España

¿Puede el caballo volver a ser un medio de transporte habitual en España?

Manuel Yaben

La propuesta de recuperar el caballo como medio de transporte sostenible de Agroamsa -un estudio de ingeniería agraria y medioambiental con sede en Salamanca- ha generado un enorme revuelo en las redes sociales durante los últimos días. La proposición no trata de llenar la Gran Vía o el Paseo de la Castellana de Madrid de caballos al galope, sino que nace para dotar de «beneficios ambientales, además de turísticos» que favorecerían tanto al animal como al humano.

El Ministerio de Transición Ecológica asegura, en una información recogida por Efe, que la utilización del caballo para desplazarse ayudaría a reducir el 25 % de emisiones de gases de efecto invernadero de España; sin embargo su uso «no parece muy viable en las ciudades porque es muy complicado mantener dentro de una urbe las instalaciones e infraestructuras necesarias». La ingeniera técnico agrícola y ambientóloga Nuria Gil, que pertenece al estudio Agroamsa, señaló que este animal «cada día se utiliza menos», pese a que España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor número de ejemplares -más de 681.000- y figura en la lista de los diez países del mundo con más competiciones de la Federación Ecuestre Internacional.

Una ruta turística a caballo hace una parada en la plaza mayor de Segovia
Una ruta turística a caballo hace una parada en la plaza mayor de Segovia E.I

El uso del caballo como medio de transporte es algo más extendido en el mundo rural, donde es habitual la presencia del equino en pleno casco urbano. La utilización del caballo en los pueblos es fundamental para llevar a cabo labores agrarias, más allá de estar limitado a un empleo del mismo como afición. Una de las vías a tener en cuenta para impulsar el caballo como medio de transporte sostenible es el factor turístico, donde su potenciación otorgaría mayor valor al animal. Además, los paseos por senderos representan un mayor atractivo para el animal, tal y como explica a Efe la veterinaria Teresa Gamonal, especializada en etología equina. «Un caballo prefiere irse de ruta que estar dando vueltas en una pista», comenta Gamonal, que a su vez recomienda no emprender viajes de larga distancia a no ser que el animal «esté entrenado, tenga al menos 5 años y la marcha incluya materiales adaptados para no provocarle rozaduras».

Gamonal advierte que con un caballo se puede recorrer entre 15 y 25 kilómetros diarios yendo al paso, en trayectos de entre 6 y 8 horas, «dependiendo de la inclinación del terreno» pero lo recomendable es alternar la monta con caminar a su lado.

Normativa de circulación para los caballos

El Reglamento General de Circulación, que se aplica también a los animales incorporados al tráfico en vías de uso común, exige que los jinetes sean mayores de edad con capacidad para controlar a sus monturas en todo momento y advierte de que deben circular por el arcén, sin poder usar autovías ni autopistas ni galopar cerca de peatones o de otros animales.

Asimismo, las ordenanzas municipales prohíben conductas negligentes o temerarias como manejar el caballo bajo los efectos del alcohol, limitan zonas de acceso como playas, restringen horarios nocturnos, establecen la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil, dispone reglas de movilidad cuando se va en grupo (en fila india), suelen prohibir los aires de trote y galope o el alquiler de caballos sin que se tenga la preceptiva licencia al efecto.

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