El Tribunal Constitucional (TC) facilitará que la renovación de un tercio de sus miembros se lleve a cabo el próximo mes de junio, con lo que se producirá un vuelco en su composición: los progresistas recuperarán la mayoría que perdieron hace nueve años. Lo hará al admitir parcialmente los recursos presentados por Partido Popular y Vox contra la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial que limita los poderes del CGPJ.

La renovación del Alto Tribunal había quedado en una especie de limbo jurídico desde que el 29 de marzo de 2021, a propuesta de los partidos del Gobierno PSOE y Podemos, se aprobó la modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que limita la capacidad para realizar nombramientos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cuando se encuentre en funciones. Dicha reforma fue impulsada por el Gobierno de Sánchez como arma de presión al PP para que el principal partido de la oposición se aviniera a negociar la renovación del órgano de gobierno de los jueces, cuyo mandato lleva caducado más de tres años.

El problema para el Gobierno es que, además de mutilar la capacidad del CGPJ para proponer el nombramiento de jueces y magistrados del Tribunal Supremo (lo que ya está produciendo un colapso de graves proporciones), su reforma impide también el nombramiento de magistrados para el Tribunal Constitucional.

El próximo mes de junio se tiene que renovar un tercio de los miembros del TC (cuatro magistrados). Dos de ellos tienen que ser nombrados a propuesta del Gobierno y otros dos, a propuesta del CGPJ, como establece el artículo 159 de la Constitución.

La cuestión es la siguiente: el Gobierno podría proponer a sus dos magistrados, pero ¿qué ocurre con los dos que le corresponden al CGPJ si éste tiene limitada dicha capacidad por la reforma impulsada por el Gobierno de coalición? La Constitución (también en el artículo 159, apartado 3) es taxativa a la hora de establecer que la renovación de los miembros del TC se hará «por terceras partes», lo que deja sin margen al Ejecutivo para proponer a sus dos magistrados y deja en el aire el nombramiento de los dos que le corresponden al CGPJ.

El Gobierno tendría la posibilidad de aprobar una disposición transitoria a la ley orgánica 4/2021 dejando fuera de la mutilación de funciones al CGPJ su capacidad para nombrar magistrados al TC. Sin embargo, esa posibilidad ahora no está sobre la mesa. También es descartable que se produzca de aquí al mes de junio un acuerdo entre el PSOE y el PP para desbloquear la renovación del CGPJ. ¿Qué hacer?

El mes de abril como límite

El presidente del TC, Pedro González-Trevijano (cuyo mandato vence también en junio) tiene claro que el Alto Tribunal tiene que hacer todo lo posible para que no se produzca un bloqueo en su renovación. Y, para ello, cuenta con el consenso de la mayoría de los magistrados.

El plan para facilitar la renovación de los cuatro miembros del TC en tiempo y forma consistiría en la estimación parcial de los recursos presentados por el PP y Vox contra la ley orgánica 4/2021 (la que limita las funciones del CGPJ), de tal forma que se consideraría inconstitucional que dicha norma impida al órgano de gobierno de los jueces cumplir con el mandato constitucional de designar a dos magistrados para el TC. Es hacer de la necesidad virtud. Y también una paradoja: le facilita al Gobierno la resolución de un grave problema al tiempo que le enmienda la plana.

La verdad es que los recursos de ambos partidos, que ahora están siendo estudiados por Juan Antonio Xiol y por María Luisa Balaguer, son bastante sólidos (sobre todo el presentado por Vox). Ambas ponencias se estudiarán conjuntamente en un pleno del TC. Si en el mes de abril el Gobierno no ha movido ficha (aprobando la citada disposición transitoria), el presidente del TC planteará a los magistrados que tengan listas sus conclusiones sobre los recursos de PP y Vox para que se pueda votar con suficiente margen como para que el CGPJ pueda, a su vez, proponer el nombramiento de dos magistrados al TC.

Las fuentes consultadas insisten en que hay un amplio consenso al respecto. «El TC no puede cargar con la responsabilidad de no haber facilitado su renovación», afirma un magistrado.

El vuelco dará como resultado una mayoría progresista de ocho magistrados frente a cuatro conservadores, dado que a los dos nombrados a propuesta del Gobierno hay que sumar otro de los que proponga el CGPJ. Luego vendrá la batalla para determinar quién será el próximo presidente del TC, Aunque la mayoría de las papeletas las tiene Cándido Conde-Pumpido, no hay que descartar a María Luisa Balaguer.

El TC tiene pendiente resolver asuntos de enorme trascendencia social y política, como, por ejemplo el recurso contra la ley del aborto, o, más inmediato, el presentado por el líder de ERC, Oriol Junqueras, contra la sentencia condenatoria del procés.