El líder del PP, Pablo Casado, presentará la próxima semana en la tramitación de los Presupuestos Generales una bajada de impuestos de más de 10.000 millones y cree que no hay que perder tiempo «mirándonos al ombligo», en alusión a la petición de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, de adelantar el congreso del PP de Madrid.

En una entrevista con El Confidencial, Casado apuesta por un plan de competitividad económica, dentro del cual enmarca esa bajada impositiva que justifica «quitándolo del gasto improductivo».

«Tanto la CEOE como el Instituto de Estudios Económicos han defendido que se puede bajar hasta 60.000 millones de euros sin tocar la Sanidad, sin tocar la Educación, sin tocar las políticas sociales. Simplemente porque se está despilfarrando», añade el líder de la oposición.

Así, Casado plantea rebajar el IRPF, que «supondría pagar 4.000 millones menos»; eliminar el impuesto de patrimonio -que «tendría un coste de 1.400 millones»-; quitar el de sucesiones y donaciones, que «sumaría 2.700 millones de ahorro», y el de transmisiones patrimoniales para la compra de vivienda habitual, «que tendría un impacto de 600 millones», según recoge la agencia Efe.

En quinto lugar, apuesta por acabar con las tasas burocráticas que «lastran la creación de empleo»; bajar el impuesto de sociedades de un 50% para las empresas que se establezcan en municipios de menos de 5.000 habitantes -con un coste de unos 500 millones de euros- y, por último, reducir las cotizaciones sociales para los jóvenes o trabajadores de larga duración, que sumaría «otros 2.000 millones».

Ayuso y el congreso de Madrid

Por otro lado, afirma que el congreso del partido en Madrid no se convoca aún, como pide la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, porque se están celebrando congresos provinciales, y añade que «a la gente no le importan las cuestiones internas de los partidos», en los que no se debe perder el tiempo «mirándonos al ombligo».

Al congreso de Madrid, podrá presentarse «quien quiera» y quien gane tendrá su apoyo, subraya.

Acerca de una supuesta operación de la dirección del PP para que Ayuso no sea candidata en 2023, dice que «nadie ha apostado más» por ella que él mismo y que se alegra de haberlo hecho «porque está haciendo una labor de gobierno extraordinaria»