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Barcelona intenta blindar la Mercè con mil policías para frenar botellones

Concierto de la Mercè de 2019, en tiempos pre covid

Barcelona da este jueves el pistoletazo de salida a su fiesta mayor con el temor, nada disimulado, a los botellones que marcaron en agosto las fiestas de Gracia y Sants y que han tenido derivadas violentas el último fines de semana en Sabadell, Tiana o el campus de la Universidad Autónoma. La respuesta: 1.005 agentes de la Guardia Urbana se desplegarán durante los cuatro días de fiesta mayor, con especial incidencia en las noches.

Un despliegue que supone el incremento del 30% respecto a los dispositivos de fin de semana de este verano, con 467 agentes que prestarán servicio durante las noches de La Mercè.

Multas por consumo de alcohol

El dispositivo incluye unidades antidisturbios y uniformados, buscando un efecto «disuasorio». Y que tienen orden de multar la venta y el consumo de alcohol en la calle, además de otras actividades incívicas. Para ello se establecerán «filtros» en puntos clave de la ciudad. El pasado fin de semana, la Guardia Urbana ya impuso 496 denuncias por incumplir las ordenanzas de civismo, la mayoría por consumo de alcohol.

«Nos preocupan los botellones y parte del dispositivo está orientado a la prevención de aglomeraciones» reconocía el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, que compareció junto al número dos de Ada Colau, Jordi Martí, y el intendente mayor de la Guardia Urbana, Pablo Velázquez, para abordar esta cuestión. Batlle destacó la «presencia de uniformados» y el despliegue de las unidades de orden público de la policía local, Urep, y los Mossos d’Esquadra, Brimo y Arro, para impedir la formación de grandes botellones durante las fiestas.

La Mercè no renuncia a los conciertos, pero la asistencia, aunque gratuita, está condicionada a la reserva previa para garantizar los controles de aforo y estarán perimetrados para evitar aglomeraciones en su entorno.

Los puntos calientes de la Mercè

El Ayuntamiento ha señalado trece de los 22 espacios de la Mercè como puntos de especial atención para las fuerzas de seguridad durante este fin de semana. Son los que albergan algunas de las actividades más llamativas del programa de al Mercè, especialmente los conciertos del programa del BAM -Barcelona Acción Musical-. Se trata, entre otros, de la Plaza Sant Jaume, la Ciudadela, el Forum, o la Antigua Fábrica Damm.

«Analizamos todos los espacios de actividades y nos centramos en 13 espacios prioritarios» explicó Velázquez, tras el estudio realizado en colaboración con mossos, servicios de limpieza, policía portuaria y bomberos, además de los responsables de Instituto de Cultura de Barcelona (Icub) que programa los actos de la Mercè. «De aquí se derivan requerimientos: vallas en los perímetros, determinación de flujos, personal auxiliar o de servicio de seguridad privada que da cobertura a las actividades».

En el consistorio son conscientes, sin embargo, de que los botellones seguirán centrándose en espacios como el Paseo del Born, las playas de Barcelona o algunas plazas del barrio de Gracia. «En el resto de la ciudad habrá actividad nocturna» reconocía Batlle, quien advierte de que el dispositivo presentado este miércoles es especifico de la Mercè. Además, señala, «se mantiene el dispositivo preventivo y reactivo de todo el verano, somos conscientes de que puede haber concentraciones en otros espacios».

Precedentes

Los precedentes del fin de semana anterior no invitan al optimismo. El campus de la Universidad Autónoma de Barcelona acogió un macrobotellón convocado por redes sociales que los mossos se vieron incapaces de desalojar. En el transcurso de la «fiesta» se produjeron robos, asaltos a las viviendas del campus y una agresión sexual que la policía autonómica está investigando, además del vandalismo que se ha convertido en habitual.

La fiesta mayor de Tiana, localidad vecina a Barcelona, ha sido la excusa de otro botellón que finalizó el domingo con incidentes entre los jóvenes concentrados y los mossos. La policía autonómica acabó huyendo de la localidad. Las redes sociales recogían las imágenes del enfrentamiento, que al día siguiente llevaron a los portavoces de los dos principales sindicatos policiales a denunciar la falta de autoridad de los mossos.

Aunque el incidente más grave se producía en otro botellón, organizado en un polígono industrial de Sabadell, que acabó en un tiroteo entre dos de los participantes. El resultado: tres mujeres y dos hombres resultaron heridos de diversa consideración. Una de las mujeres, que estaba embarazada, perdió al hijo que esperaba como consecuencia de las heridas.

Reapertura del ocio nocturno

En este contexto se explica la decisión adoptada el martes por le Procicat, de reabrir el ocio nocturno y ampliar los horarios de bares y restaurantes hasta las 3.00 de la madrugada. La reapertura, autorizada desde esta medianoche, solo afecta a los espacios al aire libre, apenas un 5% de las discotecas en la Ciudad Condal, advierten desde la patronal del sector.

El objetivo es rebajar la presión en las calles, pero la reapertura «está muy acotada» reconocía Batlle, que en las últimas semanas había reclamado insistentemente esta ampliación de horarios para evitar los botellones descontrolados.

En los espacios al aire libre de los pubs y discotecas será obligatorio el uso de mascarillas cuando no se esté consumiendo, y estará prohibido el baile. Asimismo, en el caso de los restaurantes se mantiene el aforo de diez personas en el exterior y seis en el interior.

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