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Nokia no cierra las puertas: "Quién sabe si la compañía será otra vez líder en telefonía"

Ignacio Gallego, presidente de Nokia en España

Ignacio Gallego, presidente de Nokia en España Nokia

Pocas personas no han tenido en sus manos un teléfono Nokia. Millones de españoles se abrazaban a la fiabilidad y durabilidad de los teléfonos móviles de la compañía, que hasta hace pocos años lideraba la venta de dispositivos. Antes, fabricaba material de papel o cacucho. Pero ese es el ADN de la compañía.

La estrategia de la empresa, junto a la adquisición de otras empresas durante toda su historia, han ido cambiando su visión a futuro. Ahora, es una de las compañías más importantes en la tecnología de redes, culpable de que en nuestros smartphones tengamos una cobertura de calidad. El presidente en España, Ignacio Gallego, en entrevista con El Independiente, describe la actualidad de la multinacional que está centrada en redes, si bien no descarta que vuelva a despuntar en el negocio que le hizo crecer.

Pregunta.- ¿Cómo ha digerido la compañía los cambios estructurales que acometió la compañía?

Respuesta.- Los cambios producidos responden a una nueva etapa en la compañía. Tocaba hacer un relevo y Pekka Lundmark ha cogido el testigo. Desde entonces se han producido cambios relevantes en la forma en la que ha trabajado y también en su estrategia hacia el mercado para cumplir nuestros objetivos. Por un lado, se han revisado el estado financiero y las necesidades que teníamos en aquel momento. El nuevo CEO decidió reestructurar la compañía en tres ejes: producto, negocio, innovación y gestión de nuestra propiedad intelectual.  Vamos encaminados hacia una evolución hacia el mundo del software y de las redes a futuro. No podemos olvidarnos de la división de redes móviles, que son un pilar básico de la compañía, ni de Nokia Technologies, que se ocupa de gestionar todo el ciclo de innovación de la compañía desde sus orígenes en I+D, con nuestros Nokia Bell Labs, hasta la gestión de nuestra propiedad intelectual y patentes.

P.- ¿Y se ha cambiado la estrategia?

R.- Por supuesto, y también se refleja en la forma en que las divisiones toman decisiones de inversión en productos y servicios. Evidentemente tenemos una estrategia de ser líderes en las áreas donde trabajamos con un foco fundamental en nuestra base de clientes histórica que son los operadores de telecomunicaciones, a los cuales servimos, y, luego, identificando áreas de crecimiento que, en nuestro caso y en nuestra industria, mejor dicho, hay una tendencia clara a una expansión de las redes de comunicaciones desde el mundo de los operadores y un creciente peso de inversión en la empresa y en las industrias. Y, como tal, nuestra compañía también está poniendo foco en esta área, sobre todo en las redes privadas 5G. Nuestra estrategia suele revisarse cada diez años.

P.- ¿Ha tardado mucho Nokia en dar el paso definitivo en su apuesta por el 5G?

R.- Nokia tiene más de 150 años de historia, ha pasado por muchas etapas. Yo creo que somos la compañía más longeva en nuestro sector y probablemente no hay muchas compañías con esta edad en ningún sector económico. Esto se debe a nuestra capacidad de innovación y de permanente búsqueda de mejora de nuestros servicios en el mundo de las redes. Al principio del año 2000 se decidió un cambio estratégico de pasar de centrarnos en otras áreas y, particularmente en el área de los terminales móviles, donde lideramos el sector en aquel entonces, para centrarnos en las redes y, es aquí donde tenemos que tomar el sentido amplio. Nokia es el resultado de la consolidación de un gran número de gigantes occidentales líderes en sus áreas de negocio. Entonces, hablar de posiciones de liderazgo en una determinada generación tecnológica es un poco arriesgado porque son ciclos largos. En el caso del 5G, tanto Nokia como Siemens como Alcatel-Lucent, fueron empresas que hoy son Nokia y que tenían una posición de entrada apostando por ese negocio. Todo este proceso supone consolidación e integración.

P.- ¿Cómo ha sido ese proceso de digestión de absorber todas esas empresas?

R.- Evidentemente la integración de compañías tan grandes como Nokia y Siemens en su momento, y luego Alcatel-Lucent, son procesos complejos porque cada compañía tiene una base de clientes a la que no puedes dejar atrás y hay que hacer que sean compatibles. Dicha integración requirió engullir productos porque las otras sociedades también tenían una base de clientes a la que teníamos que seguir sirviendo y garantizarle el futuro. Pero podemos decir que se ha asimilado todo el proceso. Nuestra red móvil ya está plenamente equipada para servir a nuestros clientes al máximo nivel y ha coincidido con las primeras decisiones de inversión de los operadores, los primeros pasos hacia el 5G. Pero, ahora mismo, podemos decir que todos nuestros clientes tienen garantizada su evolución desde el 4G al 5G.

P.- Hablaba de que su estrategia se suele dividir en diez años, ¿está focalizado este período en el 5G?

R.- La innovación es permanente y en nuestra industria genera eficiencia y se aprende de la experiencia. Nuestra industria es grande con los operadores, con los fabricantes de equipos y los integradores. Hay una serie de compañías que contribuimos con nuestras ideas y con nuestra innovación a definir cómo evolucionan las redes. Y este es un proceso permanente. Ahora mismo estamos de pleno en el 5G, pero dentro de nada está el 6G y así sucesivamente… Hay pasos intermedios de 5G y esto ha pasado en generaciones anteriores con el 4G. Trabajamos en todos los frentes. Estamos desarrollando una visión a largo plazo para contribuir con nuestras ideas y estandarizar el 6G, contribuyendo a los organismos de estandarización de forma muy relevante con nuestras patentes y nuestro conocimiento.

P.- España, precisamente, es uno de los mercados más importantes del 5G.

R.- España es uno de los grandes mercados europeos por varios motivos. Primero, por tamaño, ya que, al final, el volumen de negocio lo define también el número de usuarios. Tenemos un mercado muy desarrollado en nuestro país. También compiten los grandes players en las telecomunicaciones europeos, como son Telefónica, Orange y Vodafone. Tres grandes pesos pesados de nuestra industria. Es un país fuerte por su regulación, que permite que haya figuras y operadores alternativos que fuerzan a los operadores más grandes y eso siempre genera innovación y optimiza el mercado. Se da la particularidad de que, gracias a tener a estos grandes operadores compitiendo en España, los ciclos de inversión tienen especial relevancia para estas compañías y sus matrices. Y en España, hace 10 años, sobre todo liderado por Telefónica, ha habido un ciclo inversor fantástico para dotarnos de infraestructura, fibra óptica muy adelantado a países de nuestro entorno. España suele ser un campo de batalla donde los operadores quieren ser los primeros. Se aprovechan además las circunstancias de los fondos de recuperación y resiliencia, donde aquellas áreas que no son económicamente rentables para los operadores van a recibir inversiones también públicas para cubrir el gap de servicio y los objetivos de la agenda digital.

P.- Pero a pesar de todas las inversiones y del interés en nuestro país, el sector de las telecomunicaciones vive un momento complicado…

R.- Nosotros somos proveedores, esto les afecta más a las operadoras. Este mercado tiene la virtud de atraer grandes inversiones porque es un mercado con volumen. Si el Gobierno pone medidas adecuadas de regulación y se dan las condiciones para apoyar la innovación, seguirá siendo atractivo para invertir. Hay ejemplos que lo escenifican cómo las inversiones en el Data Center, donde España se ha convertido en referencia, como también ha ocurrido en infraestructuras, que van a ser clave para el futuro. 

P.- ¿Cómo ayudarán los fondos europeos al sector?

R.- Nuestro Gobierno prevé asignar hasta un 30% más un tercio de esos fondos que vayan llegando los quiere orientar a digitalización, con lo cual, evidentemente nosotros celebramos esta decisión porque nos dedicamos a eso. Ese dinero público va a ir convergiendo a través de las administraciones públicas centrales, autonómicas y locales en decisiones de despliegue de redes. En muchos casos, y nosotros tenemos una posición ahí bien establecida y sólida, tanto con los operadores, donde suministramos nuestras redes en prácticamente todos los operadores en nuestro país, con las administraciones públicas también trabajamos las empresas y la industria también va a empezar a invertir y probablemente parte de esa inversión venga de este tipo de fondos, ya que para nosotros es una gran noticia.

P.- ¿Hay seguridad jurídica en España?

R.- Todo es mejorable, pero yo creo que en general la seguridad jurídica en nuestro sector está bastante consolidada. En el marco de la Unión Europea, se definen una serie de directivas que son las que marcan las reglas del juego, y luego cada país traslada esas directivas a la legislación local y los reglamentos que son los que realmente definen como cómo ejecutar el despliegue de las redes. Es aquí donde vamos por detrás de nuestros clientes, los operadores, en la medida en que ellos se sientan confortables. Nuestro trabajo es apoyarles y que las decisiones de inversión para desplegar infraestructuras estén basadas en tecnología robusta y eficiente, que es nuestro trabajo.

P.- Hablaba anteriormente de las patentes, ¿puede afectar a la relación con las fabricantes?

R.- El tema de las patentes está gobernado por unas reglas de juego internacionales, que vamos arrastrando por la consolidación de distintas compañías históricamente fuertes en nuestro sector. Acumulamos conocimiento gracias a unos activos en patentes que probablemente son líderes en la industria. Las reglas de juego para la gestión de patentes están muy claras desde hace mucho y hay organismos que velan porque esas reglas se cumplan. Nosotros simplemente trabajamos con todo el ecosistema para asegurarnos de que el uso de la propiedad intelectual esté claro y que cada parte contribuye y recibe en función a esa contribución. Nosotros contribuimos con nuestro conocimiento e intentamos llegar a acuerdos con otras empresas para establecer el precio de nuestro conocimiento. 

P.- Nokia era una de las grandes empresas en la fabricación de teléfonos móviles, ¿volveremos a ver que sea una gran ensambladora de terminales?

R.- La historia de la compañía es muy larga. Empezamos siendo una empresa de papelería y hemos llegado hasta hoy. Hemos comercializado botas de goma, neumáticos, televisores, electrónica de consumo y también teléfonos móviles. Cuando Nokia vendió su división de terminales móviles a Microsoft, se tomó una decisión estratégica: centrarnos en el negocio de las redes. Además, decidimos ser líderes en ese negocio, como había venido ocurriendo. Desde 2014 hasta ahora las cosas han cambiado, pero en el mundo de la innovación nunca se sabe. Actualmente hay teléfonos móviles Nokia porque prestamos el nombre a otras empresas que fabrican terminales, pero desde 2016 dejamos a HMD Global fabricar bajo nuestra marca. Quién sabe si habrá otros dispositivos en los que Nokia decida entrar y ser líder también.

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