahí no entra. Estamos en buscar soluciones para los españoles. Si están en otras cosas, tendrán que explicarlo ellos. Tenemos muy claro que nuestro adversario político es Pedro Sánchez.

P. -¿Ve la posibilidad de un escenario electoral adelantado en Andalucía?

R. -Apoyamos al 100 por cien la decisión que tome Juanma Moreno. Y él ha dicho que quiere agotar la legislatura y centrarse en solucionar la crisis económica y sanitaria, y a su lado tiene la dirección nacional.

P. -¿Hay trasvase del voto de Vox al PP?

R. -Lo que hemos comprobado es que tenemos una perspectivas electorales muy distintas a las teníamos tras las elecciones catalanas. Todo el votante de Ciudadanos ya se está acercando al PP.

Ayuso es un factor clave del partido como también lo es el alcalde de Madrid»

P. -Pero Vox, resiste.

R. -Pero cae en las encuestas.

P. -No en todas.

R.- Pero, en todo caso, Pablo Casado cogió el partido con unas encuestas que nos decían que éramos terceros en intención de voto, con Ciudadanos por delante, y hoy saca entre 0 y 1 escaño, según la mayoría de los sondeos. Ya nadie discute que la alternativa de gobierno es Casado.

P. -En todo caso necesitado de apoyo de Vox

R. – Pero nuestro ejemplo es Madrid o Galicia. Si logramos, y las encuestas apuntan a que lo estamos consiguiendo, reunificar ese voto en torno al PP, podremos centrarnos en solucionar los problemas de la gente y no en discusiones o alianzas.

P. -¿Por quién se decanta usted para liderar el PP de Madrid, por Ayuso o por Almeida?

R. -Ayuso es un factor clave del partido como también lo es el alcalde de Madrid y, a partir de ahí, los afiliados decidirán.

P. -En su partido los presidentes regionales suelen ser los candidatos autonómicos, no los alcaldes.

R. -Pero aquí en Madrid ha habido muchas opciones. Yo tengo la mejor opinión de Díaz Ayuso, hizo una campaña fantástica, pero me remito a lo que ha dicho el secretario general de mi partido.

Si Sánchez quiere, puede llamar mañana a Casado para renovar el CGPJ»

P. -¿Temen que Ayuso se convierta en verso suelto como Aguirre en Madrid?

R. -No, que sea un referente fuerte es positivo para el PP, como es positivo que lo sea Juanma Moreno o Fernández Mañueco. Los presidentes autonómicos y su gestión son espejo de lo que puede hacer Casado cuando llegue a la Moncloa.

P. -¿Hay posibilidad de que a la vuelta de vacaciones reanuden las conversaciones para renovar el CGPJ?

R. -No habría que esperar  a la vuelta de las vacaciones. Si Sánchez quiere, puede llamar mañana a Casado.

P. -¿Tendría que pasar por una llamada entre ellos?

R. -Me parece una anomalía que el presidente del Gobierno no llame al líder de la oposición. La última vez que hablaron, Casado fue quien descolgó el teléfono por la crisis de Marruecos, Sánchez le dijo que le volvería  a llamar y esa llamada jamás se produjo. Sánchez sabe lo que tiene que hacer para desbloquear la renovación de los órganos constitucionales, que es reforzar la independencia judicial en base a los estándares europeos. Quien está bloqueando la renovación es Sánchez.

P– ¿Siguen siendo los escollos los nombres de Victoria Rosell y José Ricardo De Prada?

R. -El objetivo es reforzar la independencia del poder judicial. Mañana mismo podría renovarse. Y ya de paso no estaría mal que también aprobáramos una ley de pandemias y una autoridad independiente, con personas sin adscripción política, para controlar los fondos europeos.

Denunciamos la operación encubierta Sánchez-Aragonès para desmantelar al Estado en Cataluña»

P. -¿Qué temen de ese reparto de los fondos europeos?

R. -Vamos a estar muy pendientes para ver a dónde va cada euro y evitar una red clientelar como la que el PSOE instauró en Andalucía. Hay un equipo económico del PP que se va a encargar de fiscalizar los fondos.

P. -Criticaron el desbloqueo de la ampliación del aeropuerto de El Prat, pero es un viejo proyecto que no se ha inventado el PSOE.

R. -No criticamos la inversión, de hecho, el Gobierno de Rajoy ya avanzó en ese sentido y fue Sánchez, cuando llegó a la Moncloa, quien lo paralizó. Lo que denunciamos es la operación encubierta entre Pedro Sánchez y Pere Aragonès para desmantelar al Estado en Cataluña, para que no tenga competencias y se privilegie a una personas que amenazan constantemente con incumplir la ley.

P. -¿Pero la ampliación del Prat es una cesión de soberanía?

R. -No, la clave es quién va a gestionar después el aeropuerto de El Prat, que ahora depende en parte del Estado o qué va a pasar con el MIR porque hay una comisión de trabajo para ceder esa competencia. Hablamos de una agenda paralela y oculta que no conocemos.

P. -Han criticado la OPA sobre Naturgy con unos argumentos similares a los de Unidas Podemos respecto a la pérdida de soberanía energética.

R. -Hay muchas dudas porque se hizo con nocturnidad y sin transparencia y por eso hemos reclamado las comparecencias urgentes de Nadia Calviño y Teresa Ribera y pedido el expediente de autorización de la OPA. Queremos dar luz a esa operación que el Gobierno sigue sin aclarar.

Es una anormalidad parlamentaria que no se haya celebrado el debate del Estado de la Nación»

P. -También llevan un tiempo pidiendo la celebración de un debate del Estado de la Nación

R. -Es una anormalidad parlamentaria que no se haya celebrado y vamos a exigir a Sánchez que en el inicio del curso político rinda cuentas. Lo tiene que convocar ya. No se ha sometido aún al debate parlamentario más importante de la Cámara. También es una falta de respeto al parlamentarismo y no quiere porque España está peor de cómo la cogió.

P. –Puede argumentar que en su balance está la superación de la pandemia y de la crisis económica producida por la misma.

R. -Estamos en plena quinta ola y, en vez de hacer una ley de pandemias, se ha ido de vacaciones. Y respecto a la crisis económica, me preocupa que estemos en los brotes verdes de Zapatero, que lance las campanas al vuelo sin hacer las reformas estructurales que debe hacer.

P. -¿Comparte que la situación del Rey emérito es una anormalidad democrática?

R. -El rey Juan Carlos no tiene ninguna actuación judicial contra él, no se le acusa de nada hoy, por lo que tiene libertad de movimiento para hacer lo que considere oportuno. Y el PP no va a participar nunca en campañas que vienen desde el propio Gobierno para erosionar nuestras instituciones. Si Sánchez tuviera algo de autoridad, que parece que no, tendría que llamar al orden a quienes dentro de su propio Gobierno están intentando erosionar a las instituciones. Le pedimos que desautorice esos ataques que provienen del Consejo de Ministros.