El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado este miércoles al Palau de la Generalitat para reunirse con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, antes de que empiece la mesa de diálogo para intentar buscar una solución al conflicto catalán. Un encuentro marcado por el plantón de JxCat, que se ha negado a participar en la primera reunión de la mesa bajo presidencia de Aragonés ante el veto a Jordi Sánchez y Jordi Turull.

Ambos se encontrarán a solas y posteriormente está previsto que presidan las respectivas delegaciones, aunque su intención es participar en el arranque de la mesa, informar de las conclusiones de su reunión, y dejar después que sigan trabajando los equipos, ya sin su presencia.

Por parte del Gobierno, además de Sánchez, asisten a la mesa el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, encargado de coordinar los trabajos; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz; la portavoz y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, y el de Cultura, Miquel Iceta, mientras que la delegación catalana está compuesta por Aragonès y los consellers Laura Vilagrà y Roger Torrent, después de que el presidente catalán dejara fuera a Junts de la mesa al rechazar su propuesta de nombres.

Fractura en el Govern

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha sostenido que es imposible que un Govern con «estas diferencias públicas» pueda acabar la legislatura y ha calificado de espectáculo lamentable las divergencias en el Govern sobre la mesa de diálogo.

En una entrevista en Ser Cataluña este miércoles, Sánchez Llibre también ha lamentado la «deslealtad institucional» entre los socios del Govern. «Ha habido una cierta deslealtad por parte de JxCat respecto al posicionamiento del presidente de la Generalitat, como pasó la semana pasada con la deslealtad de ERC respecto al posicionamiento de JxCat sobre al aeropuerto», ha sostenido.

Ha insistido en que desde el empresariado quieren un Govern estable y solvente y que estas deslealtades van en sentido contrario: «Queremos una hoja de ruta económica y que se resuelvan los conflictos».

Puigneró niega que el Gobierno esté en peligro

Por contra el vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró ha negado que el Govern esté en peligro. Ha explicado que a Aragonès no le gustó la propuesta de Junts pero ha rechazado que acusara a Junts de actuar con deslealtad. Para el dirigente de JxCat, la situación en el Govern ,»no es una crisis» pero sí una «tensión» entre los socios de un Govern de coalición que están intentado encarrilar.

Puigneró ha negado este martes que hubiera un acuerdo verbal ni escrito con ERC para que en la mesa de diálogo participen sólo miembros del Govern, y ha defendido que han cumplido de forma «leal y escrupulosa» lo que recoge el acuerdo de legislatura.

En una entrevista en Rac1 ha replicado así a la consellera de Presidencia, Laura Vilagrà, que ha asegurado que existía un acuerdo verbal entre ambas partes para que la parte catalana la integraran sólo miembros del Ejecutivo catalán.

«¿Nos enseñan este acuerdo? Ha habido conversaciones en los que nos manifestaron su voluntad de que en la mesa sólo hubiera miembros del Govern. Era la voluntad de una de las partes, y nosotros dijimos que miraríamos qué posibilidades y opciones había», ha apuntado.

Según Puigneró, desde Junts han actuado siendo «fieles» al acuerdo de legislatura. El vicepresidente catalán ha asegurado que es «muy feo vetar nombres como Jordi Sánchez y Jordi Turull».

Torrent declaró esta mañana

El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Roger Torrent, ha dicho en su declaración en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) como investigado por presunta desobediencia cuando presidía el Parlament que los letrados de la Cámara no recomendaron a la Mesa parar la tramitación de las resoluciones independentistas que ahora se investigan por supuestamente desobedecer al Tribunal Constitucional (TC).

«Los servicios jurídicos nos hacían notar la existencia de las resoluciones del TC pero a la vez las tachaban de vagas, y en ningún momento recomendaban la paralización», ha dicho Torrent en declaraciones a los periodistas al explicar su declaración ante el tribunal.

Ha sostenido que «lo que ha hecho la Mesa del Parlament, tanto en la época de Carme Forcadell como la legislatura pasada, ha sido siempre velar por la libertad de expresión de los diputados», y ha avisado de que una eventual condena supondría un precedente nefasto desde el punto de vista democrático y una vulneración de la inviolabilidad parlamentaria, en sus palabras.