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Aragonès arrincona a JxCat también en la aprobación de los presupuestos

El acuerdo con los comunes abre un nuevo frente entre los dos grandes partidos independentistas

Pere Aragonés defiende su pacto con los comunes para los presupuestos de la Generalitat Rubén Moreno

Pere Aragonès ha conseguido este lunes salvar la tramitación de los presupuestos de la Generalitat para 2022. Pero lo ha hecho a costa de agrietar el bloque independentista en el Parlament y de recurrir, de nuevo, a un golpe de autoridad para imponer a sus socios de JxCat un pacto con los comunes que el partido de Carles Puigdemont había vetado apenas 24 horas antes. No lo dice solo el PSC, lo ha reconocido también Junts, cuya portavoz, Elsa Artadi, tachó el acuerdo de «fracaso de Aragonès».

Como sucedió con la convocatoria de la Mesa de Diálogo, Aragonés ha tenido que llevar al límite las costuras del pacto con JxCat. Entonces lo hizo a costa de vetar a los representantes propuestos por Junts: Jordi Sánchez y Jordi Turull, lo que llevó a una reunión protagonizada exclusivamente por ERC y Gobierno. La Mesa no se ha vuelto a reunir desde entonces.

Apenas una semana antes, el Gobierno había dado por roto el acuerdo para la ampliación de Aeropuerto de El Prat, cerrado con el consejero de JxCat Jordi Puigneró, después de que Aragonès cuestionara la obra. En seis meses, tres choques con sus socios de gobierno en los que el republicano se ha valido de su poder presidencial para imponer las tesis de ERC en contra de JxCat.

Ahora, Aragonès se erige como salvador de las cuentas. Pero lo hace a costa de ser acusado por Joan Canadell (JxCat) de dar prioridad al pacto con el Estado frente al proceso independentista durante el debate de enmiendas a los presupuestos. Una acusación que provocó una agria discusión en los bancos del hemiciclo con el vicepresident Jordi Puigneró, tras lo cual Aragonès y el también republicano Roger Torrent abandonaron el hemiciclo.

El líder republicano sabe que el coste de su pacto con los comunes será un ataque sin cuartel de sus rivales independentistas, que lo responsabilizarán de romper el bloque independentista.

Romper el bloque independentista

En el atril, Canadell se preguntaba si Aragonès «preferirá seguir pactando con un socio no independentista» en referencia a CatEC. Y advertía a Esquerra que si pretende «ir girando hacia autonomía con nosotros no cuenten. Nosotros somos los de la confrontación con el Estado, los que siempre hemos puesto la unidad por delante, la vía amplia -que defiende ERC- no es unidad independentista, es autonomismo».

«Nosotros no pactaremos con el 155» añadía el ex presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y actual diputado de Junts. «Los únicos pactos con el PSOE no provienen de nuestro espacio político y parece que son a cambio de nada» añadía despreciando los acuerdos de Esquerra con el PSOE para permitir la tramitación de los Presupuestos Generales.

En este contexto, JxCat sigue con las maniobras de aproximación a la CUP, a la que Canadell reconoce que «tiene razón» sobre la «parálisis» de proceso independentista. «Cada vez queda menos tiempo para preparar el envite al Estado y pactar con los comunes nos aleja del envite» apuntaba Canadell. Para el posconvergente, «después del acuerdo de cambio de cromos» entre ERC y comunes, «aun se entiende menos cómo queremos llegar a la independencia».

Giró se enfrenta a la CUP

Una aproximación a los antisistema de la que no participa el consejero de Economía, Jaume Giró, que protagonizó un agrio debate con la portavoz de la CUP. Giró se refirió a las menciones de la CUP a Trosky, cuando se vanaglorian de haber «lanzado a la papelera de la historia» a Artur Mas.

«Quizá en vez de enviar tantas cosas a la papelera de la historia tendrían que empezar a aprovecharlas o mejorarlas, que es lo que hacen todos los políticos que además de convicciones tienen responsabilidades» criticó el ex directivo de LaCaixa, que se enzarzó también con los antisistema a cuenta de la «sociovergencia».

Los presupuestos «no son una palanca para la revolución, negociar es dialogar con vocación real de llegar a acuerdo y sobre todo ser consciente de tu representatividad»

La sociovergencia «no existe desde hace tiempo, implosionó como tantas otras cosas con el procés» aseveró Giró. «Lo que representaba ya no existe, lo que sí existe es un ámbito político que huye de los extremos y de posiciones maximalistas». El consejero de JxCat, visiblemente molesto tras sus intentos de negociación con la CUP, les recordó que en los Estados de nuestro entorno «se combina iniciativa privada con la provisión pública de servicios básicos».

Los presupuestos «no son una palanca para la revolución sino instrumento para mejora continuada» añadió Giró, señalando que negociar significa «dialogar con vocación real de llegar a acuerdo» y «sobre todo» ser consciente de la «representatividad con la que cada cual se sienta en la mesa de negociación».

La sociovergencia existe

Las críticas de Giró hicieron mella en la CUP, cuya portavoz, Eulalia Reguant, defendió que sí existe la «sociovergencia», vigente a su juicio en los macro proyectos como el Hard Rock de Tarragona o los Juegos Olímpicos de Inverno que CiU pactó en su día con el PSC y JxCat sigue defendiendo.

«Entraré solo en lo que yo he decidido que es estimulante intelectualmente» advirtió al iniciar su respuesta a Giró. «La sociovergencia existe, puede no existir convergencia pero sí sus grandes proyectos» advirtió, acusando al Govern de mantener su apoyo al proyecto de centro recreativo en Salou porque «quieren salvar a laCaixa allá».

Reguant dio la razón a Giró en que su enmienda a la totalidad «va más allá de los presupuestos, enmendamos la legislatura». Y se preguntó cual es la postura de JxCat, que «a ratos parece» dispuesta a romper con ERC por la dirección emprendida por el Govern.

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