El coronel Manuel Sánchez Corbí, retirado de la Guardia Civil y ex mando en la lucha antiterrorista, ha asegurado este martes que sintió «indiferencia» al oír ayer las palabras del líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, mostrando su pesar por el dolor que causó ETA a las víctimas del terrorismo. Según él, su discurso sigue la estela de la estrategia de «diluir la realidad» de que la banda terrorista fue derrotada policialmente.

En una entrevista en la Cadena Cope, recogida por Europa Press, Sánchez Corbí se ha remontado al comunicado del 20 de octubre de 2011 en el que ETA anuncia el fin de su actividad criminal, un anuncio que no causó «ninguna sorpresa» para la Guardia Civil porque, al menos desde 2001, sabían que el «desenlace estaba escrito y los buenos ganarían».

Sánchez Corbí ha dicho que, tras ese comunicado de 2011, hace ahora diez años, lo que se hubiera esperado es que ocurriera como en las películas, que saliera un cartel de «fin», pero en vez de eso «se puso en marcha otra película» que buscaba cambiar la realidad. «El relato de intentar engañar de cómo se acabó con ETA», ha enfatizado.

El antiguo responsable de la lucha antiterrorista -que luego pasó a coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO)- ha restado valor a la secuencia de comunicados de ETA hablando de «nueva oportunidad para la paz» en la etapa que desembocó con la Declaración de Aiete y los conocidos como mediadores y artesanos de la paz.

«Nuestra vida no cambia nada»

«Es diluir la realidad y lo de ayer es uno más, me produce indiferencia», ha señalado sobre toda esa estrategia de ETA tras el fin del terrorismo, incluyendo las palabras de Otegi en una declaración desde el Palacio de Aiete junto al secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez. «Se hubiera dicho así o no, nuestra vida no cambia en nada», ha añadido sobre el líder de la izquierda abertzale.

El coronel ha evitado responder sobre la relación entre las palabras de Otegi y las relaciones políticas, donde EH Bildu es uno de los socios del Gobierno de Pedro Sánchez. «Lo que sé es que ETA fue absolutamente aniquilada después de romper la tregua de 2007; había cinco jefes y se detiene a todos», ha dicho citando a los dos últimos, ‘Txeroki’ y ‘Ata’.

«A partir de ahí no queda nada de nada; lo que dentro del mundo político se haga, puedo tener una opinión, pero sale de nuestro ámbito, allá cada cual con su responsabilidad», ha añadido.

Dicho esto, ha recordado que la Guardia Civil siguió practicando detenciones como la de ‘Josu Ternera’ en 2019. «Una cosa es el fin de ETA y otra cumplir la ley, no hay ley de amnistía y la policía judicial se debe a las leyes, el trabajo continúa», ha indicado.

Sánchez Corbí ha señalado que ya «hay pocos» terroristas huidos con causas pendientes, aunque jefes ninguno y con armas tampoco, por lo que sobreviven por su cuenta -al principio sí recibían apoyo de ETA para cuestiones como facilitarles documentación-. En este punto ha reconocido la labor del CNI para seguir el rastro a los que viven en la clandestinidad en países donde tienen una presencia activa los servicios secretos, que «para eso está y lo hace muy bien».

Al coronel también le han preguntado si los más de 300 casos con crímenes de ETA sin condena son irresolubles. «Sí y no», ha contestado, añadiendo que una alta cifra -de memoria ha hablado del 90% de casos- son atentados de finales de los años 70 y primeros de la década de los 80, cuando había varias facciones terroristas actuando y la actuación policial se limitaba «prácticamente a recoger un muerto», sin investigación.

«Pero los autores están vivos, podrían ayudar a esclarecerlo», ha señalado, recordando por ejemplo el caso de tres jóvenes trabajadores gallegos que fallecieron en la frontera con Francia al ser confundidos por policías por los terroristas. «Fueron al cine y los secuestraron y asesinaron, sus cuerpos nunca aparecieron», ha apuntado.