El portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, ha afirmado este martes durante una visita al Mar Menor que, aunque no está a favor de los regadíos ilegales, su partido se ocupará de que «se legalicen» conforme a la normativa, además de apostar por ampliar la superficie de cultivo.

Espinosa de los Monteros se ha acercado este martes a la laguna para realizar un paseo en barco por sus aguas tras la grave crisis medioambiental ocurrida en las últimas semanas, en las que han aparecido toneladas de peces y crustáceos muertos.

El dirigente de Vox ha mostrado su intención de dar “un fuerte abrazo al Mar Menor”, en referencia a la protesta del pasado sábado en la que miles de personas dieron un abrazo simbólico a la laguna, y un “abrazo a los agricultores”, a los que, según sus palabras, se les está “criminalizando”.

Al respecto, Espinosa de los Monteros, que ha mantenido una reunión previa con representantes de organizaciones agrarias, ha afirmado que la agricultura de la Región de Murcia está entre las «tecnológicamente más avanzadas del mundo».

Preguntado por su opinión sobre la presencia de miles de hectáreas de regadíos ilegales en el entorno del Mar Menor, ha asegurado que Vox está “a favor del cumplimiento de la ley” y nunca estará “a favor de los regadíos ilegales”, pero ha añadido que «habrá mucho más regadío, pero serán todos legales», informa Efe.

Echarse la culpa

“Nos ocuparemos de que los regadíos se legalicen, se hagan de la manera que deben hacerse respecto a la normativa, pero que haya muchos más”, ha expresado Espinosa de los Monteros.

El portavoz de Vox en la Cámara Baja ha culpado del estado del Mar Menor a los “políticos que a lo largo de 35 años se han estado echando la culpa mutuamente y no han hecho nada para conservarlo” y ha afirmado que la Región de Murcia tiene “la capacidad de ser la despensa de Europa”.

Entre las medidas propuestas para recuperar la laguna ha citado el dragado de las golas para devolverlas a su estado de 1960; crear zanjas perimetrales alrededor del Mar Menor para evitar la entrada de nitratos a la laguna, y un sistema de doble desalobración para aprovechar el agua de los acuíferos y saneamientos separativos, impidiendo que los municipios ribereños mezclen las aguas negras con las aguas fluviales.