La dirección nacional del PP escucha al expresidente José María Aznar, que ayer pidió liderazgo y rechazó que el objetivo de las elecciones autonómicas sea llevar a la Moncloa a «no sé quién», y las considera «un diagnóstico» más dentro del partido, que no cuestiona a Pablo Casado como «líder incontestable».

Fuentes de la dirección han explicado antes del mitin de Pablo Casado en Ávila, donde arropa a Alfonso Fernández Mañueco como candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, que tanto el liderazgo del presidente nacional del partido como su proyecto quedaron plasmados en el Congreso de Valencia. «Hay proyecto de sobra», han resumido las mismas fuentes, que han dado un «marco de normalidad» a la intervención de Aznar ayer en Valladolid.

El expresidente defendió que, aunque es importante ganar las elecciones, la cuestión no es que haya «que ganar para que vaya no sé quién a la Moncloa», sino que la pregunta que hay que responder es «para qué» gobernar.

Aznar recomendó a Mañueco «construir, integrar, no fraccionar», porque lo importante en un «gran líder» es «ser capaz de rodearte de los mejores, sin reservas, tenerlos al lado, sumar activos permanentemente», en un discurso en clave interna que ha sido analizado como un mensaje a Pablo Casado.

Reconoció que le dicen a menudo: «hay que ganar» o «tenemos que ganar para que vaya no sé quién a la Moncloa», pero añadió que él piensa que «la pregunta es (ganar) para hacer qué» y la respuesta es «que se gana para construir».